Bienvenido

El blog no está muerto pero como podéis comprobar no puedo dedicarle el tiempo que necesita. Si alguien quiere una breve explicación del parón la encontrará aquí. Iré publicando películas y contestando a los comentarios poco a poco. Gracias por vuestra paciencia, atención e interés.

Actualmente hay 269 películas comentadas

En los siguientes links puedes encontrar todas las películas comentadas, bien ordenadas alfabéticamente o bien clasificadas por períodos históricos.

Los links a otros sitios van en negrita, mientras que los links a videos van en verde. Al final del comentario aparece una lista de videos relacionados.

Si te interesan otros aspectos de las películas de guerra puedes visitar Cine de Guerra.

Y si quieres colaborar con el mantenimiento del sitio se agradecería mucho que clikearas en alguno de los anuncios.


Mostrando entradas con la etiqueta Napoleon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Napoleon. Mostrar todas las entradas

sábado, marzo 13, 2010

Napoleón (Napoléon)



En el año 2002 la cadena televisiva France 2 culminó su más ambicioso proyecto: la serie "Napoleón". Se trató de una coproducción francesa, canadiense y británica que contó con un presupuesto de 41 millones de euros, lo que la convierte en la producción televisiva europea más cara jamás realizada. A lo largo de las 6 horas repartidas en cuatro episodios de 90 minutos de duración cada uno, contemplaremos el ascenso y caída de Napoleón Bonaparte.

El argumento se basó en el best-seller escrito por Max Gallo. Confieso que no me lo he leído así pero por lo que se ve tuvieron que suavizar mucho el aspecto laudatorio hacia el emperador de los franceses que impregna la obra escrita. En líneas generales a mí me pareció que el guión hace un resumen pasable de lo que aconteció entre 1795 y 1815. Para el reparto se contó con 150 actores entre los que destacan diversas estrellas internacionales como Isabella Rossellini (Josefina), Gérard Depardieu (Fouché) y John Malkovich (Talleyrand). Se hizo un excelente trabajo en la recreación del vestuario y en la búsqueda de exteriores, la mayor parte de ellos filmados en Hungría, aunque también en Austria, Canadá, Marruecos y la República Checa.

Como ya he dicho el guión es pasable. Intenta mostrarnos tanto al Napoleón estadista como al Napoleón ser humano. El viaje histórico se inicia el 13 de Vendimiario, y de allí nos llevará a las Guerras de Italia (Batalla de Arcola), la expedición a Egipto, el golpe de estado, el atentado de la Rue Sant Nicaise, su coronación como emperador, la Batalla de Austerlitz, la paz de Tilsit, la guerra con Prusia (Batalla de Jena) y Rusia (Batalla de Eylau), su intervención en España, la guerra con Austria donde cosechará su primera derrota (Batalla de Aspern-Essling), su divorcio de Josefina y su casamiento com Maria Luisa de Austria, el desastre de Rusia, la guerra de la Sexta Coalición, su abdicación, los 100 días y tras Waterloo, su exilio. En cuanto al estadista, inicialmente vemos a un Napoleón idealista que sólo busca el bien de su pueblo con sus reformas pero que poco a poco evoluciona hacia un Napoleón tiránico que tan sólo exige sacrificios cada vez más grandes de ese pueblo. Hay una escena en la que Napoleón le muestra a Metternich las levas de los Marie-Louise que me hizo rememorar a Hitler ante las Hitlerjudgen. En el aspecto más mundano nos queda claro que hubo dos mujeres en su vida: su madre y Josefina; aunque eso no le impedía perseguir cualquier otra falda. En líneas generales, el retrato que se nos ofrece del Napoleón como ser humano es positivo.


Desgraciadamente los defectos de esta superproducción superan a sus virtudes. El principal de todos es el actor seleccionado para dar vida a Napoleón. Se trató de Christian Clavier, más conocido por sus papeles cómicos que por los dramáticos. Está claro que fue elegido porque cumplía una condición necesaria para el papel: es francés. Lo malo es que no cumple el resto de condiciones deseables. Es difícil creérselo cuando interpreta al joven Napoleón, pero es increíble creérselo como el Napoleón maduro. ¿A qué genio del casting se le ocurrió dicha elección?

Clavier no es el único actor que no da la talla. El que hace de Murat es penoso y la actriz que hace de madre de Napoleón tan sólo pone cara de estreñida. El resto de actores que dan vida a los generales de Napoleón lo único que hacen es poner cara de retrato histórico. Sobre las grandes estrellas, Malkovich y Depardieu están dentro de lo esperable, interpretando sin tomarse ninguna molestia ni esfuerzo. El primero hace un remedo de su Vizconde de Valmont y el segundo de su Vidocq. La única que me convenció fue la Rossellini en su papel de una envejecida Josefina.

Y en cuanto a la recreación histórica, pues si quitamos los bellos trajes y los suntuosos salones tampoco sale muy bien parada. Las batallas están realizadas al estilo de grupo-de-aficionados-al-reactment-con-efectos-digitales-del-todo-a-cien. Algunas secuencias como la carga de Eylau, o la aproximación a Moscú no están mal. Otras como la destrucción de los pontones durante Aspern-Essling tienen un pase. Pero hay algunas patéticas como la lucha en España, Austerlitz o Waterloo.

Es precisamente en las secuencias dedicadas a Waterloo donde se concentran algunos de los peores gazapos históricos. Comienza con una sobreimpresión en la que leemos "Le 18 avril 1805" ¡La primera en la frente! Pero eso no es lo peor. Luego pasa a mostrarnos un ejército aliado compuesto exclusivamente de escoceses con pompones verdes, y no podía faltar el "incompetente" de Grouchy persiguiendo a los prusianos y dejando al pobre Napo en la estacada.

Otro aspecto bastante irritante es la omisión, cuando no la manipulación, de los eventos históricos. Entre las omisiones más clamorosas están los efectos de la Batalla de Trafalgar, la Batalla de Borodino, o la Batalla de Leipzig. Entre las manipulaciones, un botón como muestra: la revuelta española contra los franceses se nos muestra como la causa de que Napoleón obligue a Carlos IV y Fernando VII a renunciar al trono español para así imponer la paz. En realidad, las abdicaciones de Bayona tuvieron lugar el 1 de mayo de 1808 porque Napoleón tenía pensado desde hacía bastante tiempo el quedarse con España.


Pasable si uno se la toma como un documental dramatizado o para los que le gusten los culebrones de época.



Videos relacionados:

domingo, marzo 07, 2010

Lady Hamilton (That Hamilton woman)


Reconozco que no incluí la película "Lady Hamilton" la primera vez que trate las películas de tema napoleónico porque la recordaba como un largo melodrama algo plomizo en la que no había ni una secuencia bélica. Estaba equivocado en ese último punto. Creo que es el único largometraje en que se recrea la Batalla de Trafalgar.

Esta fue la tercera y última película protagonizada por la pareja formada por Vivien Leigh y Laurence Olivier. Filmada en plena Segunda Guerra Mundial tiene un marcado carácter propagandístico. Fue estrenada en abril de 1941, cuando el futuro de Gran Bretaña parecía muy sombrío. Al parecer el propio Winston Churchill escribió partes del guión. No es de extrañar que "Lady Hamilton" fuera su película favorita y que reconociera haberla visto unas ¡83 veces!

Para cualquier aficionado a la historia bélica le será fácil reconocer los pasajes en los que probablemente Winston metió la pluma. Inglaterra se muestra como una pequeña isla frente a la amenaza que se extiende por toda Europa. Generalmente vemos a Nelson avisar del peligro que supone Napoleón para la paz mundial. En una determinada secuencia desarrollada en el Almirantazgo, Nelson llega a decir que es un tirano que no quiere la paz, sino ganar tiempo para así dominar el mundo. La equivalencia - si Napoleón es igual a Hitler, entonces Nelson es Churchill- es muy descarada, pero nada rara para 1941.

