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El blog no está muerto pero como podéis comprobar no puedo dedicarle el tiempo que necesita. Si alguien quiere una breve explicación del parón la encontrará aquí. Iré publicando películas y contestando a los comentarios poco a poco. Gracias por vuestra paciencia, atención e interés.

Actualmente hay 269 películas comentadas

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jueves, julio 08, 2010

Ha llegado el águila (The Eagle has Landed)


Después de un largo parón, en parte involuntario, volvemos por estos fueros con un título que cierra por ahora el tema de los comandos durante la Segunda Guerra Mundial.

Reconozco que tengo simpatía por "Ha llegado el águila", la última película del director John Sturges ("La gran evasión", "Los siete magníficos"). La recuerdo como una de las primeras veces en las que vi que los soldados alemanes dejaban de ser los típicos "malos". De hecho, precede a "La Cruz de Hierro" en la forma de mostrar la guerra desde el punto de vista del bando alemán (una curiosidad: en ambas películas el protagonista alemán comparte apellido). Su argumento es una adaptación de un best-seller de Jack Higgins, que a su vez estaba basado en una curiosa película de propaganda de 1942 titulada "Went the day well". Higgins completó la trama añadiendo dos nuevos elementos. En primer lugar el rescate de Benito Mussollini realizado por comandos alemanes que se transforma en un intento de secuestro de Winston Churchill. En segundo lugar, utilizar un grupo de condenados a muerte para llevar a cabo tan peligrosa misión. Pero mientras que en "Doce del patíbulo" el grupo está formado por criminales, aquí es un grupo de paracaidistas alemanes anti-nazis castigados por su rebeldía.

Sturges contó con un buen elenco de actores. El trío protagonista esta encabezado por Michael Caine, que interpreta al coronel de paracaidistas Kurt Steiner, un eficiente soldado alemán y convencido anti-nazi que no duda en enfrentarse a sus superiores al intentar evitar un crimen de guerra en una impecable secuencia que transcurre en una estación ferroviaria bajo la nieve. El segundo es Robert Duvall, dando vida al coronel Radl del Abwehr, responsable de diseñar el plan de secuestrar a Churchill. El tercer personaje es Liam Devlin, un miembro del IRA que debía de ser interpretado por el actor irlandés Richard Harris. Pero éste intervino en un mitin pro-IRA en los Estados Unidos y los productores se vieron obligados a sustituirlo tras las numerosas protestas recibidas. El papel recayó entonces en Donald Sutherland. Entre los actores secundarios tenemos a Donald Pleasance que nos regala una inquietante interpretación de Himmler, y a Anthony Quaile dando vida al almirante Canaris. La destacable banda sonora fue compuesta por Lalo Schifrin.

Personalmente, creo que lo mejor de la película es la primera mitad en la que asistimos al diseño de la operación, el reclutamiento de Steiner y sus hombres y cómo se lleva a cabo dicha misión. La segunda parte flojea bastante porque es la convencional película de acción y tiros de los 70. Si uno se fija parece que las metralletas Sten tienen munición infinita. Para empeorar las cosas, meten con calzador el consabido romance entre una bella británica (Jenny Agutter) y el espía del IRA. También incluye una parodia de Patton con el típico imbécil-oficial-yanqui-sediento-de-gloria interpretado por un sobreactuado Larry Hagman (más conocido por JR).

Pero como ya he dicho la película cuenta con bastantes puntos a favor, entre ellos las interpretaciones de sus protagonistas y que resulta bastante entretenida. Mis escenas favoritas son dos: La primera es aquella en que el soldado alemán salva a la niña de la noria, pero él queda atrapado y entonces se descubre el pastel. La segunda es la secuencia final de la lancha varada. Resume perfectamente el sacrificio inutil del comando.

