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El blog no está muerto pero como podéis comprobar no puedo dedicarle el tiempo que necesita. Si alguien quiere una breve explicación del parón la encontrará aquí. Iré publicando películas y contestando a los comentarios poco a poco. Gracias por vuestra paciencia, atención e interés.

Actualmente hay 269 películas comentadas

En los siguientes links puedes encontrar todas las películas comentadas, bien ordenadas alfabéticamente o bien clasificadas por períodos históricos.

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martes, junio 23, 2009

The White Angel



La vida de Florence Nightingale ha inspirado numerosas producciones cinematográficas y televisivas. Y no es para menos. Durante los noventa años que vivió le dio tiempo a escribir ensayos sobre la causa feminista en el siglo XIX, realizar trabajos pioneros en la ciencia estadística y ser conocida como la madre fundadora de la enfermería moderna.

Quizás sea el biopic "The White Angel" el más completo en cuanto a reflejar los momentos cruciales de la vida de dicha mujer. Comienza mostrando las insalubres y deplorables condiciones de los hospitales londinenses de mediados del siglo XIX y como una muchacha de clase alta (su nombre hacía referencia a la villa italiana que poseía la familia y donde había nacido) toma la decisión de dedicarse por entero a las labores de ser enfermera, y en contra de los deseos de su familia se va a una escuela de enfermeras en Alemania. Tras conseguir su diploma se dispone a trabajar en algún hospital, pero en aquellos tiempos la práctica de la enfermería por parte de mujeres seglares y en tiempo de paz era algo que no estaba en absoluto bien visto.

El estallido de la Guerra de Crimea hizo cambiar la situación. Los informes de los corresponsales de guerra sobre las penosas condiciones de los heridos soliviantaron a la opinión pública. Gracias a la influencia de Sidney Herbert en el Departamento de Guerra, Florence y 38 mujeres más, son enviadas al hospital de Scutary en Turquía. A pesar de la oposición del general médico al mando consiguen mejorar sustancialmente las condiciones de las instalaciones. Evidentemente, la prensa no la pasó por alto y se convirtió en un fenómeno mediático llegándose a componer un poema en su honor titulado "The Lady with the lamp" por su costumbre de realizar una ronda por todos los pacientes del hospital antes de irse a dormir.

En la película se nos muestra que las enfermeras empiezan sus tareas de higiene y limpieza desde el primer momento, pero curiosamente, la observación de que la limpieza de las instalaciones era crucial para la supervivencia no fue debida a Florence. En realidad ella pensaba que la mejor forma de cuidar a los enfermos era mantenerlos en un lugar caliente y con alimentos suficientes. De hecho se llevó al chef Alexis Soyer para la elaboración de los menús. A los seis meses se mandó una comisión parlamentaria a investigar y se comprobó que la mortalidad en Scutary era la más elevada de todos los hospitales militares de la campaña de Crimea. La comisión tomó cartas en el asunto y fue la que recomendó la apertura de las ventanas para airear las instalaciones y que se incrementasen las labores de limpieza, sobre todo de las letrinas. Florence inicialmente estuvo en desacuerdo y no fue hasta su vuelta a Gran Bretaña cuando se dio cuenta de su error al analizar estadísticamente sus propios datos. Pero tuvo la valentía de reconocerlo y de redactar un informe estadístico para el Parlamento.

Evidentemente, ese aspecto no se ve en esta producción. La película sigue la tónica de otras producciones dirigidas por William Dieterle en la década de los años 30, como es el caso de la dedicada a Pasteur, aunque en este caso el tono hagiográfico es más exagerado. Kay Francis da vida a una Florence que no hace más que mirar al cielo esperando inspiración divina y que tiene dos tipos de oponentes: los masculinos encarnados por el doctor Hunt que la miran con desdén y superioridad y los femeninos que son un compendio de frivolidades horrorizadas porque una mujer se atreva a pensar como un hombre.

Desde el punto de vista histórico hay un aspecto bastante interesante en la película y es que se nos muestra la terrible incompetencia de la burocracia del Comisariado británico, u órgano encargado de la logística y suministros a las tropas en Crimea. En un determinado momento, Florence va a pedir sabanas y mantas pues llegan heridos del frente, a lo que el sargento de almacén responde que lo siente mucho, pero que se cierra a las siete. Florence entonces dice "¿Es que acaso la guerra se para a las siete?"y junto con sus muchachas abre las puertas del almacén y toman los suministros.

Sin embargo la película flojea bastante en otros aspectos. El principal es el interpretativo. Kay Francis interpreta a una Florence demasiado santurrona incluso para los años 30. El tempo de la narración además es demasiado plano y casi sin emoción. Los "momentos intensos" no pasan de ser melodramáticos. En la faceta histórica cuando Florence va a Crimea para intentar mejorar las condiciones de los hospitales del frente durante el asedio de Sebastopol, el general médico le impide el acceso a las instalaciones. Ella se sienta frente al centinela y al final es el propio Lord Raglan el que le permite el acceso. Raglan es representado como un benevolente abuelete manco comprensivo y cuidadoso con las condiciones de vida de sus soldados. En realidad fue uno más de los muchos incompetentes que comandaban el contingente británico. Baste decir que fue el responsable de no comunicar al comisario general Filder hasta el 7 de noviembre, que iba a invernar en Crimea y disponiendo las mayor parte de las tropas cercando Sebastopol y alejándolas del puerto de Balaclava. Filder a su vez era otro incompetente que tardó en encontrar madera y leña para suministrar a las tropas pero que no estableció el modo de transportar los suministros desde el puerto. Al final fueron los propios soldados los que debían bajar hasta Balaclava a coger sus suministros.


Recomendable sólo para los interesados en los biopics old-style, o en dicha época histórica.

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sábado, junio 20, 2009

La carga de la Brigada Ligera (The charge of the Light Brigade)




Hoy se cumple el centenario del nacimiento de Errol Flynn, así que aquí va este pequeño homenaje a su figura.


"La carga de la Brigada Ligera" es la típica película de aventuras de los años 30. Los buenos son los anglosajones y los malos son los rusos, franceses, indios, hindúes, chinos, árabes, etcétera (táchese lo que no proceda). Hay espectaculares escenas de lucha y amores románticos y melodramáticos. Así que uno sabe perfectamente que al final los buenos van a ganar no importa lo mal que lo vayan a pasar. Son muy llamativos los parecidos de esta película con "Gladiator". En ambas el protagonista es australiano, en ambas muere heroicamente al final después de haber logrado su venganza y en ambas la Historia real es modificada y retorcida para que la trama encaje. En el caso de "Gladiator", Máximo conseguía restaurar la República Romana, y en ésta, el sacrificio de Vickers cambiaba el rumbo de la Guerra de Crimea. Eso es debido a que esta película está más bien basada en el poema homónimo de Tennyson que en los hechos históricos. Desde el primer fotograma ya se nos relata una de las estrofas y evidentemente acabaremos escuchando el resto del poema mientras contemplamos en la pantalla la famosa carga.

Flynn había alcanzado la fama gracias a "El Capitán Blood" y ésta fue la tercera vez que era dirigido por el director de origen húngaro Michael Curtiz. También fue la segunda vez en que Olivia de Havilland hacía de pareja de Errol Flynn. Entre el reparto encontramos a David Niven, que utilizó una anécdota sucedida durante el rodaje para titular su autobiografía: Traed los caballos vacíos. La frase fue dicha por Michael Curtiz cuando quería decir que -Trajeran los caballos sin jinetes. Flynn y Niven comenzaron a carcajearse y Curtiz se encaró a ellos diciéndoles: Vosotros, creeis que no sé un jodido nada; Os digo: Sé un jodido todo.