Sin embargo Alexander Korda intentó que la historia del Almirante Nelson no se quedara tan solo en un mero instrumento de propaganda, así que desplazó el centro de atención hacia la amante del famoso almirante, la bella Emma Hamilton. Korda disponía de un magro presupuesto debido a las restricciones por la guerra así que favoreció el aspecto melodramático frente al épico. Aún así consiguió rodar toda la cinta en cinco semanas y desarrollar unos decorados y unos efectos especiales bastante buenos teniendo en cuenta la época y las dificultades. Pero ese melodramatismo se ha convertido en el principal defecto de esta obra. Supongo que a los ingleses de aquella época les gustarían mucho los dramones a lo "Cumbres borrascosas" con interpretaciones muy teatrales y eternos diálogos sobre el amor, la separación y el que dirán. Ese estilo de cine ha envejecido realmente mal, con lo que la película se hace aburrida en varios momentos de sus dos horas de duración.

Sobre el aspecto histórico. Emma Hamilton debió de ser una cortesana de primer nivel. Nacida en 1761, gracias a su inteligencia y ayudada por su belleza, consiguió pasar de ser una humilde sirvienta, a bailarina, modelo artístico y de ahí a amante de un noble con el que tuvo una hija. Tras otras peripecias acabó casándose a los 30 años con el embajador británico ante la corte de Nápoles y de él tomó el apellido por el que es conocida. Poco después conocería a Nelson aunque no se enamorarían hasta pasados cinco años, en 1798, tras su victoria contra la armada francesa en el Nilo.

En líneas generales, el guión de la película es muy fiel a la historia de Emma Hamilton. La forma en que acabó como esposa de Lord Hamilton está correctamente relatada en la película. También es cierto que fue una amiga muy influyente de la reina de Nápoles y que diseño ropa femenina. No es tan cierto el estereotipo a la italiana de la reina Maria Carolina. Ésta era la hermana de Maria Antonieta y tras ver el destino de su hermana tuvo mucho cuidado de que no le pasara lo mismo a ella. Y no le pasó. Su nieta se casaría con Napoleón Bonaparte.

Volviendo al affaire entre Emma Hamilton y Nelson, fue el escandalazo de la época. Pero los británicos son muy pragmáticos y debieron de pensar que mientras Nelson ganara batallas podía hacer con su vida privada lo que se le antojara. Así, llegaron a vivir bajo el mismo techo los dos amantes, el marido y la madre de ella, por lo que no es de extrañar que fueran carnaza de primera para la prensa de la época. En 1801 dio a luz a una hija de Nelson y en 1803 moría su marido, y aparentemente eso debía de mejorar la condición de los amantes. Pero la Hamilton ya entraba en la decadencia. La auténtica Emma tenía 43 años y estaba obesa, algo bastante alejado del físico de Vivien Leigh.

La Batalla de Trafalgar es el punto culminante de esta superproducción de dos horas. Se utilizaron modelos de madera a escala y de nuevo hay que reconocer que la secuencia de diez minutos es bastante meritoria si tenemos en cuenta la época y los escasos medios con los que contaban. Se nos muestra la famosa secuencia en la que Nelson dicta el mensaje: "Inglaterra confía en que cada hombre cumpla con su deber". Pero el teniente encargado de las señales le aconsejó cambiar "confía" por "espera" por la razón de que el primer verbo debía de ser deletreada con las banderas, mientras que para el segundo había una bandera con dicho significado. Posteriormente veremos la famosa maniobra de Nelson que desbarató la línea franco-española y la muerte del almirante mientras todavía se continuaba luchando.

Obsoleta, aunque merece la pena verla si a uno le gusta ese período histórico.




Videos relacionados:

Lady Hamilton y Nelson en Nápoles

domingo, febrero 28, 2010

La guerrilla


"La guerrilla" es la adaptación cinematográfica de la obra de teatro homónima escrita por Azorín. Al parecer éste la escribió con un marcado caracter pacifista y de denuncia de la situación que estaba atravesando España en esos momentos, advirtiendo los males que podrían causar las guerras. La obra se estrenó en enero de 1936 y como la historia posterior demostró, no le hicieron mucho caso.

En 1971, Rafael Gil se planteó el llevarla al cine ya que se cumplía el centenario del nacimiento del escritor. Gil es quizás el único director español que se especializó en la dirección de películas de carácter histórico. Desgraciadamente la calidad de sus producciones no pasa de la mediocridad y "La guerrilla" no es la excepción. Según un estudio crítico conserva varios de los aspectos de la obra original, pero el director también incluyó elementos de cosecha propia. Así, aunque la trama teatral gira en torno al romance entre un oficial francés y una aldeana española, en el film gran parte del protagonismo cae en el personaje de "El Cabrero" interpretado por Francisco Rabal. También modificó el carácter de otros personajes, como el del secretario del ayuntamiento convirtiéndolo en un cobardica (Jose Nieto), o endureciendo el personaje del alcalde (Fernando Sáncho). Pero uno de los grandes errores de esta película es que el romance descansa en las pésimas interpretaciones de Jacques Destoop y "La Pocha", que era la folclórica de turno. Otro gallo hubiera cantado si el papel se lo hubieran dado a la jovencísima Charo López. Y es que Charo se come por completo a "La Pocha" cada vez que salen ambas en pantalla.

Si las interpretaciones de la pareja protagonista hubieran sido el mayor de los problemas la película aún habría tenido un pase. Pero es que el resto es mucho peor. La ambientación es cutre. La escena del combate entre los guerrilleros y las tropas napoleónicas es deleznable. Los mosquetes y trabucos parecen armas de repetición y la secuencia tiene todos los defectos del spaguetti-western más barato. Y lo de los ingleses en calesa por las tierras de España ya es para llorar a moco tendido de lo mal hecho que está. Pero lo realmente insufrible es la banda sonora. No sólo resulta inapropiada sino que además te hace pensar en que el maltrato de la música clásica debería estar castigado por el código penal.

En comparación, cualquier episodio de "Curro Jimenez" parecería una obra maestra de John Huston al lado de este esperpento.


Links relacionados


Videos relacionados:

domingo, febrero 21, 2010

El abanderado


A inicios de 1943 en España estábamos en el inicio de una larga y dura posguerra pero el curso de la Segunda Guerra Mundial había cambiado definitivamente. Los antiguos amigos ya no lo eran tanto y los ejércitos aliados estaban en África del Norte. En ese momento no estaba muy claro por donde iba a continuar la lucha, pero el escenario de una invasión peninsular no era nada descabellado. Así que el terreno estaba abonado para realizar la primera superproducción bélica sonora dedicada a la más famosa resistencia de los españoles frente a una invasión: la Guerra de la Independencia.


"El abanderado" es una película dirigida por Eusebio Fernández Ardavin con un guión escrito conjuntamente con su hermano Luís y protagonizada por Alfredo Mayo, el galán de la época. Junto a él compartían cartel, Manolo Morán, Isabelita de Pomés, Raúl Cancio y José Nieto. Para su realización, la productora Suevia Films contó con la colaboración del Museo del Ejército, la Orquesta Nacional y con el compositor Joaquín Turina. Los asesores históricos fueron el catedrático Luis de Sosa y el historiador Federico Sainz de Robles. La ambientación histórica es bastante buena si tenemos en cuenta el momento en el que fue realizada la película. Las calles de Madrid están recreadas como si fuera el típico retrato costumbrista y están llenas de "manolas y manolos". También se puso bastante esmero en la recreación de los uniformes y unidades de las tropas españolas, aunque no tanto en el caso de los franceses (los sempiternos granaderos). Es de destacar la secuencia en el que se dona la bandera al regimiento.