Hay otro curioso aspecto histórico en la película que merece la pena resaltar. La lancha torpedera aliada a la que me he referido antes y que es utilizada por los alemanes como caballo de troya se trata de la MTB-102. Este navío fue utilizado como buque insignia por el contra-almirante Wake-Walker durante la operación Dínamo (la evacuación de Dunkerque) y por Winston Churchill y Eisenhower para pasar revista a la flota para la invasión de Normandía. La nave también aparece en la película "Eric, oficial de la Reina".

Interesante película, injustamente infravalorada.



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domingo, marzo 07, 2010

Lady Hamilton (That Hamilton woman)


Reconozco que no incluí la película "Lady Hamilton" la primera vez que trate las películas de tema napoleónico porque la recordaba como un largo melodrama algo plomizo en la que no había ni una secuencia bélica. Estaba equivocado en ese último punto. Creo que es el único largometraje en que se recrea la Batalla de Trafalgar.

Esta fue la tercera y última película protagonizada por la pareja formada por Vivien Leigh y Laurence Olivier. Filmada en plena Segunda Guerra Mundial tiene un marcado carácter propagandístico. Fue estrenada en abril de 1941, cuando el futuro de Gran Bretaña parecía muy sombrío. Al parecer el propio Winston Churchill escribió partes del guión. No es de extrañar que "Lady Hamilton" fuera su película favorita y que reconociera haberla visto unas ¡83 veces!

Para cualquier aficionado a la historia bélica le será fácil reconocer los pasajes en los que probablemente Winston metió la pluma. Inglaterra se muestra como una pequeña isla frente a la amenaza que se extiende por toda Europa. Generalmente vemos a Nelson avisar del peligro que supone Napoleón para la paz mundial. En una determinada secuencia desarrollada en el Almirantazgo, Nelson llega a decir que es un tirano que no quiere la paz, sino ganar tiempo para así dominar el mundo. La equivalencia - si Napoleón es igual a Hitler, entonces Nelson es Churchill- es muy descarada, pero nada rara para 1941.

Sin embargo Alexander Korda intentó que la historia del Almirante Nelson no se quedara tan solo en un mero instrumento de propaganda, así que desplazó el centro de atención hacia la amante del famoso almirante, la bella Emma Hamilton. Korda disponía de un magro presupuesto debido a las restricciones por la guerra así que favoreció el aspecto melodramático frente al épico. Aún así consiguió rodar toda la cinta en cinco semanas y desarrollar unos decorados y unos efectos especiales bastante buenos teniendo en cuenta la época y las dificultades. Pero ese melodramatismo se ha convertido en el principal defecto de esta obra. Supongo que a los ingleses de aquella época les gustarían mucho los dramones a lo "Cumbres borrascosas" con interpretaciones muy teatrales y eternos diálogos sobre el amor, la separación y el que dirán. Ese estilo de cine ha envejecido realmente mal, con lo que la película se hace aburrida en varios momentos de sus dos horas de duración.

Sobre el aspecto histórico. Emma Hamilton debió de ser una cortesana de primer nivel. Nacida en 1761, gracias a su inteligencia y ayudada por su belleza, consiguió pasar de ser una humilde sirvienta, a bailarina, modelo artístico y de ahí a amante de un noble con el que tuvo una hija. Tras otras peripecias acabó casándose a los 30 años con el embajador británico ante la corte de Nápoles y de él tomó el apellido por el que es conocida. Poco después conocería a Nelson aunque no se enamorarían hasta pasados cinco años, en 1798, tras su victoria contra la armada francesa en el Nilo.

En líneas generales, el guión de la película es muy fiel a la historia de Emma Hamilton. La forma en que acabó como esposa de Lord Hamilton está correctamente relatada en la película. También es cierto que fue una amiga muy influyente de la reina de Nápoles y que diseño ropa femenina. No es tan cierto el estereotipo a la italiana de la reina Maria Carolina. Ésta era la hermana de Maria Antonieta y tras ver el destino de su hermana tuvo mucho cuidado de que no le pasara lo mismo a ella. Y no le pasó. Su nieta se casaría con Napoleón Bonaparte.

