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El blog no está muerto pero como podéis comprobar no puedo dedicarle el tiempo que necesita. Si alguien quiere una breve explicación del parón la encontrará aquí. Iré publicando películas y contestando a los comentarios poco a poco. Gracias por vuestra paciencia, atención e interés.

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jueves, octubre 15, 2009

Stalin





Al famoso axioma - la historia la escriben los vencedores - habría que añadirle la siguiente coletilla - pero son los vencidos los que protagonizan las mejores películas. Porque eso es exactamente lo que ocurre cuando comparamos entre sí las representaciones cinematográficas dedicadas a los tres mayores dictadores sanguinarios del siglo XX: el tío Adolf, el tío Jose y el tío Mao.

"Stalin" es el único biopic dedicado por entero al infame dictador comunista. Se trata de una producción de la HBO de casi tres horas de duración. Robert Duvall fue el encargado de dar vida a Josef Stalin, y acompañándole encontramos a Julia Ormond en el papel de Nadya Allilulyeva, a Maximillian Schell encarnando a Lenin y a Jeroen Krabbé como Bukharin. Hay otros rostros conocidos de series norteamericanas intepretando a los diversos personajes protagonistas de aquellos terribles años como fueron Trosky, Voroshilov o Beria.

Aunque el telefilm abarca desde la juventud de Stalin hasta su muerte, la mayor parte del mismo está dedicada al período comprendido entre los años 1920 y 1940. Es decir, todo lo que significó su llegada al poder y su posterior mantenimiento en el mismo. La historia está contada tomando como base los recuerdos de Svetlana, la hija de Stalin. Veremos así las intrigas para conseguir su ascenso al poder, el exilio de Troski, la muerte de Nadya, sus relaciones con sus hijos, el asesinato de Kirov y las diversas purgas que provocó para eliminar a todos aquellos que, o bien se le opusieron, o bien le apoyaron alguna vez pero habían dejado de ser útiles. Destacaría una frase que resume bastante bien lo que significó el stalinismo y en que acabaría convirtiéndose. ¿Crees qué no lo se? Stalin lo sabe todo.

Esta miniserie fue galardonada con varios premios, incluido un globo de oro a Robert Duvall por su interpretación. Lo cual me hace pensar que los candidatos de aquel año no debieron de ser muy buenos. El Stalin de Duvall es flojísimo. El principal handicap es que la mitad de la película está dedicada al período en el que Stalin estuvo casado con Nadya, cuando tenía entre 40 y 50 años. Y Duvall tenía 60 años cuando realizó el papel, por lo que se nota mucho el kilo de maquillaje, el peluquín y el falso mostacho que lleva. Su aspecto no desentona tanto cuando representa al Stalin post-IIGM, pero esa parte son tan sólo los 20 minutos finales de la película. En mi opinión el mejor Stalin de la pantalla es el cerdo Napoleón de "Rebelión en la Granja".

Adicionalmente la serie tiene el defecto de intentar abarcar mucho en muy poco tiempo. Hay aspectos sobre los que pasa totalmente de puntillas, cuando no se obvian por completo. Así, brillan por su ausencia cualquier referencia a la Guerra Civil Española, a la Guerra de Invierno, al pacto con Hitler, o a la invasión de Polonia. Y en cuanto a su papel durante la Segunda Guerra Mundial, se reduce a la crisis nerviosa que sufrió durante los primeros días de la operación Barbarroja y su posterior recuperación. El resto de la IIGM son imágenes de un documental con el avance de los tanques soviéticos. De hecho, el mariscal Zhukov ni siquiera sale.

Otra cosa que me gustó bastante poco fue el infantil maniqueísmo que tiene. Es cierto que Stalin era un tirano desalmado y mostraba muy poco cariño hacia sus retoños y que sus secuaces eran en su mayor parte unos pelotilleros ansiosos por medrar, aunque Molotov no era tan estúpido como lo representan. Pero lo que no parece tan creíble es que aquellos que se oponían a Stalin, como Troski, Kirov o Bukharin, fueran tan bondadosos e idealistas como los pintan. Incluso Lenin es representado como una especie de santo varón que sólo buscaba el bien de todos. En mi opinión aquello fue un régimen en el que se dio una competición entre diversos personajes, cada cual más corrompido y rastrero, y el más despiadado fue el que ganó.

En el lado bueno de la serie destacaría su ambientación y que resume bastante bien lo que fue el establecimiento del estalinismo, sobre todo en el aspecto de las purgas. También me gustó la forma de representar a Stalin como una especie de ser paranoico que desconfía de todos y que atemoriza a todos. Y como éste consigue apoyarse en un determinado momento sobre unos personajes apelando a sus ambiciones para luego traicionarles y deshacerse de ellos.