Según recoge el libro de Juan Tejero, el primer guión cinematográfico lo escribió el periodista Michael Jacoby y era bastante fiel a los hechos históricos. Sin embargo no despertó mucho interés cuando intentó venderlo. No era la primera vez que se llevaba la historia de la Batalla de Balaclava al cine pues los ingleses ya lo habían hecho en dos ocasiones anteriormente, y los productores no veían muy claro porque iba a interesar al público norteamericano una historia sobre una chapuza militar del Imperio Británico. Pero el éxito del estreno de la Paramount "Tres lanceros bengalíes" cambió el panorama. La Warner Bros se hizo con los derechos del guión y a continuación le encargó al guionista Rowland Leigh que metiese como fuera una historia sobre la India y que además acabara heroicamente. Asi que Leigh desechó todo el material histórico y reescribió el guión por completo. Sin embargo Curtiz no escatimó en gastos para que la película fuera lo más realista posible, (la peícula costó 1'2 millones de dólares). Exigió que los uniformes fueran lo más auténticos posibles, llegándose a solicitar uniformes del 17º de lanceros (transformado en el 27º en la película) y de otras unidades participantes para que los sastres los copiaran en todo detalle.

En el guión original, la primera parte debía de relatar el asedio y masacre de la guarnición de Cawnpore sucedida durante la revuelta Sepoy de la India. Pero alguien le hizo notar a Leigh que dicho asedio sucedió tres años después de la Batalla de Balaclava. Se cambió el nombre de Cawpore por el de Chukoti, y el rodaje siguió adelante. La trama hindú simplemente es la excusa para justificar el deseo de venganza del capitán Vickers. Un deseo que le llevará a cambiar el despacho de órdenes para que la Brigada Ligera cargue de manera suicida contra los cañones rusos pues allí se encuentra Surat Khan, el responsable de la matanza de Chukoti.


Dejando de lado lo improbable que resulta que un maharajá indio se encontrase como aliado de los rusos en plena batalla de Balaclava, lo cierto es que la escena de la carga es realmente espectacular y realista. Pero dicha secuencia tuvo un altísimo coste. Un hombre murió porque al caer del caballo quedó ensartado en un sable. Además, Curtiz no puso reparos en usar la "W continua" para hacer caer a los caballos. Mediante dicha técnica se ataban cables a las patas delanteras de los animales y se enganchaban a postes de madera clavados en el suelo por debajo del campo de la cámara. Cuando el animal había recorrido la distancia requerida el cable se tensaba, el caballo caía y el jinete salía despedido. Evidentemente, el jinete sabía que eso iba a pasar y no sufría daños, pero los caballos sufrían heridas atroces. 50 de ellos tuvieron que ser sacrificados. Para evitarse problemas, muchas de las escenas fueron filmadas en México. El propio Flynn encabezó una campaña para que dicha técnica cruel acabase y lo cierto es que al cabo de unos años el Congreso norteamericano aprobó una ley contra dichas prácticas.


Esta notable película consolidó a Errol Flynn como el estereotipo del héroe de acción de aquellos años. Evidentemente esto hizo incrementar su vanidad y le convirtió en un personaje algo odioso para muchos directores y equipos técnicos. Lo cierto es que Flynn no dejaba indiferente a nadie. Durante el rodaje un extra le gastó una broma que le hizo caer del caballo. Flynn se levantó y tras sacudirse el polvo dijo -¿Quién es el hijo de puta que ha hecho esto?- El causante de la broma le dijo - Yo, ¿Tienes algún problema? - a lo que Errol contestó - Baja del caballo - Y tras hacerlo le pegó una paliza que le envió al hospital. Posteriormente se hicieron amigos y se fueron a correr juergas con David Niven y con Patric Knowles.


No es de extrañar que dijera esta frase: Me gusta el whisky viejo y las mujeres jóvenes.


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viernes, junio 12, 2009

Gladiator






¡A mi señal! ¡Ira y Fuego!




Son muchos los que critican a "Gladiator" en varios de sus aspectos. Y no voy a ser yo el que les niegue la razón. De Historia tiene tan sólo lo imprescindible para hacer un buen atrezzo. Se abusa de los efectos digitales. El guión es un refrito de otros guiones anteriores pertenecientes a grandes clásicos, está lleno de lagunas y es de un maniqueísmo insultante, etc, etc, etc. Pero son muchos más los que la consideran una gran película que tuvo la virtud de resucitar el cine de romanos treinta y seis años después del fiasco de "La caída del Imperio Romano".


En mi opinión, esta notable película épica palidece cuando se la compara con "Espartaco" y "Ben-Hur", las dos joyas de la corona de dicho género. Si hablaramos en términos gastronómicos, estaríamos comparando una hamburguesa con un solomillo. Sin embargo a veces a uno le apetece comerse una hamburguesa y disfrutarla si está bien hecha. Y hay que reconocer que el avispado Ridley Scott nos sirve una sabrosa hamburguesa de las buenas. Supo contentar al público y hacer bien las cosas desde el punto de vista de la productora. Si el objetivo era conseguir un éxito cinematográfico a escala mundial y ganar un montón de pasta, "Gladiator" lo consiguió con creces.


Fue el cuadro Pollice Verso lo que inspiró a Ridley Scott para realizar esta producción. Inicialmente se intentó dar el papel protagonista a Mel Gibson, pero lo rechazó. Así que el personaje de Máximo fue a parar al australiano Russell Crowe, famoso tras su interpretación de policía en "L.A. Confidential". Joaquin Phoenix le daría la replica como el malvado y retorcido emperador Cómodo. Para el resto del reparto Scott contó con viejas glorias que dieran prestigio a la cinta y que interpretasen a personajes cruciales. Así tenemos a Richard Harris en el papel del emperador Marco Aurelio, a Oliver Reed en el del lanista Próximo, y a Derek Jacobi, protagonista de "Yo, Claudio" en el papel del senador Graco. Para los secundarios que debían ser los fieles amigos del protagonista contó con Djimon Hounsou en el papel de Juba, un trasunto del Draba de "Espartaco". La escasa presencia femenina se reduce a la actriz Connie Nielsen. La épica banda sonora, en la que destacan la presencia de voces femeninas fue compuesta por Hans Zimmer y Lisa Gerrard.


¿Por qué considero que "Gladiator" es una hamburguesa? Porque como ellas está formada de tres ingredientes básicos, en este caso las tres películas de romanos que he mencionado antes: "Espartaco", "Ben-Hur" y "La caída del Imperio Romano" y está preparada para su consumo rápido y sin que el comensal piense demasiado en lo que deglute. La trama vuelve a situarnos en el año 180 DC, con Marco Aurelio luchando contra los germanos. Otra vez encontramos a un capaz general, esta vez de origen hispano y llamado Máximo, que será victima de las intrigas del cruel Cómodo en su ascenso al trono imperial. Sin embargo esta vez no hay sutilezas ni soliloquios. El malo es un parricida que no se anda con chiquitas a la hora de eliminar a sus oponentes y a sus familiares cercanos. Así que ya tenemos el leitmotiv del protagonista que se resume en la siguiente frase: Me llamo Máximo Décimo Meridio, comandante de las legiones del Norte, ..., y alcanzaré mi venganza en esta vida o en la otra - Y para que dicha venganza sea espectacular nada mejor que hacerle un gladiador y ponerle minifaldita para conseguir arrancar suspiros de las féminas. En cuestión de unos cuantos meses, Máximo conseguirá vengarse, alcanzar el martirio, acabar con el cruel Cómodo y volver a reinstaurar la Républica Romana devolviendo el poder al Senado. ¡Eso es un héroe y lo demás tonterías!


Reconozco que fui a verla con una cierta aprensión. Pero cuando vi la secuencia inicial de la batalla en Germania casi me levanto a aplaudir. Por vez primera veía en la pantalla grande a un ejército romano en formación de batalla que no parecía un grupo de extras disfrazados. Incluso se veían a tropas auxiliares uniformadas de manera distinta a los legionarios. Y las cohortes avanzaban en formación cerrada, hombro con hombro y no como si fuera un paseo por el campo. Es cierto que la recreación no era perfecta y tenía sus fallos: la caballería romana sale con estribos y el general en jefe nunca cargaría al frente de ella, los legionarios no arrojan los pila al enemigo y al final se acababa luchando en combates individuales y no en equipo. Pero era la mejor recreación que había visto hasta ese momento superando a la mítica escena de "Espartaco". La espectacular batalla contra los germanos se filmó en un bosque inglés que debía ser deforestado. Las llamas que vemos no son efectos digitales, son auténticas, y el bosque quedó completamente arrasado. Se tardó 20 días en filmar dicha secuencia y se utilizó una técnica cinematográfica similar a la usada para las escenas de acción de "Salvar al soldado Ryan". Después de la batalla empecé a interesarme por la historia, pero comprendí que estábamos delante de una película-espectáculo made in Hollywood y no de una película-seria, así que deje descansar al cerebro en la butaca de al lado y me dispuse a disfrutar de los fuegos de artificio. Y doy fe de que disfruté un montón.