Volviendo al affaire entre Emma Hamilton y Nelson, fue el escandalazo de la época. Pero los británicos son muy pragmáticos y debieron de pensar que mientras Nelson ganara batallas podía hacer con su vida privada lo que se le antojara. Así, llegaron a vivir bajo el mismo techo los dos amantes, el marido y la madre de ella, por lo que no es de extrañar que fueran carnaza de primera para la prensa de la época. En 1801 dio a luz a una hija de Nelson y en 1803 moría su marido, y aparentemente eso debía de mejorar la condición de los amantes. Pero la Hamilton ya entraba en la decadencia. La auténtica Emma tenía 43 años y estaba obesa, algo bastante alejado del físico de Vivien Leigh.

La Batalla de Trafalgar es el punto culminante de esta superproducción de dos horas. Se utilizaron modelos de madera a escala y de nuevo hay que reconocer que la secuencia de diez minutos es bastante meritoria si tenemos en cuenta la época y los escasos medios con los que contaban. Se nos muestra la famosa secuencia en la que Nelson dicta el mensaje: "Inglaterra confía en que cada hombre cumpla con su deber". Pero el teniente encargado de las señales le aconsejó cambiar "confía" por "espera" por la razón de que el primer verbo debía de ser deletreada con las banderas, mientras que para el segundo había una bandera con dicho significado. Posteriormente veremos la famosa maniobra de Nelson que desbarató la línea franco-española y la muerte del almirante mientras todavía se continuaba luchando.

Obsoleta, aunque merece la pena verla si a uno le gusta ese período histórico.




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Lady Hamilton y Nelson en Nápoles

martes, septiembre 16, 2008

Gallipoli



"Gallipoli" fue la película que dio fama mundial al director Peter Weir y consagró como estrella a Mel Gibson. El film seguía la estela de "Breaker Morant" incidiendo en el tema de poner en tela de juicio las relaciones entre Australia y el Imperio Británico. Pero la superó con creces en éxito y fama.

El título de la película es el de la península turca donde tuvo lugar una de las más grandes derrotas del Imperio Británico. La campaña de Gallipoli o de los Dardanelos fue larga y muy sangrienta. Se extendió desde marzo de 1915 hasta enero de 1916 y se contaron más de medio millón de bajas entre ambos bandos. Es la sexta batalla con más bajas de toda la Primera Guerra Mundial.

La cinta sólo se centra en la participación australiana, Así que se obvia por completo el porqué de dicha batalla y su desarrollo. Pero tiene su lógica. Weir intenta hacernos ver desde el principio que los australianos tampoco tenían mucha idea de porque iban a luchar y morir en un lugar tan lejano a su tierra. Fue una superproducción que pudo llevarse a cabo gracias al magnate Rupert Murdoch. El padre de Murdoch había sido un periodista que había cubierto dicha batalla.


La campaña de Gallipoli comenzó con una idea de Winston Churchill, que en esa época era Lord del Almirantazgo, para abrir una ruta que conectase a Francia e Inglaterra con Rusia. Churchill creyó los informes del futuro Lawrence de Arabia sobre la debilidad de las fuerzas turcas en la zona. Así que mandó una flota de obsoletos acorazados para forzar el paso a través del estrecho de los Dardanelos y amenazar Estambul. A la operación se unieron los franceses. Si la operación tenía éxito podrían incluso sacar a Turquía de la guerra, Lawrence tenía razón en una cosa, las fuerzas turcas eran escasas pero eran suficientes para manejar los cañones que guardaban el estrecho. La operación naval fue un desastre, llegando a perder los aliados hasta 6 acorazados.


El secretario de guerra, Lord Kitchener, razonó que si el problema eran las fortificaciones turcas lo que había que hacer era tomarlas pero asaltándolas desde el otro lado. Una idea que luego repetirían los japoneses en Singapur. Lo malo es que el ataque naval había puesto a los turcos sobre aviso de las intenciones aliadas, así que inmediatamente comenzaron a reforzar la península con unidades de infantería.