La obra está claramente dividida en dos partes. En la primera nos traslada al Madrid de principios de 1808. Alfredo Mayo da vida al teniente Javier Torrealta, compañero de armas de los capitanes Pedro Velarde y Luis Daoiz y del teniente Ruiz. Su carrera parece prometedora pues ha sido nombrado abanderado de su regimiento y está comprometido con Renata, hija de un general francés y de una noble española. Pero las gentes de la Villa y Corte están inquietas por la presencia de los franceses. El director nos muestra dicha inquietud en todos los estratos de aquella sociedad, desde las tabernas hasta los bailes de palacio, pero de forma tragicómica, en un interesante contrapunto. Por ejemplo, el ordenanza de Javier es el cabo Marchena, interpretado por el cómico Manolo Morán. A través de sus bromas y requiebros conoceremos entre otros al chispero Juan Manuel Malasaña y a su hija Manuela. No falta la típica escena de baile y cante español en la taberna por parte de la folclórica de turno tan del gusto de aquellos años. También asistiremos a un baile de palacio en honor a Murat, y allí encontraremos a un despistado Goya haciendo caricaturas sobre la vanidad de los asistentes. Es en ese baile cuando se nos muestra el intento de Murat de atraer a Velarde al bando francés.


La recreación del Levantamiento del Dos de Mayo es bastante buena, sobre todo si la comparamos con la última recreación realizada para la pantalla. Se muestran tanto los combates callejeros como la toma del Palacio de Monteleón. Me gustó la réplica de la famosa entrada en arco de dicho palacio para recrear la terrible lucha. Y también me gustó que la bandera que usan las tropas españolas es la correspondiente a 1808: escudo de armas real sobre fondo blanco. En algún momento parece que el populacho lleva algún trapo rojo y gualda, pero no es una bandera. Lo que si llevan es un retrato de Fernando VII entre navajas de palmo y medio. Hay una cosa que me llamó la atención, y es que cuando se muestra a la multitud enfurecida vemos una serie de primeros planos de la gente que la compone. Ese montaje es característico del director ruso Eisenstein así que hay que reconocerle a Eusebio Fernández el mérito de inspirare en los grandes. Una vez reprimido el Dos de Mayo la guerra se extiende por todo el territorio. En una serie de rápidas secuencias veremos la firma del Bando de los Alcaldes de Móstoles, la victoria de Bailen, a Agustina de Aragón combatiendo durante el asedio de Zaragoza y la defensa de Gerona. Llegamos así a la segunda parte de la película que comienza en el año 1811.


Y aquí es donde el director, su hermano guionista, los historiadores, el Museo del Ejército y la madre que los parió, la pífian completamente. Porque convierten la obra en un folletín infumable. Hasta ese momento la película tiene más virtudes que los defectos esperables en una película realizada en esos años. La segunda parte es un defecto continuo. Voy a contar el argumento para evitar que la gente sufra y sepa porqué debe dejar de ver la película. Tras el inicio de la guerra, Javier rompe su compromiso con Renata y se incorpora a las fuerzas que luchan en el norte comandadas por Espoz y Mina. Históricamente, Francisco Espoz y Mina era el jefe de una partida guerrillera de unos 3.000 hombres que puso en jaque a fuerzas francesas muy superiores comandadas por el general Honore Reille. Fue tal su éxito que se le conoció por "el rey de Navarra". En la película sin embargo vemos a un ejército totalmente uniformado y equipado. Se oculta que la Guerra de Independencia fue una guerra del pueblo contra un invasor y se transforma en una guerra entre tropas regulares. Pero eso no es todo, Renata todavía sigue enamorada de Javier y le busca. Es tomada prisionera por los españoles y como es una francesa el propio Espoz y Mina la condena a ser ejecutada por espía. No sólo eso, el oficial que debe de comandar el pelotón de ejecución será el propio Javier.


Como era de esperar, eso es demasiado para el pobre Javier que no duda en ayudarla a escapar, pero son descubiertos. Tras un sumarísimo consejo de guerra ambos son condenados a morir fusilados y esta vez será el mejor amigo de Javier el que mande al pelotón. Al amanecer todo está dispuesto y justo cuando se dice la orden "¡Apunten!" explota un cañonazo en medio del pelotón. ¡Los franceses al mando del papá de Renata han lanzado un oportuno ataque sorpresa! Evidentemente Javier siente la llamada del deber, coge la bandera, arenga a las tropas y se lanza hacia los franceses, donde le vemos caer. La secuencia de batalla que se representa es bastante chapucera, incluso para la época. Cualquier parecido con una batalla napoleónica es pura coincidencia. Puedo entender la falta de medios, o que los uniformes no sean todo lo correctos que se espera. Pero el que las tropas combatan al estilo melee de película medieval y que se vean mezclados los uniformes de distintas unidades (en un determinado plano se puede ver coraceros, húsares y mamelucos cargando conjuntamente) pues no tiene pase la verdad. Pero aún queda la puntilla. En la última secuencia vemos al ejército de Espoz y Mina formado ante Javier, que no sólo ha sobrevivido a la batalla, sino que encima le han restituido, le rinden honores, le ponen una medalla y descubre que Renata en realidad es española de pura cepa pues su padre biológico también era español, lo que pasa es que era hija adoptiva del general francés.


Como he indicado antes, la película transforma una guerra popular en una guerra entre militares. Es muy llamativo notar que en ningún momento las tropas francesas se portan mal con la población española. No hay "desastres de la guerra". Es cierto que cuando sucede el Levantamiento del Dos de Mayo vemos a la gente derribar y acuchillar franceses. Pero no hay la saña que puede verse en otras películas. Incluso hay tomas graciosillas como la del viejo con el trabuco anotando las bajas. Los franceses son sólo unos invasores extranjeros que no causarán ningún crimen de guerra y que a su vez no sufrirán la ira despiadada de los españoles. En mi opinión es la muestra más clara del cambio de amistades que tuvo que realizar la dictadura en esos años.


Lo dicho, bien en la primera parte, pero la segunda verla bajo la propia responsabilidad.


Links relacionados:



Videos relacionados:

domingo, febrero 14, 2010

Popioly (Cenizas)



Conocí la existencia de "Popioly" (Cenizas) cuando estaba preparando el comentario de "Pan Tadeusz", otra obra de Andrzej Wajda, y sinceramente no puedo entender porque no es más conocida. Es cierto que no está a la altura de otras de sus obras, pero tampoco me parece que merezca el estatus de obra olvidada que actualmente tiene.


La película está basada en la novela homónima del escritor polaco Stefan Zeromski. Publicada en 1902, fue censurada por los rusos que en esa época ocupaban Polonia. La novela parece tocar varios temas, un canto a la independencia de Polonia, una crítica hacia la burguesía polaca y una muestra de como las guerras pueden acabar no solo con las personas, sino también corromper los más nobles ideales. Wajda decidió llevarla al cine en lo que sería su primera superproducción épica. Según sus propias palabras, la película fue bastante difícil de realizar. La guerra mundial por un lado y la reforma agraria comunista después, habían destruido el paisaje de los terratenientes polacos por lo que todo tuvo que ser recreado. En ese aspecto, la película es sobresaliente. Según su ficha técnica, está rodada en Polonia y en Bulgaria, por lo que sorprende que la recreación del paisaje español, incluyendo la ciudad de Zaragoza, sea tan buena. Pero no todo son parabienes. Con respecto a los actores, en opinión de Wajda, sólo Daniel Olbrychski fue la excepción dentro de un reparto carente de brillantez. Desde mi punto de vista, una gran parte de ellos sobreactúan a la soviética, es decir, ponen cara hierática de héroe de la revolución mientras se enfrentan a su fatídico destino. Pero eso era algo común en las producciones de la época.