Merece la pena verse por lo que cuenta, no por cómo lo cuenta.


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jueves, diciembre 11, 2008

MacArhtur, el general rebelde (MacArthur)



Si a los aficionados a la historia de la Segunda Guerra Mundial les preguntaran cual es el personaje más polémico de dicho conflicto, probablemente muchos de ellos dirían que el general norteamericano Douglas MacArthur.

En 1977 la Universal estrenó la película "MacArthur" intentando emular el éxito que había tenido la Metro con la el biopic de "Patton", la otra primadonna yanqui de la IIGM. Para asegurar el éxito pusieron en el papel principal puso a una gran estrella de renombre como Gregory Peck. Además contrataron a Jerry Goldsmith, el mismo compositor que compuso el famoso tema de "Patton". Pero desgraciadamente el proyecto no contaba ni con un director de altura, ni con un buen reparto, ni con un buen guión.

Después de un discurso inicial frente a los cadetes de West Point al estilo del comienzo de "Patton", la historia va hacia atrás en el tiempo y se sitúa en medio de la invasión japonesa de Filipinas, después de que Manila hubiera sido declarada ciudad abierta y los ejércitos filipino y norteamericano se retirasen hacia la península de Bataan y la isla de Corregidor. Con ello se obvia tanto su vida posterior como el porqué MacArthur estaba allí como comandante en jefe. Lo cierto es que MacArthur tuvo una vida bastante interesante antes de dicho evento. Era hijo de un héroe de la Guerra Civil Americana, nació en un puesto militar en plena guerra contra los indios, fue el primero de su promoción en West Point, visitó Japón durante la Guerra Ruso-Japonesa, participó en la expedición a Veracruz, durante la IGM llegó a general de brigada, tras la guerra dirigió West Point y finalmente llegó a jefe de estado mayor del Ejército USA. En 1937 y con 57 años de edad aceptó un semi-retiro y el ofrecimiento del nuevo gobierno filipino para formar el ejército de dicho país, que acababa de alcanzar la independencia. Se le dio el cargo de Mariscal de Campo por lo que encargó la famosa y llamativa gorra de plato llena de entorchados. En 1941, Roosevelt lo llamó nuevamente al servicio activo como general de los Estados Unidos con el cargo de Comandante en Jefe de las fuerzas estadounidenses en el Lejano Oriente.

Cuando estalló la guerra, no sólo Pearl Harbor fue tomada por sorpresa. MacArthur tuvo 8 horas para prepararse ante los ataques japoneses, pero ni él ni sus subordinados tomaron acciones preventivas de ningún tipo. Las fuerzas aéreas estadounidenses fueron destruidas en el suelo, y los desembarcos japoneses iniciales se realizaron sin casi oposición. MacArthur entonces cometió un error. En lugar de tomar fuertes posiciones defensivas con su mal entrenado y peor equipado ejército decidió plantar cara a los japoneses confiando en que los Estados Unidos mandarían refuerzos lo más rápidamente posible. Pero tras Pearl Harbor eso era prácticamente imposible. Cuando los japoneses lanzaron su ataque principal el 23 de diciembre las sucesivas líneas defensivas fueron cayendo una detrás de otra. Al día siguiente MacArthur ordenó la retirada de su ejército hacia la península fortificada de Bataan, confiando en resistir hasta que la ayuda llegara. Es en ese preciso momento donde nos sitúa inicialmente la película.

A partir de ahí más o menos se nos muestra los diferentes momentos cruciales en la carrera de MacArthur siguiendo una trama parecida a la de "Patton": héroe caído en desgracia, héroe que vuelve a levantarse, héroe que vuelve a caer en desgracia. Así veremos su evacuación de las Filipinas, las dificultades de la campaña de Nueva Guinea, la idea de la Operación Rueda de Carro, la decisión de reconquistar las Filipinas frente a la opción de tomar Formosa (la actual Taiwan), el cumplimiento del "I shall return", la rendición y posterior ocupación del Japón, la guerra de Corea y su enfrentamiento con Truman que acabará en su relevo del mando.

En el lado positivo de la película anotaría que nos muestra el "vedettismo" de MacArthur en sus diferentes facetas, como es el funcionamiento de su oficina personal de propaganda preparando documentales, la preparación de la escenografía de la famosa secuencia del desembarco en las Filipinas, sus discursos grandilocuentes o su afán de tener a su alrededor a unos cuantos aduladores. También se nos muestra algo del lado oscuro del famoso general como la rabieta que coge con el general Wainwright cuando este rinde Corregidor, o cuando en la lucha por Nueva Guinea le dice a otro general: Bob, quiero que tomes Buna, o no vuelvas vivo... Y eso también vale para tu jefe de estado mayor. O alguna de sus famosas meteduras de pata como cuando le aseguró a Truman que los chinos no atacarían durante la guerra de Corea. En el sentido interpretativo Gregory Peck construye un MacArthur bastante sobrio y alejado del iluminado religioso que interpretaría Laurence Olivier en "Inchon". Otro tanto es la ambientación de algunas escenas, sobre todo la de la rendición del Japón a bordo del Missouri.