El 25 de abril comenzaron los desembarcos. Pero entre que los turcos estaban preparados y que los mapas aliados eran completamente erróneos, -la península de Gallipoli aparecía como terreno llano en lugar de montañoso -, las fuerzas aliadas fueron bloqueadas en las playas. Una gran parte de dichas fuerzas era el ANZAC, y su participación en dicha batalla marcó el nacimiento de la conciencia nacional de Australia y Nueva Zelanda (el 25 de abril es el ANZAC's day).


Pero los aliados no se dieron por vencidos. Cometieron el tremendo error de subestimar al ejército turco. No se dieron cuenta de que estaban invadiendo suelo turco y que iban a luchar con mucha mayor desesperación que ellos. No en vano, allí nació la figura política de Ataturk, considerado el padre de la Turquía moderna. Así que siguieron enviando tropas y tropas confiando en que en algún momento serían capaces de romper la resistencia turca. No lo consiguieron. El 9 de enero de 1916 evacuaron las playas. Winston Churchill fue forzado a abandonar el Almirantazgo y se creía que su carrera política había acabado.


En la película de Peter Weir desde el principio se nos deja claro que la guerra europea es un asunto lejano. Algunos australianos, como el joven Archy interpretado por Mark Lee, creen que deben de ir a luchar para cumplir su deber como miembros del Imperio Británico. Archy es un prometedor atleta pero está ansioso de aventura y de conocer el mundo. En una carrera conoce a Frank (Mel Gibson) que representa a los australianos que sienten que dicha guerra es algo que no tiene nada que ver con Australia y que si los europeos se quieren matar entre ellos es su problema.


Debido a su juventud Archy no puede alistarse en la Caballería Ligera (eso es un error, a los 18 años se podía uno alistar en Australia). Pero junto con Frank comienza un viaje a la ciudad de Perth para alistarse pues allí nadie le conoce. En el camino se ven obligados a cruzar 50 millas de desierto y es así como forjaran una amistad. Es precisamente esa amistad la que finalmente hará que el escéptico Frank acabe alistándose en la infantería para luchar en una guerra que no le importa.


La segunda parte de la película nos muestra la perdida de la inocencia de los protagonistas narrándonos el adiestramiento del ANZAC en Egipto. Weir nos muestra de forma bastante realista la vida en aquellas condiciones: la instrucción, los juegos de rugby, el abierto desprecio hacia los mandos británicos, los burdeles. Allí Frank y Archy vuelven a encontrarse y su amistad queda revalidada en las cámaras con su simbólica ascensión a las pirámides para grabar sus nombres al lado de los grafitis dejados por otros soldados en otros tiempos.


La tercera parte se dedica a la batalla de Gallipoli y culmina con la fatídica carga de dos regimientos de la 3ª Brigada de Caballería Ligera en la batalla de Nek. Weir nuevamente vuelve a hacer un ejercicio de virtuosismo histórico. La recreación de las trincheras de Gallipoli son realmente buenas teniendo en cuenta que los decorados fueron establecidos en Port Lincoln, Australia. Se realizó un gran trabajo de documentación que luego fue plasmado en algunas secuencias del film como por ejemplo la escena del francotirador ayudado con un periscopio. Incluso el personaje de Archy está basado al parecer en uno de los soldados que participaron en dicha batalla. Se trataba de Wilfred Harper que fue visto por última vez corriendo hacia las trincheras turcas como si estuviera en una carrera.

Aunque la cinta tiene su propia banda sonora compuesta por Brian May, los temas musicales más recordados son algunos extractos del album Oxígeno de Jean Micheal Jarre y el Adagio de Albinoni. El primero fue utilizado en los momentos en que los protagonistas están corriendo o marchando por el desierto. Sin embargo, el tema más conocido de dicho albúm no fue utilizado en la película. Para los títulos de crédito iniciales y finales, además de los momentos más oscuros y tristes, Weir utilizó el Adagio.