A pesar de que se utilizaron grandes decorados para algunas de las escenas, la película utilizó con profusión los efectos digitales, incluso para "revivir" al actor Oliver Reed, que murió de un ataque al corazón durante el rodaje. Se cuenta que cuando Scott vio el Coliseo Romano le pareció pequeño, así que recreó digitalmente una Roma Imperial grandiosa basándose en los bocetos dibujados por Albert Speer para el Berlín del Reich de los Mil Años. En las escenas del Circo se llegaron a usar unos 2.000 extras, pero la sensación es de 40.000 personas. Scott utilizó un viejo truco ya usado en "Ben-Hur". Sólo las filas cercanas a la arena están ocupadas por personas reales, mientras que las filas posteriores son rellenadas con "maniquíes digitales". El presupuesto final del la película superó los 100 millones de dólares. Dicha cantidad se amortizó en tan sólo en las dos primeras semanas de taquilla. Al final de su exhibición en cines había ganado un total de 457 millones de dólares.


Hay muchos gazapos y errores históricos. Uno bastante curioso es que en la versión inglesa Máximo dice que es de "Trujillo" (sic), el nombre moderno de la romana Turgalium. Quizás lo hicieron para crear una especie de paralelismo con Francisco Pizarro. En la versión española se decidió que Máximo dijera que era de Emerita Augusta, la actual Mérida. En el aspecto cinematográfico un gazapo muy llamativo es que el personaje del fortachón de Hagen es resucitado para la ocasión de transportar el cadáver de Máximo. Supongo que cada uno de los espectadores tendrá su gazapo preferido de esta película. En mi caso el que más me divierte es la increíble cabalgada de 2.500 kilómetros que hace desde Germania hasta la actual Extremadura en un par de días. Y es que ya no se hacen caballos como los de antes.


Pero hay que reconocer que la película tiene muchas más virtudes que defectos. Es entretenida, es espectacular y consiguió resucitar el interés por el género histórico. Si no hubiera sido por ella es probable que no se habrían realizado otras producciones modernas, buenas o malas, sobre la Historia Antigua. El historiador Allen Ward la definió como la mejor y la peor de las películas sobre la Antigua Roma. Creo que coincido con él.



Fuerza y Honor




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viernes, junio 05, 2009

La caída del Imperio Romano (The Fall of the Roman Empire)





Una gran civilización no es conquistada hasta que no se ha destruido ella misma desde dentro.


"La caída del Imperio Romano" ha pasado a la historia del cine como la película que marcó la caída del productor Samuel Broston y que casi acabó con el género cinematográfico del peplum. Aunque fue estrenada en 1964, un año después de "Cleopatra", bien podría haber llegado a las pantallas en 1962 ya que la construcción de los decorados comenzó durante el rodaje de la superproducción "El Cid". Tras finalizar dicha película la réplica del Foro Romano ya estaba terminada y lista para ser usada. Así que Bronston le propuso a Charlton Heston participar en su nuevo proyecto. Pero éste declinó la oferta pues estaba harto de las películas de romanos, por lo que en su lugar le propuso que participara en el rodaje de "55 días en Pekín". Heston aceptó pero con la condición de comenzar inmediatamente el rodaje. Así que Bronston paralizó la construcción de los decorados romanos y ordenó las construcción del Pekín del siglo XIX. Tras finalizar el rodaje de "55 días en Pekín" los gigantescos decorados orientales fueron demolidos y sustituidos por los aun más gigantescos decorados de la Roma Imperial. De hecho, el set del Foro Romano aún ostenta el record de decorado de mayor tamaño jamás construido (400 x 230 metros). Los decorados fueron posteriormente reutilizados para el musical "Golfus de Roma".


Samuel Bronston era un sobrino de Leon Trosky, pero es más conocido en el mundo del cine por ser el hombre que trajo Hollywood a España. Aunque anteriormente se habían rodado algunas películas en el país debido a sus ventajas económicas, fue Bronston el primero que realizó una importante inversión construyendo unos grandes estudios en la localidad madrileña de Las Rozas. La productora de Bronston llegó a completar 6 superproducciones antes de irse definitivamente a pique, pero consiguió que España fuera uno de los destinos preferidos por los grandes estudios para posteriores rodajes.

Bronston quería grandes estrellas en el reparto. Tras la negativa de Heston se tanteó a Kirk Douglas para el papel del general Livio, pero también declinó la oferta. Fue Stephen Boyd, el Mesala de "Ben-Hur" quien finalmente aceptó. Como protagonista femenina se contrató a la bella Sofía Loren por un sueldo de 1 millón de dólares, convirtiéndose así en la segunda artista que cobraba dicho estipendio (la primera fue Lyz Taylor por "Cleopatra"). Alec Guinnes daría vida al emperador Marco Aurelio, James Mason a su consejero Timonides. También participaron Omar Shariff, Mel Ferrer y Anthony Quaile. Sin embargo, el papel del venal emperador Cómodo sería interpretado por un actor de teatro casi desconocido en la pantalla: Christopher Plummer. Para la dirección, Bronston volvió a contar con Anthony Mann (por eso muchas secuencias ambientadas en Germania tienen un cierto sabor a western), y para la música con Dimitri Tiomkin, que realizó una interesante banda sonora considerada por muchos como lo mejor que ha aportado este film a la historia del cine.

En el aspecto histórico la acción transcurre entre los años 180 a 192 DC. La elección no es casual y se basa en el trabajo de los historiadores Dion Casio y Edward Gibbon. En esos años se realizó la transición de un Reino de Oro a un Reino de Herrumbre. Como asesor técnico se contrató al prestigioso historiador Will Durant (es el autor de la frase que pone punto final a la película y que se muestra arriba). La historia se inicia con la campaña que el emperador Marco Aurelio está llevando a cabo contra las tribus germánicas del Danubio, las Guerras Marcomanas, pero también está preparando su sucesión por ello convoca a un representante de cada confín del Imperio Romano. Mann consigue transmitirnos la vastedad, el poder y la diversidad de dicho Imperio mediante un desfile de las diferentes unidades romanas frente a Marco Aurelio al poco tiempo de comenzar el film. Éste pretende nombrar como sucesor al capaz Livio, pero una conspiración acaba con él y Livio proclama emperador a Cómodo frente al cadáver de Marco Aurelio.

Paradójicamente se nos muestra a Marco Aurelio como un amante de la paz y a Cómodo como un belicista irredento ávido de provocar guerras a diestro y siniestro. En realidad la época de Marco Aurelio fue una continúa sucesión de guerras encaminadas a asegurar las fronteras del Imperio. Y Marco Aurelio permitió que Cómodo co-gobernase con él en sus últimos años (o sea, que no era tan inteligente como le pintan). La situación cambió en cuanto Cómodo llegó al poder. Firmó tratados de paz con todo el mundo para que le dejaran tranquilo y así dedicarse a su pasatiempo favorito: hacer de gladiador. Al principio parece que todo el mundo estuvo contento con él y sus medidas pacificadoras. Pero poco a poco el poder se le fue subiendo a la cabeza y comenzó a hablar de "una nueva época y un nuevo orden" llegándose a autoproclamar hijo de Júpiter y actuando como un nuevo Rómulo, publicó un edicto cambiando el nombre de la propia Roma por Colonia Lucia Annia Commodiana (ambas situaciones se recogen en la película). Tras su asesinato en el 192 el Senado declaro sobre él la Damnatio Memoriae. Sin embargo, lo peor estaba por llegar.