Sin embargo la película tiene sus carencias. Una de ellas es que se nota mucho que la película se construyó alrededor de Gregory Peck y que en el resto del reparto no hay nadie que le de la réplica, lo cual es lógico si tenemos en cuenta que son los típicos actores secundarios. En "Patton" teníamos a Scott y a Malden. Aunque hay muchos personajes históricos, los que los interpretan no parecen tener entidad. En la secuencia dedicada a la conferencia sobre la decisión de atacar Formosa o las Filipinas vemos a un MacArthur acusando a los almirantes Nimitz y King de ser poco menos que unos cobardes "que arrían la bandera" y estos no dicen ni mu. Algo bastante difícil de creer. Por cierto, dicha escena tiene un error tremendo. En la misma vemos a MacArthur explicar como tomaría las Filipinas y mientras dice -Yo desembarcaría en la isla de Leyte- ¡señala la parte norte de la isla de Luzón!

Otra carencia es que no es muy crítica con MacArthur. No sólo se obvia su dudosa actuación en la defensa de las Filipinas, también desaparecen su muy discutible actuación durante la reconquista de las islas Filipinas (de Yamashita no se dice ni palabra), o su solicitud del uso de la bomba atómica durante el conflicto coreano. Incluso en el enfrentamiento con Truman, parece que es el presidente el intrigante y él es un santo varón. De hecho hacia el final nos lo muestran como si fuera un gran pacifista por su discurso sobre la abolición de la guerra. Es interesante notar que MacArthur nació en una época en la que se combatía con arcos y flechas y acabó en la era de las bombas termonucleares.

Y una anécdota. el primer director que fue propuesto para dirigirla fue un novato con fama recien estrenada por una pequeña película titulada "Duel". Este director declinó la oferta porque no le apetecía nada tirarse tres años viajando por Asia y Filipinas y en su lugar aceptó la oferta de dirigir una película sobre un tiburón que aterrorizaba una pequeña población de la costa este estadounidense.

Merece la pena verse por la actuación de Peck y como repaso de aquella época. Pero nada más.



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miércoles, diciembre 03, 2008

Los últimos días de Patton (The Last Days of Patton)



Dieciséis años después de la exitosa película "Patton", Goerge C. Scott volvió a interpretar al famoso general norteamericano en "Los últimos días de Patton", una miniserie de televisión basada en la novela homónima de Ladislas Farago.

Probablemente la serie es bastante fiel a la obra de Farago. Se centra en el período en que Patton actuó como procónsul de la zona ocupada de Baviera hasta su muerte ocurrida el 21 de diciembre de 1945. Aunque la película nos sitúa inicialmente en Alemania, al poco rato nos muestra brevemente a Patton de vuelta a los USA dando un discurso. Ciertamente Patton estuvo de gira en las primeras semanas de junio de 1945, e incluso dio un paseo triunfal en Los Ángeles acompañado de Jimmy Doolittle, el famoso responsable de los "Treinta segundos sobre Tokio".

De vuelta en Alemania, Patton decide obviar las reglamentaciones sobre la desnazificación y utilizar a los antiguos funcionarios nazis para poner en marcha la administración del territorio ocupado bajo su responsabilidad. Al parecer no fue el único en hacerlo, pero mientras otros disimulaban, Patton le dio una gran publicidad y encima se le ocurrió decir que llegado el caso debían combatir junto a ellos contra los soviéticos. Eso fue la gota que colmó el vaso y Eisenhower no tuvo más remedio que relevarle del mando del III ejército y ponerle al frente del XV ejército. Este en realidad era un grupo de administrativos y escribanos encargados de recoger la documentación para elaborar la historia oficial de la IIGM.

Patton decidió que aquello era suficiente y que se volvía a su casa, pero el día antes de su partida se le ocurrió salir a cazar faisanes con su amigo el general y sufrió su famoso accidente que le provocó una tetraplejia. Durante los días de convalecencia en el hospital Patton recordará diversos momentos de su vida como su boda o sus intentos de convencer a los altos mandos de las posibilidades de los tanques en el campo de batalla. Se intentó trasladarle a los USA y para ello se le escayoló de cuerpo entero pero el 21 de diciembre moría en el hospital de Heidelberg.