Ahí no se acabaron los problemas de la cinta. Las autoridades comunistas acusaron a Wajda de haber realizado una cinta revisionista de la "gloriosa" historia polaca y de haber pervertido la novela original. Y es que había determinadas secuencias que desmontaban el mito de los galantes soldados polacos. Incluso hay una escena de una violación por parte de unos procritos/libertadores. Eso parece que no gustó mucho al público polaco. Wajda se defendió mostrando que los diálogos estaban calcados de la novela pero le sirvió de poco. A pesar de ello también hubo críticas elogiosas en las que se reconocía su valentía por realizar un film en el que sus compatriotas eran mostrados como unos jóvenes "crueles y necios, pero también fieles".


En la secuencia inicial nos trasladamos al año 1798 en plena Campaña de Italia. Al parecer el origen del himno nacional polaco está en una de las canciones de la llamada Legión Polaca, que luchaba junto a los franceses. Son muchos los nobles polacos que para luchar contra la partición de su país se alistaron en los ejércitos de Napoleón, y entre ellos se encontrará Raphael Olbromski (Daniel Olbrychski). A través de sus diversas vivencias realizaremos un recorrido por los diversos acontecimientos de las Guerras Napoleónicas y de los cambios sociales que provocaron en la sociedad rural polaca como fue la desaparición paulatina de los grandes terratenientes, la aparición de una burguesía urbana, e incluso la influencia de la masonería.


Son varios los acontecimientos bélicos recreados en la película. Inicialmente asistiremos a la rendición francesa de Mantua durante la cual el general francés Foisac-Latour llegó a un acuerdo con los austriacos que significó el abandono del contingente polaco para ser tratados por desertores por el ejército austriaco. Napoleón castigó a Foisac-Latour degradándole y expulsándolo del ejército. Las tropas polacas eran conocidas por su espíritu combativo y lucharon junto a los franceses contra las naciones que ocupaban Polonia, sobre todo durante la Guerra de la Quinta Coalición, pero Napoleón decidió usarlas mayoritariamente en acciones y en territorios distintos a su lugar de origen. Así fueron empleadas durante la represión de la rebelión de Haití o en la Guerra de la Independencia Española. Rafael terminará enfrentándose finalmente a una paradoja. Para conseguir satisfacer sus deseos por la independencia de Polonia se ha pasado varios años luchando en tierras extranjeras sojuzgando y reprimiendo esos mismos deseos de independencia de los habitantes de esas tierras. Se ha convertido en aquello contra lo que luchaba: un invasor cruel y despiadado.


Volviendo al tema de las recreaciones bélicas de esta película. Son realmente destacables y merece la pena verlas por el gran despliegue de extras usados. Otra cosa son los planos cortos de lucha cuerpo a cuerpo, que se notan demasiado chapuceros. En lo que respecta a la Guerra de la Quinta coalición, veremos una recreación de la Batalla de Raszyn, en la cual el ejército polaco consiguió detener a un ejército austriaco el doble de grande. En la cinta se nos muestra el momento en el cual los austriacos consiguieron romper el centro de la línea polaca y como estos consiguen estabilizar la situación. Los polacos se vieron obligados a evacuar el campo de batalla, pero los austriacos sufrieron un gran número de bajas. Tres meses después, en junio, los austriacos derrotan al ejército polaco que defendía Sandomierz y es allí donde nos traslada Wajda (un inciso para los frikis de la IIGM, es en esa localidad donde los rusos capturaron un Königstiger). Sin embargo el destino de Austria fue sellado tras su derrota en Wagram.


Pero son las secuencias de episodios de la Guerra de Independencia los más espectaculares. No sólo los figurantes que hacen de españoles hablan español (aunque con acento), es que las construcciones y paisajes parecen españoles. Wajda debió de inspirarse en "La carga de la Brigada Ligera" para recrear la carga de la caballería ligera polaca contra los cañones españoles en Somosierra. De manera correcta, esta vez los jinetes llevan sables en lugar de lanzas y son casi masacrados. Sin embargo comete dos gruesos errores. No se ve un sólo soldado español, todos los españoles son guerrilleros, y la carga se realiza en terreno llano en lugar de cuesta arriba. Pero donde realmente destaca el director polaco es en las escenas del asalto y saqueo durante el Asedio de Zaragoza. No le duelen prendas a Wadja en mostrar con todo detalle las atrocidades cometidas por los soldados polacos, como los fusilamientos de civiles o las violaciones de monjas, ante la indiferencia de sus oficiales. En una determinada secuencia podemos ver a un grupo de soldados polacos realizando una profanación en un altar mientras simultáneamente otro de ellos está rezando a una imagen de la Virgen.


Cuando Raphael vuelve a su Polonia natal está completamente desencantado de sus sueños de gloria, sin embargo volverán a llamarle esta vez para la campaña de Rusia. En un plano bastante similar al que aparece en "Pan Tadeusz" contemplaremos a todo el poderío de los ejércitos napoleónicos marchando hacia Rusia, y tras una elipsis, acabaremos en una secuencia final en la que un Napoleón acomodado en un trineo y escoltado por sus fieles polacos atraviesa a toda prisa la estepa rusa colmada con los restos congelados de su Grande Armée.


Imprescindible para todo aquél que le guste la época napoleónica.



Videos relacionados.

A partir de cualquiera de ellos pueden seguirse los 23 enlaces para ver la película completa, en polaco

viernes, febrero 05, 2010

Los desastres de la guerra



No creo equivocarme si digo que "Los desastres de la guerra" es la mejor adaptación que existe sobre la Guerra de la Independencia. Realizada en el año 1983 por el director Mario Camus, esta coproducción hispano-francesa contó con un presupuesto de 300 millones de pesetas. De nuevo estuvieron muy bien gastados, tanto en vestuario y ambientación, como en el rodaje de escenarios naturales. Muchas de las tomas están hechas en los palacios de La Granja, Riofrío o el Palacio Real. Como guionistas participaron Rafael Azcona, Eduardo Chamorro y Jorge Semprún.


Tomando como base la serie homónima de 82 grabados realizados por el pintor Francisco de Goya, la trama gira en torno a una tétrada de personajes: El Empecinado, el general Leopoldo Hugo, Goya y el rey Jose I. Los dos primeros encarnan el antagonismo de dicha guerra, mientras que los dos últimos serán el contrapunto reflexivo a tanto salvajismo. Alrededor de ellos tendremos a otros personajes históricos como Napoleón, Fernando VII, Murat, Palafox, Wellington, ... En total intervinieron unos 160 actores en distintos papeles. Camus pensó con acierto en Sancho Gracia para que diera vida a Juan Martín El Empecinado. Su fama merecida por "Curro Jiménez" le convenció de que era un valor seguro para asegurar el éxito. Para el papel de Goya contó con Francisco Rabal que en esos momentos estaba volviendo a resurgir como actor de talento. Sin embargo la contrapartida francesa no era de la misma calidad. Los actores de segunda fila Bernard Fresson y Phillipe Rouleau interpretaron al general Leopoldo Hugo y al rey Jose I respectivamente. Sin embargo si me gustaría hacer mención de los actores Pierre Santini que interpreta a Napoleón y de Francisco Cecilio en su papel del Rey Felón. Aunque sean papeles secundarios, no lo hacen nada mal.


Como es de esperar, son varias las secuencias que recrearán algunos de los aguafuertes más famosos realizados por Goya, como por ejemplo las matanzas y represalias francesas, el hambre y la desesperación de los civiles, y por supuesto el descuartizamiento de los franceses capturados por las guerrillas españolas. Hay otras obras menores recreadas como por ejemplo la fabricación de pólvora por la guerrilla.