Además de las luchas entre los germanos y los gladiadores-legionarios al comienzo de la cinta, la escena bélica más espectacular se sitúa en la segunda mitad de la producción. Se trata de la Batalla de los Cuatro Ejércitos en la que se mezcla una guerra civil romana con la lucha frente a los partos y los armenios. La secuencia fue filmada en Manzanares del Real y participaron unos 8.000 soldados del ejército español. También se usaron un total de 1.200 caballos. No tiene ninguna base histórica ya que como se ha indicado antes, el reinado de Cómodo fue bastante pacífico en lo que atuvo a la política exterior (sólo hubo algunas luchas en la Dacia y en Britania). Pero viene a representar la futura rivalidad entre el Imperio de Occidente y el de Oriente. Desgraciadamente la batalla se convierte en la típica melé sin orden ni concierto y no muestra para nada el estilo de lucha de los legionarios romanos de dicha época. En líneas generales la película trata bastante bien diversos aspectos de la historia romana como los intentos de asimilación de los germanos, aunque estos sucedieron casi un par de siglos después; la creciente influencia del cristianismo en los órganos de poder a través del personaje del liberto Timonides (James Manson); los intentos de conspiración para derrocar a Cómodo y por supuesto el carácter degenerado de dicho personaje, interpretación que supuso el reconocimiento de Plummer como un gran actor. Otras escenas con base histórica son la del soliloquio de Marco Aurelio que se basa casi completamente en frases y pensamientos de la obra Meditaciones del propio emperador y también la secuencia final en la que la guardia pretoriana subasta el trono imperial.

Con una duración de tres horas y un coste estimado de 20 millones de dólares la película supuso un sonoro fracaso. Es probable que el hastío del público con el fracaso de "Cleopatra" influyera en la mala recaudación. Pero esta producción también tiene sus propias pegas. Su principal mérito, el respeto a la Historia, se convirtió en su principal desventaja para el gran público. Su tono documental, sus largos diálogos y su oscura fotografía dio como resultado una película aburrida. En cuanto a sus interpretes tuvo la desgracia de que no hubo ninguna química entre Boyd y Loren. A los únicos que merece la pena destacar son Guinnes y Plummer. El resto del reparto lo hace correctamente. Pero paradójicamente fue un remake de esta película la que consiguió resucitar el género de películas de romanos y devolverlo a las pantallas con gran éxito.


Para los interesados en la Historia la película tiene más valores positivos que negativos y es digna del esfuerzo que hay que hacer para verla. Para el resto puede ser bastante plomiza aunque merece la pena dedicarle un tiempo si no se ha visto.


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viernes, mayo 15, 2009

Masada



Masada es el nombre en hebreo de "fortaleza" pero el nombre designa en concreto a la que se levanta en medio del desierto de Judea y que se consideraba inexpugnable. La fortaleza fue construida por Herodes el Grande entre el 37 y el 31 AC por temor a una revuelta de sus súbditos. Tenía pozos de agua y almacenes para aguantar un asedio de años. Fue ocupada por los romanos en el año 63 AC por Pompeyo el Grande estableciéndose un régimen de reino tributario para con Roma. En el año 6 pasó a ser provincia romana pero la casa real judía todavía mantenía bastante poder civil. En el año 66 estalló la Primera Guerra Judeo-Romana.



La mayor parte de lo que sabemos de dicha revuelta se lo debemos al historiador Flavio Josefo, un judío romanizado. Las causas de dicha revuelta son bastante llamativas. La religión judía no sólo era permitida en el Imperio Romano, sino vista con buenos ojos (en los funerales de Julio César hubo bastantes judíos). Pero una cosa eran los judíos que vivían en los diversos lugares del Imperio y otra muy distinta eran los que vivían en Judea. Estos se caracterizaban por su exagerado fanatismo religioso y no mostraban ninguna tolerancia hacia las otras religiones que aparecían en su tierra debido a su integración en el Imperio. En el año 66, gobernando Nerón en Roma, unos griegos sacrificaron pájaros delante de una sinagoga en la ciudad de Cesárea. Los judíos protestaron pero la guarnición romana no hizo nada. Eso provocó la ira de los judíos que se rebelaron, denominándoles Zelotes que quiere decir insurgente o rebelde, y expulsaron a los romanos de Jerusalén. En un audaz golpe de mano, un grupo extremista denominados Sicarios tomó la fortaleza de Masada y exterminó a la guarnición. En un intento de restaurar el orden se mandó desde Siria a la Legión XII Fulminata y efectivamente fue fulminada por los judíos en la Batalla de Beth Horon. Toda la zona cayó bajo el control de los Zelotes que se dedicaron a exterminar sistemáticamente a todo aquel judío sospechoso de colaborar con Roma. Nerón se vio obligado a mandar varias legiones más al mando de Vespasiano y este consiguió pacificar el norte de la provincia en el año 68. Pero entonces cayó Nerón y en la lucha de poder estalló una pequeña guerra civil que ganó Vespasiano. Una vez establecido en el poder volvió a ocuparse de Judea enviando a su hijo Tito a reconquistar Jerusalén. El terrible asedio duró desde marzo a septiembre del 70 y tuvo como consecuencia la destrucción del Templo y la esclavización de los supervivientes. En el año 71 tan sólo quedaban por realizar "operaciones de limpieza". En el otoño del 72 tan sólo Masada permanecía en manos de los Sicarios.



La serie de televisión "Masada" precisamente nos narra el asedio y caída final de dicha fortaleza. El director Boris Sagal (el mismo que dirigió la serie "Ike") tuvo el acierto de imitar al maestro Kubrick en "Espartaco". Los romanos fueron interpretados por actores británicos y los judíos por estadounidenses. Entre los primeros tenemos a Peter O'Toole interpretando a Flavio Silva, Anthony Quaile en el papel del ingeniero romano Rubrius Galo y David Warner en el de Pomponio Falco. En los segundos está Peter Strauss que da vida a Eleazar ben Yair, líder de los Sicarios, y Barbara Carrera hace el papel de la tía buena que se enrolla con el general romano. Para la banda sonora se contrató a Jerry Goldsmith. Los exteriores fueron rodados en los lugares históricos, pero como hacía tanto calor, el rodaje se redujo al mínimo imprescindible y tan sólo se realizaba o al comienzo del día o al anochecer. El resto fue filmado en estudio.



El principal fallo de la serie es que no se libra de un descarado tono propagandístico. Nada más empezar se nos muestra a unos soldados israelíes subiendo a la fortaleza, y tras plantar su bandera, proclaman que Masada nunca más volverá a caer en manos extranjeras. Luego está el hecho de que se nos retrata a los Sicarios como una especie de hombres piadosos que tan sólo buscan la libertad y vivir de acuerdo con sus preceptos cuando en realidad eran unos asesinos fanáticos. En cuanto al guión, cuesta creerse que un tribuno romano se ponga a cargar rocas para construir la rampa, y también resulta algo insufrible cuando se ve sobreactuar a O'Toole. Pero en líneas generales la serie tiene más de bueno que de malo.



El asedio de Masada está considerado como el punto culminante en el desarrollo de las técnicas romanas de la poliorcética. Y lo cierto es que la serie las muestra bastante bien. Hay una secuencia bastante buena en la que vemos a Anthony Quaile haciendo medidas para elevar la rampa y en ella vemos una escuadra de agrimensor y un nivel en cruz (el ancestro del teodolito). También es de destacar que se hace mención a las dificultades logísticas de los romanos, estaban en medio de un desierto y todo, alimentos, madera, agua lo tenían que transportar hasta allí. Adicionalmente la recreación de los legionarios imperiales es bastante correcta. En los cinco meses que duró el asedio, los romanos rodearon Masada con ocho campamentos fortificados y luego construyeron una rampa (agger) de 196 metros de largo, que alcanzaba los 100 metros de altura, con un grosor de 5 metros y un 51% de pendiente. Por dicho agger llevaron una torre protegida con planchas de metal, artillada con scorpias y ballistas, y con un ariete en la parte baja. Tras abrir brecha en el muro se encontraron con que los defensores habían levantado un segundo muro a base de madera y grava. Los romanos no se amilanaron y lo destruyeron también incendiándolo. Cuando por fin entraron los romanos descubrieron que los Sicarios se habían suicidado al estilo de lo que los numantinos habían hecho unos par de siglos antes. Los hombres mataron a sus familias, luego diez de estos fueron elegidos a suertes para matar al resto. Finalmente, entre esos diez se echó a suertes quien debería acabar con los que quedaban. Este último se suicidó. Sólo sobrevivieron dos mujeres y cinco niños de los 960 habitantes de la fortaleza.