La verdad es que hay muy poco más que contar. George C. Scott está bastante lejos de su mítica interpretación. Patton murió con 60 años. Scott tenía 43 cuando lo interpretó por primera vez y 59 cuando lo interpretó en esta segunda ocasión. Lo curioso es que parece mucho más viejo que el Patton real. Y desgraciadamente su nivel interpretativo tampoco está a la altura de su mítica actuación. Salvo Eva Marie Sant interpretando a Beatrice Patton, el resto de actores son los típicos secundarios de series de TV de los cuales te suena su cara pero obvias su nombre. Lo único que tienen en común el elenco de actores es que sus interpretaciones son bastante flojillas. En cuanto al aspecto histórico, la serie tiene el aire de un documental dramatizado. En el terreno de la desmitificación se nos muestra a la amante de Patton durante el tiempo que estuvo en Europa, su sobrina Jean Gordon. Quizás lo más destacable de esta floja producción, es que describe con bastante detalle el accidente y el posterior tratamiento médico al que fue sometido Patton. Quizás sea por esta parte por lo único por lo que merece la pena ver la producción, pero es muy poca cosa.

Exclusivamente para frikis del tema de la Segunda Guerra Mundial.



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domingo, enero 13, 2008

Los mejores años de nuestra vida (The Best Years of Our Lives)




Escasamente un año después del fin de la IIGM, cuando en Norteamérica todo era triunfalismo y regocijo por la reciente victoria, llegó a las pantallas una película de William Wyler que enfrió un poco los ánimos y que mostró a mucha gente un aspecto de lo costosa que había sido la victoria.

"Los mejores años de nuestras vidas" fue producida por Samuel Goldwin. En 1944 su esposa Frances leyó un artículo sobre las difíciles experiencias de los veteranos de guerra tras su regreso a casa y Goldwin consideró que ese tema podría ser la base de un guión. Contrató a un escritor para que realizara una novela y luego a otro para que a partir de dicha novela realizara el guión. Como director escogió a William Wyler.


Wyler quiso que su película tuviera casi un tono documental. No sólo uso el blanco y negro, sino que gracias a Greg Toland utilizó la técnica de Foco Profundo que permite tener enfocado toda la profundidad de campo (Toland fue el fotógrafo de "Ciudadano Kane"). Adicionalmente casi toda la plantilla eran veteranos de guerra y se procuro que el vestuario no fuera nuevo, sino gastado y de segunda mano para dar la sensación de uso.

La trama se centra en tres veteranos que vuelven a una pequeña ciudad del interior de los Estados Unidos: un capitán de las fuerzas aéreas (Dana Andrews), un sargento de infantería (Frederich March) y un marinero (Harold Russell) que perdió ambas manos cuando su portaviones fue alcanzado. Ambos ansían volver a sus casas pero también tiene miedo pues saben que las cosas han cambiado.

La cinta nos muestra esos cambios de muchas maneras. En su vuelta a casa a bordo de un B-17 sobrevuelan un gigantesco campo lleno de aviones listos para el desguace, hay nuevos edificios en la ciudad, los lugares que frecuentaban han puesto neones,... Uno de los cambios más llamativos es la vuelta a los empleos civiles. El sargento es un alto directivo bancario y el capitán de aviación solo era un camarero de heladería. Pero los mayores cambios los encontrarán tanto en su entorno familiar como en ellos mismos. El marinero tendrá miedo de ser una carga para su prometida. El sargento descubrirá que es un extraño para sus hijos. Y el capitán que se ha convertido en un "ángel caído" y que su mujer sólo le quiso por lo guapo que estaba en uniforme.

La película fue un gran éxito. Consiguió siete oscars, entre ellos el de mejor película, mejor director, mejor actor para Frederich March, mejor fotografía y mejor actor secundario para Harold Russel. Era la primera vez que se daba un oscar a un actor no profesional. Russel perdió las manos en 1944 cuando realizaba una demostración detonando explosivos para un film de adiestramiento. Después de su rehabilitación ingresó en la Universidad de Boston. Allí intervino en un documental sobre la rehabilitación de veteranos de guerra. Cuando ese documental fue visto por Wyler el director se dio cuenta de que tenía al actor que debía representar a los mutilados de guerra en su película.

Fue el propio Wyler el que le aconsejó que: " No hay muchos papeles para un tipo sin manos. Vuelve a tu universidad y licénciate". Russel acabó sus estudios de empresariales, llegó a ser presidente de la Asociación de Veteranos y como tal escribió una carta apoyando al presidente Truman en su decisión de relevar del mando a MacArthur durante la guerra de Corea.