Salvo por algunas excepciones, Camus evitó representar grandes batallas y de esa forma evitó que el presupuesto se disparara. La mayor parte de las acciones bélicas son emboscadas de los guerrilleros o algunas escaramuzas con los franceses. Los grandes enfrentamientos como Bailén, Medina del Rioseco o Los Arapiles son nombrados para poner en situación a los personajes. En el caso de la Batalla de Vitoria lo que vemos es el paisaje después de la batalla. Las escenas de masas quedan reducidas a las columnas de tropas francesas marchando, el Levantamiento del Dos de Mayo incluyendo La carga de los mamelucos y el asalto al parque de artillería de Monteleón. La única gran batalla que se ve en toda la serie es la Batalla de Somosierra y Camus demostró una gran maestría en su recreación. Los planos generales se rodaron en el mismo lugar y en pleno invierno, por lo que la nieve y la niebla son reales. Y en eso consistió en truco. Aprovechar la niebla para dar sensación de que había más gente de la que realmente vemos en la pantalla. La secuencia de la carga polaca y la desbandada del ejército español dura tan sólo 1 minuto, pero es un ejemplo magistral de como rodar con pocos recursos y sin efectos digitales, tan sólo trucaje artesanal.


La serie también tiene sus "peros" debidos en parte a pagar el peaje de ser una coproducción (los franceses pusieron 148 millones). Aunque es cierto que Wellington y sus muchachos no fueron precisamente un modelo de como debe de comportarse un "ejército libertador", se llega a insinuar que éste intentó traicionar a El Empecinado. Otra cosa curiosa es que no vemos ni una sola violación. Pero a mí lo que más me chirría es la insistencia en hacer ver que los afrancesados y los franceses sólo buscaban el bien y la modernidad de España y para ello no se duda en afirmar en varias ocasiones que la Carta de Bayona fue la primera constitución española y que la Constitución de Cádiz era una simple copia de la primera. Sólo hay que leer el primer artículo de cada una de ellas para darse cuenta de tal falacia.


A pesar de todo, es una de esas obras que deberían de considerarse como material didáctico obligatorio en los institutos, sobre todo la media hora final dedicada al "¡Vivan las caénas!".


Videos relacionados

viernes, enero 29, 2010

Goya



Los finales de los 70 y el principio de los 80 fue sin duda la época de oro de las series de la televisión española. Se adaptaron un gran número de clásicos o se llevaron a la pantalla las biografías de varios de nuestros genios. Una de esas biografías televisadas fue "Goya".


Fue una de las series más caras producidas por TVE. Costó 330 millones de pesetas, lo que al cambio actual y considerando la inflación y el cambio de moneda, serían unos 7 millones de euros. Y estuvieron bien gastados. El elenco era de 80 actores de primera fila, gran parte del rodaje se llevó a cabo en los escenarios naturales y la labor de ambientación e investigación histórica fue de calidad. Es uno de los mejores retratos de los sucesos que acontecieron en España entre el final del XVIII y el comienzo del XIX. El único "pero" que tiene esta serie es que el actor que encarna a Francisco de Goya no está a la altura esperada. En mi opinión el nivel de expresividad facial de Enric Majó está por debajo del de Chuck Norris.


Los seis capítulos de una hora de duración recogen bastante bien las distintas etapas de su vida: "La cucaña", "Pintor de Corte", "Cayetana", "La familia de Carlos IV", "Yo lo ví" y "La Quinta del Sordo". Es en los episodios 4º y 5º donde se plasmará la experiencia vivida por Goya durante la Guerra de Independencia. A través de sus ojos veremos el Levantamiento del Dos de Mayo, los efectos del Primer Asedio de Zaragoza, las represalias francesas contra la población civil, los afrancesados, la llegada de Wellington a Madrid y las purgas tras el regreso del Rey Felón.


Como era de esperar la parte más impactante es la dedicada a los terribles acontecimientos que le tocó presenciar y que dieron lugar a la serie de grabados conocidos como "Los desastres de la guerra". Goya plasmó con un realismo como nunca antes se había visto, todas las desgracias y miserias causadas por la guerra y que puede ser trasladado a cualquier otro conflicto de cualquier época. Tal y como se expresa en la serie, las victimas somos todos, sin importar el bando en el que estemos.


Parece mentira que hace veinte años se realizaran series de esa calidad y que ahora se emitan subproductos como "Águila Roja".



Videos relacionados:



viernes, enero 22, 2010

Sangre de Mayo




Considero que Jose Luis Garci es un gran director. Creo que "El Crack" es una de las diez mejores películas del cine español. Opino que "El abuelo" es una obra maestra. Disfruto viendo "Las verdes praderas" y "Ninette" y defiendo que su oscar por "Volver a empezar" lo tiene bien merecido. Dicho esto, sólo me queda añadir:


¡¡¡¡"Sangre de mayo" es una porquería!!!!


Hace tiempo que en este blog se comentó el bodrio de "La conquista de Albania". Allí decía que si uno quiere hacer una película épica lo que no puede hacer es una película aburrida. Bueno, pues lo que dije en aquella ocasión vale perfectamente para ésta.


Aquí tenemos un nuevo ejemplo de bodrio ambientado en un interesante período histórico. Y como este pestiño repite punto por punto los mismos defectos que la anterior pues voy a usar partes de la crítica que hice para aquella pero adaptada a ésta.


Se supone que la película intenta reflejar una gran gesta "nacional" y además adaptándo dos novelas de Benito Pérez Galdós: "La corte de Carlos IV" y "El 19 de marzo y el 2 de mayo". La Comunidad de Madrid puso 15 millones de euros de los impuestos de los contribuyentes para financiar la producción. La recaudación no llegó siquiera a los 800.000 euros. Un auténtico fiasco.


Lo único salvable es la ambientación y vestuario aunque tengan aire de teleserie. En cuanto al rigor histórico de la película es el mismo que tiene Caperucita roja. Pero ¡¿de dónde se ha sacado Garci lo de las banderas rojigualdas en el 2 de mayo?! Encima es lenta y pretenciosa, con lo que se hace verdaderamente aburrida. Los diálogos son eternos y soporíferos. Los constantes fundidos en negro para cambiar de escena hastían. Y los ¿actores?, quitando a Larrañaga y algún otro, brillan por su ausencia (me niego a considerar como actores a Quim Gutierrez y a Paula Echevarría).


Si todo lo anterior fue malo, el final es absolutamente defraudante. Después de más de dos horas de aburrimiento uno espera ver el levantamiento del 2 de Mayo y se encuentra una especie de representación de fiesta local digna de una pedanía de Villatripas de Arriba. Garci intentó justificarse diciendo que no había tenido presupuesto suficiente para representar la revuelta. Una patética excusa si tenemos en cuenta que la película "El Hundimiento" costó 13 millones y medio de euros y se reflejó la caída de Berlín durante el mes de abril de 1945 de forma más que sobresaliente.


Pero lo peor es que me ha demostrado que hasta una persona como Garci tiene un precio por haberse rebajado a hacer este engendro encargado por el político de turno. ¡Coño Garci! Eso no se hace.



Videos relacionados:



jueves, marzo 22, 2007

Los duelistas (The Duellists)



Origen de la imagen


En mi opinión, "Los duelistas" es la mejor película ambientada en la época de las Guerras Napoleónicas. Basada en un relato de Joseph Conrad, la acción nos lleva desde los inicios del Imperio en 1800, pasando por la retirada de Rusia, hasta los días de su derrumbe final en 1815 y el establecimiento del nuevo régimen en 1816, y todo ello a través de la historia de dos personas.

Ridley Scott ya apuntaba maneras de gran director, porque hay que tener en cuenta que "Los duelistas" no solo es su primer largometraje como director, sino que además es una obra de bajo presupuesto (no llegó siquiera al millón de dólares). No se construyó ni un solo decorado. Se le ha criticado porque se parece a "Barry Lindon" estrenada dos años antes, pero hay que tener en cuenta que Scott era un director novel y Kubrick un maestro consolidado. Así que no veo nada malo en que se inspirase en dicha obra, más bien lo contrario.