Merece la pena




Links relacionados:

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Retribution
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Encuentro de líderes
-Los peligros de la poliorcética

-Ariete subiendo la rampa
-Incendio del muro de contención
-Asalto final

domingo, mayo 10, 2009

Yo, Claudio (I, Claudius)



Una vez leí que la serie "Yo, Claudio" debería ser considerada como el patrón con el cual comparar la series de televisión anglosajonas. No puedo estar más de acuerdo con dicha afirmación.




Robert Graves escribió la novela del mismo título en 1934 en forma de unas supuestas memorias del emperador Claudio. Al año siguiente publicó su segunda parte: "Claudio, el dios". Graves se inspiró en los trabajos de Tácito, Plutarco y sobre todo Suetonio. A diferencia de otros estudiosos de la historia romana, Graves reivindicó en esta novela el papel de Claudio como uno de los mejores emperadores romanos. Lógicamente, Graves puso la luz en las cosas buenas que hizo, y descargó la culpa de aquellas cosas malas que realizó en el abuso de confianza de los que le rodeaban, como es el caso de sus esposas Mesalina y Agripina, o del liberto Narciso. En la novela, Claudio es un ferviente republicano que debido a las circunstancias debe de ejercer como un dictador al darse cuenta de que la libertad que permitía la República siempre acababa en una guerra civil. En el fondo es una disgresión sobre los peligros de la democracia y las ventajas de una dictadura. Claudio y Augusto son "buenos dictadores" y por eso todo va bien durante su gobierno. Pero cuando hay un "mal dictador" al estilo de Tiberio, Calígula o Nerón, entonces todo se desmorona. Personalmente prefiero una mala democracia a una buena dictadura. Y en el caso de Claudio lo único que ocurre es que fue más listo que sus antecesores y que su predecesor pues consiguió mantenerse más tiempo, pero al final murió asesinado.



Otra característica de la obra de Graves es que los personajes femeninos son extraordinariamente fuertes y manipulativos. El paradigma es Livia, la esposa de Augusto. Si recordamos la penúltima escena de la serie "Roma" en la que las mujeres están disponiéndose para asistir al desfile triunfal de Octavio, Atia pone en su sitio a una joven Livia diciéndole aquello de mujeres mejores que tú lo han intentado y fracasaron. Con todos los respetos a los fans de la serie Roma (me incluyo), si esa escena hubiera tenido lugar, en el minuto siguiente hubiéramos visto a Atia agonizante entre retortijones después de haber sido envenenada. Como personaje de ficción, Livia es mucho mejor que Atia. Es fría, calculadora y carente de escrúpulos a la hora de mantener el poder para los suyos. En palabras de uno de sus hijos, una vez fue mordida por una serpiente y la serpiente murió.



La producción de la BBC está filmada íntegramente en estudio y realizada como si fuera una representación teatral. Es una demostración palpable de porqué los actores dramáticos ingleses tienen tanta fama. Muchos de ellos alcanzaron notoriedad aquí, como es el caso de Derek Jacobi, John Hurt o Patrick Stewart. Los productores además tuvieron un gran cuidado en mantener la fidelidad de aquello que se relata en la obra de Graves y de recrear los aposentos del palacio imperial de la Roma del siglo I AC. A diferencia de la serie "Roma" aquí sólo veremos la forma de vida de las clases poderosas. Se ven esclavos y plebeyos, pero son parte del atrezzo, no de la trama. También metieron la pata en alguna ocasión. En el primer episodio aparecen unos bustos de los emperadores Adriano y Septimio Severo, ambos del siglo II DC.



La serie supuso un shock para las audiencias porque fue una de las primeras veces en que se mostraban actrices totalmente desnudas en la pantalla. A los cinco minutos de empezar el primer capítulo y justo después de la escena en que un Claudio envejecido explica porque escribe sus memorias, tenemos la de un banquete romano con unas bellas danzarinas entreteniendo a los comensales. Ahora nos parecen escenas de lo más inocente (sólo hay que comparar con "Roma") sin embargo en aquellas fechas supusieron un auténtico escándalo. Pero sin duda la escena más impactante y famosa es aquella en la que Calígula mata a su hermana y amante. Mientras la ata y la desnuda describe lo que está a punto de realizar. La hermana se ríe porque piensa que es una broma cuando lo siguiente que escuchamos es un grito desgarrador. La escena final es la cara de un horrorizado Claudio que deja entreabierta la puerta del dormitorio de Calígula y justo cuando parece que vamos a contemplar el horror, se corta la escena y nos ponen los títulos de crédito. ¡Magistral! Nos han dejado precisamente con nuestra imaginación para recomponer la terrible escena.



En el aspecto histórico la serie cubre el período que va desde el 23 AC, al 54 DC relatando las vicisitudes de la primera dinastía de lo que conocemos ahora como Imperio Romano. Como toda ella está filmada en interiores no se nos mostrará ninguna recreación de acontecimientos históricos importantes si exceptuamos los asesinatos de los emperadores romanos. En el aspecto bélico hay tres eventos que por lo menos deben de ser nombrados: las Guerras Cántabras, la Batalla del bosque de Teutoburgo y la Conquista de Britania por Claudio. En el primero, Roma consiguió pacificar totalmente la Península Ibérica al aplastar a los cantabros del norte que aún se le resistían. Marco Agripa fundó la ciudad de César Augusta (la actual Zaragoza) tras los últimos enfrentamientos. Habían transcurrido dos siglos desde que los romanos habían llegado a la Península durante la Segunda Guerra Púnica. En el segundo, los teutones masacraron a tres legiones romanas lo que provocó que durante muchos años las fronteras romanas se detuvieran en el Rin y no avanzasen hasta el Elba. Y finalmente en el tercero, Claudio consiguió organizar eficazmente a cuatro legiones y realizar con éxito una invasión anfibia, una de las operaciones más difíciles desde el punto de vista militar (una de las legiones era la II Augusta comandada por Vespasiano, el futuro emperador). Esta claro que no era tan tonto.



Imprescindible





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sábado, mayo 02, 2009

Roma (Rome)




Hay ocasiones en que uno se alegra de que exista la caja tonta. Tener la oportunidad de ver la serie "Roma" es una de ellas. Esta super-coproducción entre la HBO, la BBC y la RAI dramatiza los eventos históricos sucedidos durantelos años 52 al 17 AC, y los personajes cuyos nombres perduran en los libros de historia. Pero además tiene el acierto de mostrarnos no sólo la vida de las clases dominantes sino también la vida cotidiana de los estratos más humildes de la sociedad que formó parte de aquella República Romana en su transición al Imperio Romano.


La pareja protagonista plebeya son un par de legionarios de la 13ª Legión. Sus nombres son Lucio Voreno y Tito Pullo y están basados en dos personajes auténticos, pues Julio César dejó constancia de ellos en su de Bello Gallico. Se trataba de dos centuriones del 11ª Legión que competían entre sí por demostrar quién era el más valiente. Durante una batalla contra los nervios, Tito Pullo se lanzó al combate y quedo aislado y rodeado de galos. Lucio Voreno abandonó la formación para socorrerle. Juntos combatieron y consiguieron volver a las líneas romanas.


Y es precisamente un episodio similar el que sirve como arranque de la serie, aunque en esta caso tan sólo Lucio Voreno es centurión, mientras que Tito Pullo es un legionario y ambos se encuentran combatiendo en el Asedio de Alesia. En la que considero la mejor representación filmada de legionarios romanos combatiendo, vemos como Voreno ordena el cambio de filas de legionarios para contrarrestar la impetuosidad de los guerreros galos. Viendo esa escena uno comprende inmediatamente el siguiente dicho: un bárbaro siempre vencerá a un legionario, pero diez legionarios siempre vencerán a cien bárbaros.


La serie de televisión tuvo dos temporadas. La primera consta de doce episodios iniciándose con el triunfo de César en la Galia, continuando con la Guerra Civil, la victoria de César y finalizando en su asesinato. La segunda temporada sólo tiene diez episodios, pero sin embargo abarca un intervalo histórico más amplio. Tras el magnicidio de César se nos muestra el nuevo reparto de poder y la lucha de poder entre Marco Antonio y el Senado, la formación del segundo triunvirato, la última guerra civil de la República y acaba en el triunfo de Octavio tras su victoria sobre Antonio y Cleopatra.