A lo largo de sus casi tres horas de duración la película está llena de momento muy llamativos e incluso proféticos y que dan una idea muy buena de lo que pensaba la gente de aquella época. Uno de ellos es cuando March llega a su casa y le entrega a su hijo sus recuerdos de guerra. Estos consisten en una espada samurai y una bandera ensangrentada firmada por los familiares del finado soldado japonés. El hijo no está muy entusiasmado por dichos presentes e incluso se atreve a criticar veladamente la situación bélica cuando hace referencia al poder destructivo de la bomba atómica. Posteriormente, también se hará otra referencia a que en caso de una nueva guerra no habrá nada de que preocuparse pues todos estarán muertos.

La escena más famosa de la película es aquella del "simpatizante nazi" en la que éste dice a Russel que ha perdido sus manos porque los USA lucharon en el bando equivocado (una visión retorcida del lema "Why we fight"). Sin embargo en mi opinión la mejor escena es aquella en que el personaje de Dana Andrews pasea entre los restos de los aviones. Los numerosos aviones parecen tumbas. Todo ese gran poderío militar ahora es simple chatarra y es así como él se siente. Sólo le queda la opción de reciclarse, pues la vida debe de continuar.

Probablemente la mejor película sobre el tema de la vuelta a casa de los veteranos de la IIGM.



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La crítica de Von Kleist

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viernes, noviembre 09, 2007

Objetivo Patton (Brass Tartget)




"Objetivo Patton" está basado en un betseller titulado "The Algonquin Project". Inicialmente tenía todos los ingredientes para convertirse en un éxito. Un buen guión, buenos actores, un director decente. Sin embargo se convirtió en un gran fiasco.

Lo mejor de la película es el principio. Se trata del robo de un tren cargado con 250 millones de Reichmarks en oro. La escena es bastante buena y piensas que la película promete. Pero entonces, la película toma un giro. Como dicho tren era responsabilidad del General Patton es él mismo quien encabeza la investigación. Así que los malos planean eliminarle. Uno puede pensar que el giro no está mal. Ahora hay dos tramas, el oro y el intento de asesinar a Patton. Pero entonces uno no sabe muy bien porqué la trama del oro desaparece y la de Patton no está muy clara. Pero los rusos creen que los americanos lo han hecho adrede para no darles nada. Y luego sale la Loren, y entonces el Cassavetes descubre no se que de la Mafia, y el Sydow encarga una carabina que dispara una especie de corcho y se van a la nieve en Suiza, y ... Al final no te enteras de nada, tienes ganas de que acabe y ponerte a hacer otras cosas.

Vayamos brevemente al lado histórico. En 1945, oficiales americanos saquearon un "tren de oro" proveniente de Hungría en dirección a Alemania. El tren iba cargado con joyas, pinturas y otros objetos de valor expoliados a los judíos de Hungría. Al parecer el Ejército Estadounidense intentó esconder el hecho proclamando que el robo se había producido sobre "bienes no identificados del enemigo". No sólo estuvieron involucrados los soldados estadounidenses. Una parte importante de los bienes fueron depositados bajo la custodia del Gobierno Austriaco cuando este fue restablecido, pues el saqueo había ocurrido en territorio austriaco. Que yo sepa no se ha vuelto a saber nada de dichos bienes. En el 2001 los descendientes de los judíos húngaros demandaron al Gobierno de los USA por daños valorados en 200 millones de dólares. En el 2005 se llegó a un acuerdo y el Gobierno USA pagó 25'5 millones de dólares a los demandantes.

Volviendo a la película, está claro que la confusión del guión se transmitió a los actores. Ninguno da pie con bola. George Kennedy no destaca como Patton pues no puedes evitar el compararlo con George C. Scott. En cuanto a Robert Vaughn interpreta un papel totalmente ridículo e increíble por lo mal que lo hace. Y mejor no hablar de las interpretaciones de la Loren y de Cassavetes. El único que se salvaría de la quema sería Max von Sydow, pero simplemente para ajusticiarle de un modo menos doloroso.

Pienso que uno de los grandes problemas de esta película es que intenta mezclar en su trama los ingredientes de dos grandes éxitos cinematográficos: "Patton" y "Chacal". A la película le pasa lo mismo que dice el viejo dicho: si mezclas dos buenos vinos obtienes uno malo.

lunes, septiembre 03, 2007

Banderas de nuestros padres (Flags of Our Fathers)


Origen de la imagen

La batalla de Iwo Jima ha sido llevada nuevamente al cine por uno de los más conocidos de los grandes directores: Clint Eastwood. Y no ha tenido bastante con una película. Ha realizado dos, una desde el lado norteamericano y otra desde el lado japonés.