En esta película no vamos a ver grandes batallas como en "Waterloo" o los entresijos de las intrigas que mueven a los poderosos como en "Napoleón", o incluso los efectos profundos que la guerra tiene sobre los seres humanos como en "Voyna i Mir". Todos esos acontecimientos no son más que un decorado para el duelo entre los personajes interpretados por Keith Carradine y Harvey Keitel. Aunque al final comprendemos que esa lucha a pequeña escala entre los dos contendientes, encarna precisamente el combate titánico que asoló Europa durante esos quince años. Y además no enseña una lección, que el dicho "dos no se pelean si uno no quiere" es falso. El personaje interpretado por Keitel está obsesionado con la lucha, aunque eso signifique su propia destrucción. Mientras que el personaje de Carradine, por muchos esfuerzos que haga para evitarla, no tiene más remedio que aceptarla y comprender que la única forma de evitarla es vencer. Scott consigue mostrarnos todo el lienzo de esa convulsa época resaltando solo un pequeño detalle.

"Los duelistas" además tiene las mejores escenas de esgrima que se han filmado en el cine, con permiso del duelo final entre James Mason y Stewart Granger en "El prisionero de Zenda". No son las espectaculares coreografías al estilo oriental que se han puesto de moda (baste ver los ¿éxitos? de "Kill Bill" o "Piratas del Caribe"). Son luchas reales en las que se busca eliminar al adversario lo antes posible. Por ejemplo, el duelo inicial que abre la película dura menos de dos minutos.

Quizás la escena más famosa es el duelo a caballo. Scott se centra sobretodo en los pensamientos y miedos del personaje interpretado por Carradine. Como en una pintura de Gericault o de David vemos avanzar al galope a ambos contendientes. Pero el choque nunca se ve del todo, solo se vislumbra. En un golpe maestro, Scott comprende que las escenas de dicho combate nunca serán más dramáticas que lo que nosotros mismos podamos imaginar, así que sólo nos muestra los preliminares y el resultado de dicho combate. Es el espectador el que pone el resto.

Si no llega a ser porque "Barry Lindon" se estrenó dos años antes, "Los duelistas" sería considerada una obra maestra. En mi opinión merece dicho status.



Videos relacionados

lunes, marzo 19, 2007

Waterloo


Para cualquier amante de la historia la película "Waterloo" es un clásico. Y lo curioso es que se junta en su realización a dos personajes que cada uno por su lado, habían tratado de reflejar un aspecto de las Guerras Napoleónicas en una película. Se trataba de Dino de Laurentis, el productor de "War and Peace", que tuvo el acierto de encargar la dirección a Sergei Bondarchuk, el director de la GRAN película "Voyna i Mir".

Nuevamente se volvió a contar con los soldados del Ejército Rojo y Sergei Bondarchuk volvió a desplegar toda su maestría en la dirección de grandes masas de extras. De hecho, las luchas representadas en "Waterloo" parecen mayores que las que se representan en "Voyna i Mir" a pesar de que el número de extras es diez veces menor. Una vez más volvemos a tener esas panorámicas espectaculares del campo de batalla. Algo realmente impresionante cuando nos muestra el momento de la carga de la caballería francesa sobre los cuadros del ejército aliado. Junto con las escenas de la película "Gettysburg", son las mejores escenas de batallas rodadas sólo a base de extras y sin efectos digitales. Además, el guión trató de ser lo más fiel posible a la historia.

La película está dividida en dos partes. La primera nos introduce en el trasfondo histórico que desembocará en la batalla, y la segunda es el desarrollo de dicha batalla. Al principio se nos muestra la abdicación de Napoleón en 1814 y su salida al primer exilio. Rod Steiger se encarga de interpretar a un Napoleón crepuscular que reprocha la presión de sus generales para que abdique tras haberlos llevado antes a la gloria. Después de su despedida de las tropas de la Guardia se nos muestran los títulos de crédito. Luego volvemos a su regreso de la Isla de Elba. El orondo rey Luis XVIII (interpretado por Orson Welles) ordena a Ney que le detenga y éste le promete que le traerá en una jaula.

En mi opinión la mejor escena de la película es el momento en el que Napoleón se dirige hacia las tropas enviadas por el Rey para detenerle. Las tropas de Ney están dispuestas en una colina. Hacia ellas avanzan a pie, Napoleón y sus fieles. Mientras las tropas de ambos bandos se despliegan y preparan para el combate, Napoleón alza la mano derecha como ordenando parar, pero luego la va bajando con un gesto de apaciguamiento. Sus grognards bajan sus mosquetes y Napoleón lentamente se acerca a las tropas de Ney. Bondarchuk entonces comienza a enfocar a la mano de Napoleón. Vemos como esa mano se va colocando a la espalda hasta que se cruza con la mano izquierda, de la cual agarra los dedos índice y corazón. Aunque el paso de Napoleón es lento y tranquilo, los dedos pulgar e índice de la mano derecho se frotan con nerviosismo. En un determinado momento las manos se sueltan y los puños se crispan a su espalda. Nuevamente se vuelven a coger y el frote de los dedos de la mano derecha vuelve a reanudarse mientras la cámara comienza a alejarse de las manos y nos empieza a mostrar nuevamente a Napoleón ya casi al lado de las tropas de Ney que siguen apuntándole. Entonces les dice: “Soldados del Quinto ¿Me reconoceis? Si queréis matar a vuestro Emperador, aquí me tenéis” y tras una larga mirada les grita “¡Fuego!”. Uno de los soldados no puede más y cae desmayado, el resto comienza a gritar “Vive la France!, Vive l’Empereur!”

Después de esto, Louis XVIII se exilia y Napoleón entra triunfante en Paris. Inmediatamente comienza a dictar órdenes y regulaciones. Ofrece la paz aunque sabe que no será aceptada, por lo que se prepara para la futura campaña.

Los aliados no están preparados para la rapidez de Napoleón. Dicha falta de preparación se nos muestra mediante un lujoso baile en Bruselas al que Wellington (Christopher Plummer) ha asistido. El baile se ve interrumpido por las alarmantes noticias del avance francés sobre Charleroi. A toda prisa, Wellington reúne a su plana mayor y les comunica que si no puede pararle en Quatre Bras, se parará a Napoleón en Waterloo.

Comienza así la segunda parte que nos contará el desarrollo de la batalla de Waterloo. Veremos al ejército prusiano en retirada y la decisión de Blucher de apoyar a Wellington. Como Napoleón manda a Grouchy a perseguir a los prusianos. El despliegue del ejército aliado en Mont Saint Jean (aunque parece que el ejército solo es británico). La explicación de porqué Napoleón tuvo que esperar hasta mediodía para que el terreno se secara y la artillería fuera efectiva. Las luchas en la Haye Sainte y Hougoumont... Como en “Voyna i Mir”, Bondarchuk también hace composiciones pictóricas. Por ejemplo, la carga de los Scott Greys a cámara lenta recuerda muchísimo a la famosa pintura de Lady Blutter que representa dicha carga.

La batalla sigue desarrollándose. Tras la aniquilación de los Scott Greys, Napoleón y Wellington reciben las primeras noticias de la aproximación de los prusianos de Blucher. Napoleón se queja de que Grouchy no está (y no podría estar nunca pues Napoleón le había dado otras órdenes). Ney lanza su famoso ataque de caballería contra los cuadros ingleses al creer que estos se estaban retirando. Ese es sin duda el climax de la batalla. Las escenas y las tomas aéreas de la caballería francesa entre los cuadros rojos son espectaculares.