En el aspecto histórico, "Gallipoli" fue criticada por ser algo antibritánica. De hecho en la película, la orden de la carga suicida de la 3ª brigada parece que está dicha por un inflexible oficial británico, aunque en realidad, tanto el plan como las órdenes fueron responsabilidad de oficiales australianos. Otra muestra de "antibritanismo" es cuando se hace referencia a los desembarcos de la bahía de Suvla diciendo que "están parados tomando el té" cuando en realidad fue una lucha tan sangrienta como la de Nek. Que hubieran dicho en aquellos tiempos si hubieran visto "Braveheart".


Personalmente, lo que más me gusta de esta película es como va cambiando su tono a lo largo de su duración. Comienza como si fuera una especie de comedia, y poco a poco te va sumergiendo en el drama y la desolación de la guerra. Hasta que te deja sin palabras en su último fotograma.


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martes, mayo 06, 2008

El joven Winston (Young Winston)



"El joven Winston" es la segunda película del actor-director Richard Attenborough. En ella se nos resume los hechos más relevantes de los primeros 26 años de vida de Winston Churchill, pero también es un buen relato del mundo de la política y la sociedad británica de finales del siglo XIX encarnados en la historia de sus padres: Lady Jannie (Anne Bancroft) y Lord Randolph Churchill (Robert Shaw). Attenborough pudo filmar una notable película histórica gracias a que contó no sólo con grandes intérpretes, sino también con los propios escenarios históricos como el palacio de Blenheim o la academia de Sandhurst.

La cinta comienza su relato en el 16 septiembre de 1897, durante la expedición punitiva de Malakand (posteriormente Churchill escribiría un libro sobre dicha experiencia). Y desde el principio nos queda claro que el carácter egocéntrico del protagonista. En un plano vemos recortándose sobre el horizonte al joven Winston montado en un caballo blanco sobre una colina. En el siguiente plano se nos muestra a una pareja de oficiales y uno de ellos pregunta por la identidad del jinete. El otro oficial simplemente dice "Alguien que quiere hacerse notar". Attenborough se basó principalmente en la obra autobiográfica "My Early Life: A Roving Commission " y está claro que supo transmitir de manera bastante elegante la obsesión por la fama y la ambición política del personaje.

En mi opinión uno de los mejores activos de la película es disfrutar de la estupenda interpretación de Robert Shaw. Durante la primera parte veremos el ascenso y la caída de un político británico. Asimismo se nos insinúan los aspectos más sórdidos de la aparentemente perfecta sociedad victoriana. De niño, Churchill es ignorado por sus padres, muchos más preocupados por su vida social y el único cariño que recibe es el de su niñera, Elizabeth Anne Everest. A los siete años es internado en un colegio en el que se le azotaba a la menor falta. Su padre, Lord Randolph, morirá debido a la sífilis. Su madre no contrae dicha enfermedad simplemente porque desde hace bastante tiempo ya no dormían juntos. Attenborough nos introduce en la personalidad de los tres protagonistas principales mediante la introducción de unas entrevistas por un periodista ficticio. Así nos queda claro el carácter conservador de Lord Randolph - La electricidad nunca sustituirá al gas en la iluminación de las casas-, los posibles amantes de Lady Jannie o las inacabables autocitas de Churchill.

Inicialmente Churchill fue bastante malo en los estudios, aunque una vez en la academia militar de Sandhurst mejoró apreciablemente llegando a ser el octavo de su promoción. Sin embargo su sueldo de 300 libras no era suficiente para mantener su estilo de vida y se hizo corresponsal de guerra para así llegar a las 500 libras. Su primer destino fue a la Cuba de 1895, de donde volvió cuando tuvo noticias de que su niñera estaba muriendo. Posteriormente fue enviado a la India. Allí se hizo partidario de la teoría del darwinismo social comenzando a ver la evolución social humana como una especie de lucha entre razas avanzadas y atrasadas aunque posteriormente cambió dichas ideas hablando de "sociedades" en lugar de "razas". Dichas opiniones quedaron reflejadas en su única novela, "Savrola", en la que al parecer trata de los peligros de las democracias en caer bajo el poder de la plebe descontrolada.