En "Banderas de nuestros padres" Clint se nos apunta a la moda de criticar el patrioterismo yanqui para aumentar su cuenta corriente (crítica que no hace al patrioterismo nipón en "Cartas desde Iwo Jima"). Y lo hace usando precisamente al icono principal de los norteamericanos durante la Segunda Guerra Mundial: El izado de la bandera norteamericana sobre el Monte Suribachi. Así que realiza una especie de versión oscura de "Arenas Sangrientas" pero sin olvidar que la idea principal es recurrente en el cine bélico: A la hora de la verdad, sólo luchas por tus compañeros. Muchos de los aspectos reflejados en esta película o en "Cartas desde Iwo Jima" ya han sido tratados en películas clásicas del género bélico como "El sexto héroe", "Casco de acero", "Los mejores años de nuestra vida", "La colina de los diablos de acero" e incluso algunas más modernas como "El regreso" o "Black Hawk derribado".

El libro en el que se basa la película nos cuenta de manera más detallada la vida de los seis hombres involucrados en el famoso izado de la bandera, comenzando con su entrenamiento y siguiendo con sus bautismos de fuego, la batalla de Iwo Jima y la vida posterior de los tres famosos supervivientes tras alcanzar la fama. Evidentemente, toda esa larga historia debe de ser reducida para poder plasmarla en una película, y Clint decide quedarse fundamentalmente con dos cosas: la dureza de los combates y el regreso a casa de los supervivientes. Quizás con otro director, este batiburrillo de ideas habría quedado reflejado como un gran pastel y seguramente se le criticaría su falta de originalidad por los temas tratados. Afortunadamente Clint es un perro viejo y en líneas generales consigue una buena película, pero no una obra maestra. Principalmente porque abusa de los flashbacks y hace que la historia sea bastante confusa y difícil de seguir.

Empecemos con lo que no me gustó de la película. Además del abuso de "flashbacks", como ya indiqué en el post precedente creo que la historia de Ira Hayes creo que está mejor reflejada en la película "El sexto héroe". En esta película me ha parecido que Clint ha querido elevar a Ira Hayes a una especie de altar del santo-héroe-caído-en-desgracia y sinceramente me ha costado tragarme la historia de porqué el "pobrecito indio" cae en la bebida. Para colmo, el actor que interpreta a Hayes puede que tenga un gran parecido con el personaje histórico pero sus dotes interpretativas son muy limitadas.

Hay bastantes errores de principiante sobretodo si uno se vanagloria de realizar una reconstrucción fiel de lo que fue la batalla de Iwo Jima y su posterior aprovechamiento propagandístico. Dos ejemplos. Cuando visitan al presidente Truman, "Doc" (el enfermero John Bradley) no lleva muletas y sin embargo en las fotografías que salen durante los títulos de créditos aparece la fotografía de dicho suceso. "Doc" lleva las muletas debido a que estaba herido como se ve en la película. Por cierto, en "El sexto héroe" sale con muletas. Otro error es en la escena final cuando los protagonistas se toman un baño en el mar. Los marines que llevaban luchando sin descanso durante cinco días en Iwo Jima estaban sucios y con barba. Entonces: ¿¿¿¿de donde ha sacado Clint Eastwood que los calcetines de los marines eran blancos???? Primero, que eran caquis, y segundo, ¿no se supone que llevaban luchando sin parar varios días seguidos?, ¡pues los calcetines están impolutos!

Se supone que el film trata de denunciar la hipocresía del gobierno, las multinacionales y otros famosos "poderes fácticos" al aprovecharse de la sangre de los caídos. Así que los guionistas se dejan llevar por dicho entusiasmo y desarrollan un diaólogo en el cual no tienen empacho en afirmar que los pozos de petróleo estadounidenses están secos y que los “amigos árabes” sólo aceptan dinero contante y sonante. Lo malo es que durante toda la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos fue autosuficiente, la mayor parte de los pozos petrolíferos árabes aún no se habían descubierto y por supuesto, no se importaba petróleo desde allí. Todo lo contrario, era Estados Unidos el que lo exportaba. Adicionalmente, todavía no eran los “amigos árabes” eso es un burdo anacronismo. Pero como he comentado al principio, el antipatrioterismo vende (y el antiamericanismo no digamos).

Para terminar, un error de doblaje en español que no es culpa de Clint. Nada más empezar sale una escena en que la madre del soldado Harlon Block reconoce a su hijo en la fotografía: (¡le he cambiado tantos pañales que reconozco su trasero!). En la radio de fondo se escucha que los Estados Unidos acaban de lanzar la Bomba Atómica sobre Japón. Es un error de doblaje, en la versión inglesa no hablan de eso.

Y ahora lo que me gustó:

La escena del sirope de fresa sobre el postre es realmente impactante. Una forma magistral de mostrar como se trivializan las muertes de aquellos que mueren combatiendo. Representa perfecta y brevemente todo aquello que se critica en la película.