Sin embargo también se encuentra aquí lo que menos me gusta de esta película. En un momento dado, un soldado de los Inniskilling sale de un cuadro y comienza a gritar: ”¿Por qué luchamos? ¿Por qué nos matamos los unos a los otros? ¡Somos hermanos!” en medio de la carnicería que está sucediendo. No me gusta por dos motivos: Primero porque esa situación no es histórica (a un inniskilling en el siglo XIX ni lleno de ginebra se le ocurriría hacer eso) y segundo porque es una concesión al pacifismo que se vivía en los 70, cuando se realizó la película. En 1977 lo políticamente correcto era mostrar el horror de cualquier guerra (estamos al final de la Guerra del Vietnam) y además esto era una co-producción con la URSS, que “oficialmente” clamaba por la paz entre los pueblos (aunque un par de años después invadiría Afganistan). Me parece mucho más efectivo como mensaje pacifista los planos y pensamientos de Wellington mientras recorre el campo al final de la batalla.

En eso llegan los prusianos, así que Napoleón se ve forzado a mandar a la Guardia para tratar de romper la línea inglesa antes de que sean reforzados. Pero la Guardia es rechazada, el pánico se apodera del ejército francés y sucede el desastre. Solo un cuadro de la Vieja Guardia mantiene su puesto. Los ingleses le conminan a la rendición, pero tras la respuesta histórica del general Cambrone; “Merde!” aunque aquí la dice un soldado, el cuadro es aniquilado por los cañones británicos disparando a bocajarro. Esta escena no tiene base histórica. Los cuadros de la Vieja Guardia fueron destruidos, pero no así.

La batalla ha llegado a su fin. Wellington pasea entre toda la devastación y es entonces cuando pinesa su famosa frase de la cual existen diferentes versiones. La versión más aceptada es: “Nothing except a battle lost can be half as melancholy as a battle won”. Aunque en la película lo que dice es: “the only thing worse than a battle lost, is a battle won”, lo cual es un contrasentido si tenemos en cuenta la escena final. La película finaliza con un plano de Napoleón derrumbándose en el asiento de su coche comprendiendo que todo está perdido.

Desgraciadamente, la película fue un fracaso en taquilla. De hecho afectó a la producción de otra película sobre Napoleón que iba a dirigir Stanley Kubrick. Parece ser que iba a representar un gran número de batallas pero como eso no era lo que gustaba, éste decidió que era mejor abandonar dicho proyecto y dedicarse a realizar uno que conectase con el gran público. Así que realizó "Barry Lindon" y en ella incluyo una de las mejores escenas que representa el modo de luchar del siglo XVIII.

jueves, marzo 15, 2007

Pan Tadeusz



Origen de la imagen

Una de las consecuencias de las Guerras Napoléonicas fue el nacimiento de los nacionalismos. En su forma moderada dieron lugar a movimientos que permitirían la formación de diversas naciones europeas como Italia, Alemania o Polonia. Pero, hay un dicho que dice que los nacionalismos son la antesala de los totalitarismos, por lo que no es de extrañar como acabó la cosa en la primera mitad del siglo XX.



"Pan Tadeusz" está basada en un poema homónimo de Adam Mickiewicz. Es una historia romántica en la que fundamentalmente se lamenta la partición de Polonia entre Rusia, Prusia y Austria. Lo paradójico es que cuando Mickiewicz escribió el poema, el nacionalismo polaco era embrionario y se habla de Lituania, entendiendo como tal al antiguo Gran Ducado de Lituania toda el área geográfica que engloba a dicho país báltico, la actual Polonía, Bielorrusia y Ucrania. Está ambientada en un determinado período de 1811, pero empieza y acaba precisamente con el día en que Napoleón invade Rusia en 1812. Y ese día está reflejado como un día de esperanza nacional para los polacos. No en vano los lanceros polacos fueron considerados como una de las mejores tropas de Napoleón.



Sin embargo la película es bastante floja para aquel que no conozca mucho de la historia y de la literatura polaca. Evidentemente, en Polonia fue un gran éxito, pero es que parece ser que Pan Tadeusz es el libro más leído en dicho país, con lo que no es de extrañar dicho éxito. En cambio, en otros países la película pasó sin pena ni gloria. Además al ser un poema, los dialogos suenan muy artificiales supongo que debido a la traducción. Y evidentemente casi toda la rima se ha perdido en dicha traducción. Otro problema que tiene es la sobreactuación de los actores, aunque creo que eso es debido a que los actores están declamando el poema todo el rato. Y finalmente, hay tal número de personajes que es muy difícil de seguir si no conoces previamente la obra (y para colmo el protagonista principal no es Tadeusz).



Lo mejor que tiene la película es la ambientación y la fotografía. Con respecto al aspecto bélico, en "Pan Tadeusz" podemos ver una escaramuza entre polacos y tropas regulares rusas. Es destacable como los rusos intentan rechazar a los polacos, que atacan como una horda, formando un triangulo. A pesar de ello, los rusos son derrotados finalmente. El comandante ruso es tomado prisionero y le comenta a sus vencedores que le habían avisado que si no tenía cañones, nunca debería enfrentarse a los polacos en batalla.



Solo para gente muy interesada en la historia del período napoleónico.


martes, marzo 13, 2007

Master and Commander





La película más reciente basada en las luchas navales que se dieron durante el período napoleónico ha sido "Master and Commander". Basada en las novelas de Patrick O'Brian, nos cuenta el periplo por el Atlántico y el Pacífico Sur de la fragata HMS Surprise en su enfrentamiento con la fragata francesa Acheron.

La película fue un éxito de taquilla. Es una buena historia de aventuras y está protagonizada por el oscarizado Russel Crowe. "Master and Commander" recuerda a otros clásicos bélicos que reflejan el enfrentamiento entre dos capitanes enemigos como por ejemplo "Duelo en el Atlántico", que también transcurre por el Atlántico Sur, o "Estado de alarma", en la que al igual que esta, la acción se centra exclusivamente en uno de los navíos. Como en las anteriores se nos muestra que en la lucha a muerte entre dos naves no solo influye la perícia de los comandantes , sino también la tecnología naval. Sobre este aspecto, hay una escena bastante curiosa en la que se nos muestra un modelo a escala del casco de la Acheron y para explicarnos porque es más rápida y mejor armada que la Surprise. La Acheron se basa en el diseño del USS Constitution, una fragata que actualmente todavía está en servicio. Finalmente, Russel Crowe batirá a su enemigo mediante la astucia al hacerse pasar por un buque ballenero (algo muy similar a las tácticas corsarias utilizadas por los alemanes durante la IGM y la IIGM).

En esta película también podemos encontrar otros temas recurrentes en el género bélico como es el enfrentamiento entre el mando superior y un subordinado que hace de Pepito Grillo. Este tipo de enfrentamiento se puede ver en la mencionada "Estado de alarma" o en "Marea roja". En "Master and Commander" el antagonista de Russel Crowe es el médico-naturalista interpretado por Paul Bettany. Pero a diferencia de las anteriores, los dos personajes son intimos amigos. En este caso la esperable discusión sobre las responsabilidades del mando se inicia con una broma (la Marina siempre elige el menor ani-MAL), se cuece con unas cuantas tragedias (la perdida de un marinero al verse obligados a cortar los aparejos y el suicido de uno de los guardiamarinas al que todos toman por un gafe) y explota cuando al personaje de Bettany se le niega la opción de que pueda explorar las islas Galápagos. Bettany exige que Crowe cumpla su promesa y apela a que su exploración puede significar un gran descubrimiento científico para la humanidad, pero Crowe le recuerda que está en un navío de guerra, que precisamente están en guerra, y que las prioridades son otras.