Durante la primera temporada Lucio y Tito son una especie de trasunto de Don Quijote y Sancho Panza. El centurión Lucio Voreno es un hombre de honor y un convencido republicano que ha sido fiel a su esposa permaneciendo casto durante sus años de servicio. Tito Pullo en cambio es el otro extremo, pues es amoral, pragmático y siempre que puede trata de probar lo que hay debajo de unas faldas. En la segunda parte sin embargo las circunstancias hacen cambiar a ambos personajes convirtiendo a Lucio en un padrino de la mafia de Roma y a Pullo en su fiel lugarteniente. Gracias a las andanzas de Voreno y a Pullo conoceremos el quehacer diario de los habitantes de la famosa urbe: sus tiendas, sus negocios, sus ritos, su comida, su aseo personal, sus vicios...


Pero como he indicado más arriba, la serie "Roma" también nos muestra las intrigas de las clases superiores. Vemos a esas élites que han dejado una huella en la historia pero bajadas de sus pedestales y rebajados a un nivel en el que los contemplamos como una especie de casta corrompida por motivaciones muy similares, o incluso peores, a las de aquellos sobre los que gobiernan. La diferencia es que al ser más poderosos pueden permitirse unos vicios mucho mayores. Es en esta clase donde encontramos a Julio César, Octavio, Marco Antonio, Cicerón, Bruto o Servilia. Sin embargo, el principal protagonista de esta casta es un personaje inventado. Se trata de Atia de los Julios, madre de Octavio y Octavia, sobrina de César y amante de Marco Antonio. Por lo que se conoce, la auténtica Atia Balba era una mujer honesta que murió en el año 43 AC. Algo muy diferente de la libidinosa arpía intrigante interpretada por Polly Walker.


Lo más destacable es que la serie transpira realismo por todos sus fotogramas. No es de extrañar que haya sido una de las producciones televisivas más caras jamás realizadas. Los magníficos decorados que recrean el Foro romano o el Aventino se construyeron en Cinecittà como manda la tradición. Los productores quisieron que su Roma fuera algo mucho más sórdido y profano que la Roma idealizada de "Gladiator". Y lo consiguieron porque en esta serie no se oculta nada. Hay sexo, sangre, crueldad, suciedad, ambición, etc. Y personalmente creo que por fin se ve una recreación realista de las llamadas mulas de Mario tanto en armaduras y armas, como en su instrucción y maniobra en campaña. En cuanto a los acontecimientos relevantes representados, además de Alesia, también veremos una recreación de la Batalla de Filipos, aunque contrariamente a la historia, se resuelve en un sólo día. Pero hay que reconocer que el choque entre las cohortes es impresionante y una muestra de como aprovechar correctamente los efectos digitales. De otras batallas como la de Farsalia, Tapsus, Mutina o Actium tan sólo vemos sus consecuencias, no su desarrollo.


También creo que hace algún "guiño" a producciones más conocidas por el público norteamericano y no necesariamente ambientadas en la Antigua Roma. Es evidente que el tempo de las intrigas palaciegas recuerda mucho a la magnífica serie "Yo, Claudio" mientras que las intrigas plebeyas que suceden en el aventino son las típicas que podemos ver en las películas sobre la mafia. También aparece una operación y un juicio público para asi poder ver a dos de los arquetipos de la TV yanqui, el médico y el abogado. Y no podía faltar el espectacular combate de gladiadores. Sin embargo para mi el homenaje más claro es el de la muerte de Cleopatra. Es muy similar al que aparece en la "Cleopatra" de Cecil B de Mille.


Evidentemente la serie tiene sus fallos. Hay algunas alteraciones y omisiones en la sucesión de hechos históricos, como por ejemplo la ausencia de la batalla de Munda o que Octavio esté en Roma el día del asesinato de César (se encontraba en Iliria). Pero en palabras del asesor histórico de la serie, Jonathan Stamp, se buscaba autenticidad y no exactitud. De todas formas si lo comparamos con cualquier otra producción filmada sobre dicha época histórica, esta serie es de notable alto como poco. Funcionó muy bien en los USA, no tanto en Gran Bretaña y otros países europeos y fue completamente masacrada en Italia. La crítica de dicho país hizo hincapié en que no podían aguantar que actores anglosajones representaran a sus héroes nacionales en una coproducción de la RAI. Lo que me hace preguntarme si los actuales críticos italianos han visto alguna vez uno de sus peplums.


En mi opinión el principal "fallo" es que tiene demasiado sex & drugs. Tanto, que cansa. Ojo, no estoy diciendo que los romanos fueran unos mojigatos moralistas, que no lo eran (las escenas de las orgías son de aplaudir). Tampoco me quejo de que tenga escenas de cama explicitas ni de que se muestren cuerpos desnudos (odio el falso pudor de las escenas en las que se ve a la chica con sostén después de haber hecho el amor). Lo que estoy diciendo es que hay momentos en que se abusa de las historias de la entrepierna, como por ejemplo el incesto entre Octavio y su hermana Octaviana, o la relación lésbica entre ésta última y Servilia. Y no digamos ya cuando llegamos a Atia cuyo comportamiento haría parecer a Mesalina como un monja. Ya se que el refrán dice que tiran más dos tetas que dos carretas, y que enseñar nalgas de actrices hace subir la audiencia. Honestamente, creo que en más de una ocasión los escarceos sudorosos y libidinosos sobraban. Pero me doy con un canto en los dientes porque esta sea su principal falla y no el de la recreación histórica.


En líneas generales estamos ante uno de los mejores productos de recreación histórica y de entretenimiento que se ha realizado para la pantalla. Una serie que merece la pena verse pues se disfruta y se aprende. Todo un lujo para los tiempos que corren.


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jueves, abril 30, 2009

Asterix y Cleopatra (Axterix et Cleopatre)






Me apuesto caña y ración de calamares a que el primer contacto infantil con el latín, la cultura y las legiones de Roma fue un tebeo de Asterix y quizás una de las introducciones literarias más conocidas sea:



Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia esta ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor.



En mi caso particular considero los tebeos de Asterix como una de las mejores obras de la civilización occidental. Gracias a Asterix, Obelix e Idefix supe que la cultura de la Antigua Roma se había extendido por todo Europa y que lo consiguieron gracias a sus invencibles legiones comandadas por Julio César. Pero también conocí gracias a sus satíricos estereotipos a los diferentes pueblos que componían aquello que llamábamos el Imperio Romano. Hay quien dice que en realidad los romanos eran un trasunto de los norteamericanos, y que Goscinny y Urdezo denunciaban la perdida de la identidad europea por los valores yanquis. Es posible, que tengan razón. Pero en mi caso, cuando miro hacia atrás me parece que los romanos son una representación de los padres y de que los galos son los chiquillos traviesos. Los primeros tienen un mundo ordenado y avanzado lleno de reglas e intentan imponer su voluntad. Los segundos quieren vivir su vida, son rebeldes, tienen grandes aventuras y hacen un montón de cosas divertidas. Quizás por eso los tebeos de Asterix funcionaron tan bien entre la infancia y la juventud.



Debido al éxito de los tebeos en el año 1967 llegó a las pantallas la primera adaptación cinematográfica. Se trató de "Asterix el galo" que en España fue titulada "Asterix el gladiador". No funcionó mal por lo que la productora se animó a realizar una producción algo más costosa. Al año siguiente se estrenó "Asterix y Cleopatra". Tampoco funcionó mal, pero desgraciadamente la animación no podía competir con las producciones Disney (ese año estaba en las pantallas "El libro de la Selva"). Hasta el año 1976 no se volvió a estrenar una película de Asterix. Se trató de "Las doce pruebas de Asterix", y era la primera vez en que se elaboraba una historia del famoso galo sólo para la gran pantalla y no para un album gráfico. Con la llegada del video aparecieron más títulos de Asterix pero para disfrutar en casa, no en el cine.