Hay que reconocer que saben usar los ordenadores y los efectos digitales para crear escenas parecidas a las históricas. La escena del convoy con los barcos en formación de "caja" es bastante buena. Lo mismo las escenas del desembarco y el despliegue marino para bombardear Iwo Jima. Todo digital, pero bien hecho y usado cuando corresponde. Bueno, siendo sinceros no tan bien hecho, los acorazados clase Iowa no se dispusieron tan cerca de la isla y ninguno de ellos fue alcanzado por la artillería japonesa, pero eso sí, en la pantalla queda bastante espectacular.

También hay muchos guiños históricos como la aparición de marines negros realizando labores de apoyo o la escena de las unidades caninas de dobermans. Estas unidades eran usadas para detectar japoneses emboscados y tuvieron bastante éxito. Además, la escena del hombre que cae por la borda y no es rescatado también es auténtica

No se si es un guiño o una copia a otra famosa película bélica anterior. Cuando "Doc" entra en la cabaña a ver lo que ha quedado de su amigo Iggy y lo ilumina, me recordó a una escena de la película "Objetivo Birmania". Es aquella en la que Errol Flynn descubre el cuerpo torturado de su segundo al mando. No vemos lo que han hecho los japoneses, y eso permite que nuestra imaginación rellene ese hueco con lo más espantoso que imaginemos. De hecho, los crímenes de guerra japoneses realizados con los prisioneros aliados se muestran de una forma metafórica a través de la famosa fotografía en la que el soldado japonés Yasuno Chikao se dispone a cortar la cabeza del sargento australiano Leonard Siffleet.

Resumiendo. Aunque es una notable película, también es una decepción. Pero aun así, es recomendable para los amantes de la historia de la 2GM.

La crítica de Von Kleist.
La crítica de Robgordon.
La crítica de Yuste

jueves, agosto 23, 2007

El sexto héroe (The Outsider)




En 1961 llegó a las pantallas "El sexto héroe". Estados Unidos se encontraba en un período de entreguerras. Acababa de salir de la Guerra de Corea y la participación en Guerra del Vietnam estaba en sus balbuceos. La película se basaba en la biografía novelada de Ira Hayes publicada en 1959. Era la otra cara de "Arenas sangrientas".

Ira Hayes era un indio Pima, que se alistó en los marines durante la Segunda Guerra Mundial. Fue entrenado como paracaidista-marine (esas tropas salen en la película "Primera Victoria" aunque nunca combatieron durante la IIGM). Su bautismo de fuego fue durante la campaña de Bouganvilla. Su siguiente combate fue en la Batalla de Iwo Jima. Allí alcanzó la fama junto con Rene Gagnon, John Bradley, Harlon Block (confundido con el sargento Hank Hansen), Franklin Sousley y Mike Strank, al levantar por segunda vez la bandera norteamericana sobre el monte Suribachi y ser inmortalizados en la famosa fotografía de Roshental. De la noche a la mañana, los hombres que levantaron esa bandera se convirtieron en unos héroes por lo que rápidamente fueron repatriados. Sin embargo, para cuando llegó la orden sólo tres de los seis aun vivían: Gagnon, Bradley y él. El trío se dedicó a una gira por todos los USA para recaudar fondos para la guerra, con un notable éxito.

Sin embargo, Ira Hayes no podía soportar la idea de que los verdaderos héroes eran aquellos que habían caído o que seguían luchando contra Japón. Se dio a la bebida y comenzó a tener problemas con la ley. En 1955, tras una partida de cartas en la que bebió y discutió, murió de congelación en el camino a su casa en la Reserva India del Río Gila.

En "El sexto héroe" Ira Hayes es interpretado por Tony Curtis. Teniendo en cuenta que Curtis tenía unos 35 años cuando interpretó dicho papel, y Hayes combatió con 21 y murió con 32, en mi opinión creo que realiza una de sus mejores actuaciones, y quizás ayudo el hecho de que Curtis combatió en la 2GM como tripulante del submarino USS Proteus (estuvo presente en la rendición en la bahía de Tokio). No era la primera vez que Ira Hayes era llevado a la pantalla. En 1960 fue interpretado por Lee Marvin en un serial televisivo titulado "The american".

“El sexto héroe” en principio parece la típica producción bélica. Comienza con el alistamiento de Hayes y su vida en el campo de entrenamiento de marines donde conocerá a sus otros camaradas y comenzará su amistad con Sorenson (Tony Franciosa). Sorenson no existió y simplemente representará a los camaradas que cayeron. Una vez acabado dicho entrenamiento se embarcarán para el combate. En la cinta no encontraremos espectaculares escenas de combate como en su predecesora. Todas ellas son bastante simples y se reducen a unos planos sobre lo que se supone que es la cima del Suribachi y el izado de la bandera. Posteriormente hay otras escenas más en las que vemos morir a los compañeros de Ira Hayes, entre ellos a Sorenson, y que servirán para introducirnos en la psicología de éste y entender porque comienza a romperse.