Posteriormente Bettany podrá visitar las Galápagos. Se nos intenta mostrar que Bettany podría haber realizado los descubrimientos que hubieran llevado a formular la hipótesis del origen de la especies basada en la Selección Natural. Hay un pequeño problema con esto. En 1805, Charles Darwin ni siquiera había nacido (nació en 1809) y su famoso viaje en el Beagle fue realizado entre 1831 y 1836. Charles Darwin se vio inspirado por las ideas del geólogo Charless Lyell publicadas en 1830. Bettany tampoco podría haberse visto influido por las ideas evolutivas de Lamarck, la famosa hipótesis de la herencia de los caracteres adquiridos, porque dichas ideas vieron la luz en 1809. El fondo científico de Bettany deberían haber sido las ideas de Erasmus Darwin (el abuelo de Charles darwin) y esas eran muy parecidas a las ideas de Lamarck. Es decir, Bettany habría sido un lamarckiano más, no un darwiniano. De hecho Darwin tardó muchisimo tiempo en procesar las observaciones del viaje del Beagle y llegar a postular el primer borrador de su hipótesis de la Teoría Evolutiva (lo hizo en 1838, dos años después del viaje del Beagle). Sin embargo, tardo 20 años en recopilar las pruebas que apoyaban dicha teoría y que luego se recogería en sus famoso libro "On the Origin of Species by means of Natural Selection" publicado en 1859.

Lo mejor de la película es que quizás sea la adaptación más realista de lo que debía de ser la vida en un navío de guerra de principios del siglo XIX. Y no es solo por el hecho de que se saque un gran provecho a los efectos especiales para las escenas de lucah. También lo es por los detalles. Por ejemplo, en las anteriores películas comentadas sobre esta época, el camarote del capitán no deja de parecer un lugar confortable, no muy estrecho y algo lujoso. En "Master and Commander" el camarote del capitán es un cuchitril algo más cómodo que otras estancias del barco. Asimismo, los oficiales no son tan "glamourosos", de hecho son algo patanes, como nos muestra la escena en la que se sirve un pastel a los oficiales y Russel Crowe se zampa el pedazo que representa a la Acheron o el hecho de que aparezcan algo bebidos durante las cenas. Y también nos muestra que las supersticiones marineras afectan incluso a la alta oficialidad, otro aspecto que también está ausente en las obras anteriores de este género.


En mi opinión, la mejor película hasta la fecha sobre la época de los barcos de vela.


Crítica de la película en Lengua en Secundaria.

domingo, marzo 04, 2007

Motín en el Defiant (HMS Defiant)



"Motín en el Defiant" es la respuesta británica a la película "Motín a bordo". Se intentaba contarrestar la idea de que la mayor parte de los oficiales de la marina británica eran unos sádicos obsesionados con la disciplina. En esta película el malo es el primer oficial y el bueno el capitán, pero a pesar de contar con Alec Guinnes y Dick Bogarde, la película no tuvo mucho éxito.

Ambientada en las Guerras de la Revolución Francesa (el prologo de las Guerras Napoleónicas), Alec Guinnes interpreta al capitán de la "Defiant". Éste lleva consigo a su hijo como guardiamarina. El sádico del primer oficial (Dick Bogarde) aprovecha esta situación. Chantajea al padre insinuando que informará negativamente del chico si no le deja las manos libres. La situación en el barco empeora gradualmente hasta que estalla el motín. Pero en ese momento aparecen los franceses. Así que los hombres deciden que lo primero es cumplir el deber con Inglaterra y luego se preocuparan de sus condiciones. Como era de esperar, el sádico del primer oficial muere debido a la "acción enemiga", además de muchos de los amotinados. Por ello, tras la victoria de la escuadra británica, Alec Guinnes considera que el asunto del motín no ha existido y pelillos a la mar.

La película está basada en una historia real. Los motines de Spithead y de Nore. Estos motines fueron en 1797, en los tiempos de la Revolución Francesa. En el primero, las tripulaciones de 16 buques anclados en el puerto de Spithead se amotinaron, aunque el motín consistió más bien en una huelga pues se solicitaba una mejora salarial y de las condiciones laborales. Tras dos semanas y ante el temor de que el motín se extendiera al resto de la flota, el Almirantzgo cedió y los marinos se salieron con la suya. El segundo fue en la localidad de Nore, en la desembocadura del Tamesis, y fue mucho más grave. No sólo se exigieron nuevas mejoras, sino que también se hicieron reclamaciones políticas. Los marineros sublevados llegaron a bloquear Londres. Pero esta vez el Almirantazgo no cedió. Tras evitar que los barcos recibieran comida, el motín fue sofocado. 29 marineros fueron colgados.

La acción está situada en la campaña naval en el Mediterraneo, aunque un año antes de la victoria británica en el Nilo. Lo mejor de la película es el combate naval entre las dos flotas, con brulot incluido. A pesar de que se nota que son modelos a escala, debe de reconocerse que están bastante bien manejados para la época en que está hecha la película. Personalmente creo que son las mejores escenas de batallas navales de dicha época hasta que se estreno "Master and Commander". Una clásica y recomendable película de aventuras marinas.

Videos relacionados

El hidalgo de los mares (Captain Horatio Hornblower)

Origen de la imagen

Las Guerras Napoleónicas también se lucharon en el mar. De hecho, posiblemente después de Waterloo, la batalla más conocida sea Trafalgar. Clarísimo ejemplo de que la historia la escriben los vencedores.

Hay varias películas basadas en las aventuras de diversos marinos británicos en su lucha contra los navíos españoles y franceses. Una de las más famosas es "El hidalgo de los mares", protagonizada por Gregory Peck y Virginia Mayo. Es una adaptación de las novelas de C.S. Forester (el mismo que escribió la novela en la que se basó "Orgullo y pasión") en la que el protagonista principal es el Capitán Horatio Hornblower. En años recientes se realizó una serie de TV basada en este personaje.

La acción transcurre en 1808. España es aliada de Francia en su lucha contra Gran Bretaña. Hornblower, al mando de la fragata "Lydia", es enviado a América Central para apoyar a los sublevados contra la corona española. Los sublevados están capitaneados por un histriónico personaje que se hace llamar "El Supremo". A pesar de la antipatía que le causa dicho personaje, Horatio cumple con su deber y captura el "Natividad", un barco de línea español, cediéndoselo al líder rebelde para que pueda seguir su lucha. Al poco tiempo se encuentra con otro barco español pero con bandera de tregua. En el barco español viaja la (ficticia) hermana del futuro Duque de Wellington, con lo que ya tenemos el ingrediente de romance esencial en toda película de aventuras. Pero este barco además le trae noticias de que España e Inglaterra son aliados contra Napoleón. Así que ahora su deber es tratar de recuperar o hundir el "Natividad".

El combate naval entre el "Natividad" y la "Lydia" son bastante buenas. La pericia marinera y arrojo de Hornblower consiguen neutralizar la ventaja en tamaño y cañones del "Natividad". Tras dicho éxito vuelve a Inglaterra, donde es ascendido a capitán de navío de línea y puesto al mando del "Sutherland". Su misión es participar en el bloqueo británico a Francia. Pero en su camino captura un pequeño barco francés con ordenes secretas para cuatro navíos franceses anclados en un puerto. Hornblower decide por propia inciativa atacar dicho puerto pues si sacrifica su barco hundiéndolo en la entrada del puerto, conseguirá encerrarlos en el mismo. Hornblower es capturado, pero conseguirá escapar con sus compañeros y tras liberar un pequeño barco británico llamado "The Witch of Endor" (¿Tendrá algo que ver con "El retorno del Jedi"?) consigue llegar a Inglaterra donde se convierte en un héroe.

"El hidalgo de los mares" es la típica película de aventuras con galán y romance. Nos describe al perfecto oficial naval británico como un auténtico caballero, limpio, educado, disciplinado pero generoso con sus hombres, recto y nada pretencioso. También nos muestra a otros altos oficiales británicos no tan "ideales" sobretodo por petulancia o porque tiene un sentido demasiado estricto de la disciplina. Pero todos ellos tienen en común que son unos "gentlemen". De hecho ese estereotipo ha perdurado en varias películas de este tipo como en "Motín a bordo". Sin embargo, producciones más recientes han comenzado a reflejar una faceta algo distinta de la versión romántica del Hollywood clásico.