Hay que esperar hasta el año 1999 para que Asterix y Obelix pasen a ser interpretados por actores en carne y hueso. Los efectos digitales permitían el que viéramos en las pantallas los mamporros, la pintoresca aldea y los maravillosos efectos de la poción mágica del druida Panoramix. Las adaptaciones a la vida real parecen haber funcionado bien en taquilla porque ya van por la tercera, aunque a mi personalmente no me atraen mucho. Vi "Asterix y Obelix contra Cesar" y me pareció bastante mala, pero también vi que los chiquillos menores de 10 años se reían un montón. Entonces me acordé que a su edad a mi también me gustaban las películas de Terence Hill y Bud Spencer. Tenían un argumento básico, sabías quienes eran los buenos y luego había mamporros a diestro y siniestro. Y yo pensaba - ¡Qué divertido!



Volviendo a "Asterix y Cleopatra", creo que es una de sus mejores historias. Publicada en 1963, Goscinny y Urdezo tuvieron el acierto de dibujar su Cleopatra a la Liz Taylor, llena de orgullo, de caprichos y con una bella nariz. No en vano su portada parodia el cartel de la película "Cleopatra". Pero la ventaja que tienen los dibujos animados es que te ahorras un montón de dinero en decorados y efectos especiales, por lo que era fácil reproducir la suntuosidad y el lujo que se le supone a la corte de la reina de Egipto. Una diferencia con el tebeo es que la película contiene números musicales. Además, fueron pioneros en la introducción de "guiños" para el espectador adulto. Basta escuchar la letanía de Cleopatra cada vez que Asterix y Obelix necesitaban hablar con ella tras haber arrasado con la guardia de palacio:



Oh temibles galos que venís de tierras lejanas. Ahora veréis como muere una reina de Egipto.




Por cierto, esta aventura es una de las raras ocasiones en las que Obelix bebe un poquito de poción mágica. ¡Por Tutatis!


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sábado, abril 25, 2009

Cleopatra




Si hay un personaje del período de la Antigua Roma que rivaliza en fama con Julio César ese personaje es Cleopatra. La vida y amores de dicha reina han sido llevados al cine en numerosas ocasiones, pero probablemente las adaptaciones más conocidas sean la dirigida por Cecil B. de Mille en 1934 y por supuesto la de Joseph L. Mankiewicz de 1963.


La "Cleopatra" de Cecil B de Mille, de la que se cumplen 75 años de su estreno, es una apoteosis de extravagancia, oropel y decadencia. La sensual actriz Claudette Colbert interpretó a una Cleopatra con el look de vampiresa que se estilaba en aquellas épocas. El trasfondo histórico es una mera excusa para mostrar una historia de lujo, amor, sexo y pecado, tan del gusto del director. Incluso llegó a reírse del famoso código Hays para la decencia en el cine que acababa de entrar en vigor, indicando que cumplía dicho código para justo después insertar un llamativo desnudo en el fotograma inicial con el título de la película.





Para el argumento, de Mille se basó en las obras de Shakespeare y en las idealizadas pinturas románticas del siglo XIX. La escena más famosa de la película es la dedicada a la seducción de Antonio por Cleopatra que tiene lugar en el barco de ésta última. Dura 20 minutos, una quinta parte de la película. Hay una gran coreografía de extras en diversos números musicales, luchas, acrobacias y decorados fastuosos. Cuando por fin vemos a Antonio y Cleopatra besarse y dispuestos a consumar su amor, de Mille nos tapa la escena con unas grandes cortinas dispuestas por las esclavas y en las que toma posición un gran esclavo negro armado con un alfanje montando guardia. Mientras la cámara se va alejando mostrándonos la cubierta del barco con dos filas de remeros cuyos remos comienzan a moverse al son de los golpes de un tambor que evidentemente representan otros embates, pero de naturaleza más íntima.


No es precisamente en el aspecto histórico en lo que destaca esta película. Aunque se hace referencia al arbitraje por parte de César de la disputa entre Cleopatra y su hermano Ptolomeo, no se hace ninguna referencia al destino de Pompeyo. A su vez, César es representado como un líder que sólo ambiciona el dinero y las riquezas de Egipto. Su asesinato sigue las pautas de la obra de Shakespeare. En cuanto al enfrentamiento entre las fuerzas de Octavio y Marco Antonio, el ejército egipcio que se representa es de los tiempos de Ramsés con una gran multitud de carros. También vemos brevemente, aunque de manera muy sangrienta, una serie de enfrentamientos terrestres y uno naval que se supone que es la Batalla de Actium.


Hay dos secuencias que a mi me gustan de esta película. La primera es cuando Marco Antonio decide combatir a Octavio y llama a sus generales para debatir los planes de combate. Ninguno de ellos acude salvo Ahenobarbo. Éste también le abandona pero antes le explica el porqué, nunca luchará contra Roma. Así que le devuelve unas cadenas que lleva en su coraza y que representa las condecoraciones ganadas en las distintas campañas en las que luchó a su lado. La otra es el suicidio de Cleopatra. La Colbert tomó una serpiente de verdad entre sus manos y se la acercó a su pecho. La escena culmina con un bello fotograma de la fallecida reina sentada en su trono. En mi opinión es el mejor suicido de Cleopatra representado en el celuloide.




Pero sin duda la "Cleopatra" más famosa es la protagonizada por Elizabeth Taylor, Richard Burton y Rex Harrison. La que está considerada como la tercera película más cara de todos los tiempos y que casi arruina a la 20th Century Fox, comenzó como un humilde proyecto con un presupuesto de 2 millones de dólares. Después de tres años de rodaje y un gasto de 44 millones de dólares (unos 300 millones de hoy en día) sólo recaudó la mitad. Fue un auténtico fiasco o flop en jerga anglosajona.


Walter Wanger, productor de éxitos como "La Diligencia" o "La reina Cristina de Suecia", compró en 1958 los derechos de una novela titulada The Lifes and Times of Cleopatra con el objetivo de hacer una pequeña película protagonizada por Joan Collins, famosa por su papel en "Tierra de Faraones". Pero la Collins no quería verse encasillada en el rol de egipcia y declinó la oferta. Se barajaron otros nombres, entre ellos el de Audrey Hepburn. Finalmente Walter Wanger le ofreció el papel a Elizabeth Taylor, que en ese momento estaba rodando "De repente, el último verano". Quien cogió la llamada del productor fue Eddie Fisher, el marido de la Taylor en ese momento. Eddie le comunicó a su esposa la oferta y Elizabeth en plan broma dijo "Seguro, dile que por un millón de dólares". Wanger aceptó el salario y la Taylor se convirtió en la primera estrella en tener un sueldo de 1 millón de dólares.


No sólo eso, el contrato estipulaba que dicha cantidad se le abonaría por cuatro meses de rodaje. Por cada semana adicional cobraría 50.000 dólares y tendría además 3.000 dólares semanales para gastos y transporte gratuito para ella y su familia. Además obligaba a que el rodaje fuera en el extranjero para evitar problemas fiscales. Julio Cesar sería interpretado por Peter Finch y Marco Antonio por Stephen Boyd. Como director se contrató a Rouben Mamoulian. El presupuesto se disparó a los 6 millones de dólares.


Se pensaba iniciar el rodaje en septiembre de 1960 en los estudios Cinecittà de Italia. Pero ese año se celebraban las olimpiadas en Roma así que alguna mente privilegiada propuso los estudios Pinewood de Londres. Tras construir 3 hectáreas de decorados y desviar parte del Támesis para representar el Nilo, el rodaje dio comienzo el 30 de septiembre. Y entonces, como era de esperar en el otoño inglés, apareció la niebla y la lluvia. El rodaje se convirtió en un auténtico desastre, que culminó el día 3 de noviembre cuando Liz Taylor tuvo que ser ingresada a causa de una meningitis. La actriz permaneció ingresada más de un mes y la producción se detuvo. El 3 de enero de 1961, Mamoulian abandonó la película. Sólo se habían filmado 12 minutos de película y el presupuesto de 6 millones ya había sido superado.