El resto de la cinta nos mostrará como mientras la fama de los tres supervivientes va creciendo, la personalidad de Hayes se va destruyendo hasta acabar como un alcohólico y un juguete roto cuando los héroes ya no son necesarios. Hay momentos bastante dramáticos como cuando estando bebido se encuentra de frente a la madre de su amigo Sorenson, o cuando trabajando como barrendero se encuentra con un antiguo camarada. El título en inglés hace referencia a que la persona que era Hayes antes de la guerra ha desaparecido y ahora es un extraño el que ha vuelto. Y ese extraño siente que no tiene derecho a estar allí.

Entre las debilidades de la película, en lo que respecta a la trama argumental se encuentra el que la historia se centra demasiado en el héroe caído y no se dice nada de los otros dos supervivientes; Gagnon y Bradley. Y en cuanto a la realización, el principal problema es que el reparto es bastante flojo. Quizás si hubiera habido alguna estrella más, el film habría sido algo más conocido.

En la película el final de Ira Hayes está suavizado un poco. No se ve la partida de cartas, sino que Hayes vuelve a beber tras sentirse defraudado por el resultado de unas elecciones locales. Sin embargo la secuencia final es realmente impactante. Vemos la mano congelada de Tony Curtis y entonces sobreimpresionado en la imagen vemos que esa mano tiene la misma postura que la mano esculpida en el monumento de los marines que recrea la famosa foto.

Una pequeña joya injustamente olvidada. Personalmente creo que la historia de Ira Hayes está mucho mejor contada en esta película que en la moderna versión de Clint Eastwood "Banderas de nuestros padres".

lunes, mayo 14, 2007

Acorralado (First Blood)



El inicio de los años 80 no fue una buena época para los géneros bélico e histórico. La derrota del Vietnam era muy reciente, por lo que el público norteamericano no parecía muy interesado en dicho tipo de cine. Y sin embargo fue en esta década cuando se creó el icono más poderoso que existe sobre el cine bélico. Me estoy refiriendo a RAMBO.

Paradójicamente el personaje de Rambo nació como una forma de denunciar la Guerra del Vietnam. En 1972 se publico el libro "First Blood" (Primera Sangre) de David Morell. El libro es bastante recomendable y llegó a ser un Best Seller. Describe la situación y el tratamiento de la sociedad para con los veteranos de la Guerra del Vietnam en contraposición al tratamiento que se dio a otros veteranos como los de la Guerra de Corea o de la IIGM. En el libro se nos explica que John Rambo se ha convertido en un psicópata gracias al entrenamiento de combate de las fuerzas especiales al que ha sido sometido y a sus experiencias bélicas como prisionero de guerra. Tiene la mala suerte de llegar a un pueblo donde el sheriff local es un veterano de la Guerra de Corea. Éste no entiende porque hay tanta diferencia entre él y Rambo. El sherriff también ha pasado por el ejército y por una guerra. Sin embargo recuerda ambas experiencias con cariño. En Corea conoció a grandes camaradas, vio mundo y luego fue recibido como un héroe. Considera que Rambo debería de pensar de la misma forma. Pero claro, Vietnam fue algo muy diferente a Corea. En el enfrentamiento posterior, Rambo mata a unos 25 policías y soldados de la Guardia Nacional antes de la lucha final con el sheriff, que también es eliminado. Pero si lo comparamos con la película, el final es diferente. El coronel Trautman comprende que John Rambo es como el perro que has criado y al que has entrenado para que te obedezca y guarde tu casa, pero que un día muerde a tu hijo o esposa. El perro ha obedecido tus órdenes, pero ya no te fías de él, asi que lo matas de un disparo en la cabeza.

Diez años después, el libro fue llevado a la pantalla. En las primeras adaptaciones se decidió que Rambo no moriría al final. Parece ser que inicialmente se pensó en Steve McQueen y luego en Al Pacino para hacer de John Rambo y en Kirk Douglas para el papel de Trautman. Pero éstos rechazaron el papel pues consideraban que el final del libro no debería ser cambiado. Así llegó a Sylvester Stallone, en horas bajas tras su éxito con "Rocky". Stallone decidió que el personaje de John Rambo fuera más simpático para el público, e impuso que no matara a ningún policía, al menos de forma intencionada (sólo hay una muerte confirmada en la primera película de Rambo). El papel de Trautman fue para Richard Crenna y el de sheriff para Brian Dennehy.

"Acorralado" fue un éxito tanto en los USA como en el resto del mundo, y personalmente creo que es una película de aventuras bastante notable. Sin embargo esta película no creo el icono de Rambo, sólo fue su origen. La creación del mito llegó con la segunda parte.