Wanger estuvo rápido en sus reflejos y le ofreció el puesto a Joseph L. Mankiewicz. Éste ya había trabajado con la Taylor en "De repente el último verano" y además había dirigido la aclamada "Julio César". Mankiewicz puso dos condiciones, libertad para cambiar el guión y para elegir nuevos protagonistas masculinos. Parecía que las cosas tomaban un nuevo cauce cuando Liz Taylor fue ingresada de nuevo a causa de una neumonía. El asunto fue bastante grave porque la tuvieron que introducir en un pulmón artificial y realizarla una traqueotomía. Su cicatriz del cuello fue la pesadilla de cualquier maquillador a partir de entonces. El 27 de marzo abandonó el hospital. Pero esto le vino bien al proyecto y a la actriz como reclamo publicitario. Tanta simpatía despertó que le concedieron el oscar ese año por su interpretación en "Una mujer marcada".


La Fox decidió que Londres no era el sitio más adecuado para el rodaje así que todo el equipo se trasladó a la primera opción: Roma. Finch y Boyd habían abandonado la producción por otros compromisos y se contrató a Rex Harrison y a Richard Burton. En septiembre de 1961 todo parecía volver a empezar en Cinecittà. Y lo cierto es que lo que empezó allí dejaría pequeño a lo que había sucedido en Londres. Mankiewicz se dispuso a realizar una gran superproducción fusionando los argumentos de dos obras teatrales: César y Cleopatra de Robert Shaw y Marco Antonio y Cleopatra de Shakespeare. Así que se contrataron 5.000 extras, se construyó el doble de decorados e incluso una flota de galeras cerca de Anzio. Pero al poco tiempo empezaron los problemas. Las extras femeninas se declararon en huelga debido a las largas manos de sus compañeros masculinos. Mankiewicz tuvo que reescribir el guión casi cada día debido a los caprichos del trío protagonista. Para colmo de males, los robos de material fueron numerosos (hay quien afirma que el valor sustraído fue un tercio del presupuesto final) y debido a las tardanzas en el rodaje, muchos directores italianos aprovechaban para tomar prestados los decorados y así realizar sus peplums (los ingleses también hicieron lo mismo). El rodaje sufría tantas pausas por los caprichos de la Taylor que Burton y McDowall tuvieron tiempo de participar en "El día más largo" y Martin Landau pudo aprender italiano. La puntilla fue el romance entre Lyz Taylor y Richard Burton. Lo bueno es que dio publicidad a la película, lo malo es que fue muy negativa.


Otros aspectos a destacar de esta película es su banda sonora realizada por Oliver North (el mismo que compuso la de "Espartaco"). De su calidad habla el hecho de que fue un éxito de ventas, mayor que el de la propia película. También hay que apuntar las notables interpretaciones de los secundarios como Martin Landau como Rufio y Roddy McDowall como Octavio. Se gastaron unos 200.000 dólares en los 65 vestidos usados por la Taylor y el traje de oro que usaba era de oro auténtico. La espectauclar toma de la entrada de Cleopatra en Roma tuvo que ser filmada dos veces porque en la primera se veía a unos extras tomando un helado. Como curiosidad final está el que que se filmó en el sistema panorámico TODD-AO, cuya patente era de Mike Todd, un ex-marido de la Taylor, por lo que ésta se embolsó una sustanciosa cantidad por dicho concepto. Al final, la Taylor ganó más de 7 millones de dólares y fue la única beneficiada de esta odisea.


La película que Mankiewicz terminó tenía un total de 6 horas y su plan era estrenarla como dos películas independientes. Pero la Fox se negó a ello y le obligó a cortarla hasta las 4 horas para su première. Para las copias que debían distribuirse en las salas se cortó una hora más de rodaje para así poder proyectar más de una sesión al día. Justo antes de su estreno estalló la última pelea entre los actores. En el cartel promocional tan sólo aparecían la Taylor y Burton, en un guiño descarado hacia su affair durante el rodaje. Rex Harrison entonces demandó a la Fox porque en su contrato se establecía que las fotos o figuras promocionales de los tres actores debían aparecer con el mismo tamaño y nunca por separado. La solución fue dibujar a Harrison en el lado izquierdo como una especie de fantasma que posa su mano en Cleopatra. La película sólo consiguió recaudar 26 millones de dólares y la Fox pudo salvarse de la quiebra gracias a que en 1965 estrenó "Sonrisas y lágrimas".


En el aspecto histórico la película es bastante fiel a la relación de los acontecimientos que transcurren en dicha época. Comienza con un plano general del campo de batalla de Farsalia, donde César aniquiló a Pompeyo. Una vez en Egipto, César se encuentra con Cleopatra y tras arbitrar a su favor en la disputa con su hermano, vemos el asedio de los romanos y el incendio de la Biblioteca de Alejandría. Durante esa escena los legionarios romanos forman una tortuga, aunque por su longitud y por los "curiosos" escudos que portan más bien parece un cocodrilo. Tras nacer Cesarion, Julio César vuelve a Roma y transcurren dos años hasta que los amantes vuelven a encontrarse. La entrada de Cleopatra en Roma montada en una gigantesca esfinge es una de las secuencias más espectaculares del cine de romanos. Tras el asesinato de César y la proclamación de Octavio como heredero, Cleopatra debe de huir con su hijo. Así termina la primera parte y tras el intermedio suecede una elipsis y nos vemos trasladados a la conclusión de la batalla de Filipos y el establecimiento del Segundo Triunvirato. Es entonces cuando Antonio se encuentra con Cleopatra y es seducido por ella, lo que aprovecha Octavio para desprestigiarle frente a la plebe. Antonio debe de volver a Roma y allí es obligado por motivos políticos a casarse con Octavia, la hermana de Octavio. Pero Antonio vuelve con Cleopatra y se divorcia de Octavia lo que será aprovechado como casus belli por Octavio para iniciar la Última Guerra Civil de la República. En realidad fue Antonio el que declaró la guerra a Octavio, así que esto es una licencia poética.


Dicha guerra se decidió en la batalla naval de Actium. Seguramente se realizó con el ánimo de superar a la representada en "Ben-Hur". En mi opinión no lo consigue. La gran batalla queda reducida a una persecución entre dos galeras, unas cuantas panorámicas de maquetas en la lejanía y una representación de pequeños barcos sobre un tablero. Y encima está mal explicada. En la película es Antonio el que tiene la posición ventajosa de la cantidad, tanto en mar como en tierra y por eso arde en deseos de atacar. Y lo hace por el centro de la flota romana donde se ha dispuesto como señuelo al buque insignia de Octavio. Lo cierto es que Antonio estaba bloqueado en una zona insalubre, la enfermedad hacía estragos en su ejército y tenía menos barcos, aunque más grandes. Por eso lo que intentó fue romper el cerco al que le había sometido Octavio. Dividió sus fuerzas en cuatro escuadras, siendo una de ellas la de Cleopatra con los barcos del tesoro. La flota de Antonio desplegó las velas intentando que el viento permitiera a sus barcos escapar pues las de Octavio sólo contaban con sus remos. Antonio lanzó un ataque con la escuadra de su izquierda, mientras que con el grueso se desplazaba a su derecha. Pero quien estaba al mando de la flota de Octavio era Agripa y supo contrarrestar a Antonio. En la confusión, Cleopatra y su escuadra pudieron escapar.


Personalmente creo que lo mejor de la película es hasta el complot de los idus de marzo. Opino que el Julio César interpretado por Rex Harrison es uno de los mejores de todos los del celuloide y eso se nota. A partir de su desaparición la película se centra en el romance de Burton y la Taylor. Lo malo es que se nota mucho que no interpretaban, sobreactuaban. Se ve que Mankiewicz debía de estar ya agotado a esas alturas de la película y les dejó por imposibles. Un botón como muestra: el mejor ejemplo de que Taylor no hizo una buena Cleopatra es comparar la escena del suicido con la realizada por la Colbert (*). El resultado es que esta película sólo les parece una obra maestra a los fanáticos de la Lyz Taylor. Al resto de los espectadores, si te gusta mucho ese período de la historia, o el cine épico de los años 60, entonces "Cleopatra" se puede ver e incluso quizás disfrutar. Si no es así, es probable que esta mastodóntica producción resulte aburrida.


(*) Redacción alternativa de la frase para evitar susceptibilidades: El mejor ejemplo de hasta que punto la actuación de la Colbert es mejor que la de la Taylor, es comparar la escena del suicido realizada por cada una de ellas.

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