Pero lo que realmente movía a Churchill era la política y para dedicarse a ella necesitaba hacerse famoso. Así que movió Roma con Santiago para incorporarse a la expedición de Kitchener para acabar de una vez por todas con la revolución Mahdista del Sudán. Lo malo es que Churchill no le caía nada bien a Kitchener. Al final pudo ir como teniente del 21 de lanceros, pero pagándose sus gastos. Aunque Churchill proclamó en su libro sobre dicha campaña, "The River War", que consiguió engañar a Kitchener lo cierto es que eso no fue así. Kitchener tenía perfectamente controlados a los veintiséis corresponsales de guerra que iban en su expedición y Churchill no fue una excepción.

Al contrario que en "Las cuatro plumas", Attenborough es bastante fiel a la historia cuando nos muestra la batalla de Omdurman. Vemos el inmenso y colorista despliegue de las tropas del Kalifa, entre ellos algunos guerreros con armadura al estilo medieval. Frente a ellos el despliegue del ejército anglo-egipcio con sus cañones. Es de destacar que en esta ocasión si vemos a las tropas egipcias en primera línea, incluso con sus banderas. Tal y como señalan las crónicas, los islamistas iniciaron su carga y fueron barridos principalmente por la artillería y las ametralladoras. Ni siquiera llegaron a acercarse lo suficiente para combatir cuerpo a cuerpo. La escena fue rodada en Marruecos y entre los estandartes de las derrotadas tropas Mahdistas pueden verse banderas muy parecidas a las españolas

Fue en esta batalla donde sucedió la carga de los 400 jinetes del 21 de lanceros, aunque en la película dicen que es al día siguiente durante las operaciones de limpieza. En el ejército británico esa unidad tenia fama de maldita porque nunca había llegado a combatir desde su formación en 1858. Había incluso una broma que proclamaba que el moto del regimiento era "Thou shall not Kill" (No matarás). La secuencia es bastante fiel a la historia. Unos cuantos sudaneses dispararon a los británicos desde una pequeña depresión y el comandante del 21 de lanceros ordenó una carga para ganar los honores de combate (atentos a la maniobra de pasar el regimiento de columna de marcha a línea de carga). Cuando llegaron comprobaron con horror que en la depresión estaban escondidos unos 3.000 sudaneses. Gracias al impulso de la carga pudieron salir de allí, pero la mayor parte de las bajas de la Batalla de Omdurman sucedieron en dicho episodio. Se dice que la intervención de Churchill no fue especialmente destacable, y Attenborough lo resuelve cortando bruscamente la secuencia y pasando a la entrevista con Churchill.

La última parte de la película está dedicada a la intervención de Churchill en el Segunda Guerra Boer y su famosa fuga. Tras su derrota en las primeras elecciones a las que se presentó, solicitó un destino como corresponsal en dicho conflicto para conseguir la fama que ansiaba. En una secuencia le vemos rogar a un antiguo compañero que le cite para una medalla por su actuación en África. Pero es capturado. Sin embargo logró escapar del campo de prisioneros en Pretoria y recorrer casi 500 kilómetros para llegar a la colonia portuguesa de Lourenço Marques. Se volvió a unir al ejército y participó en la toma de Pretoria y en la liberación de sus camaradas en el antiguo campo de prisioneros. Evidentemente, Churchill por fin había conseguido la fama tan ansiada y no es de extrañar que consiguiera ganar las siguientes elecciones a las que se presentó. Y con la intervención de Churchill en el parlamento oponiéndose al incremento de gastos militares por el gobierno británico es como acaba la película. Algo bastante paradójico, pero como el propio Churchill recalca en su discurso: "Es posible que en otra ocasión defienda justamente lo contrario desde este mismo sitio".


Gran película histórica, aunque algo larga.


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martes, noviembre 21, 2006

Amenaza de Tormenta (The Gathering Storm)


Existen dos películas basadas en el libro autobiográfico de Winston Churchill con el mismo título, y ambas fueron producidas para la televisión, no para la gran pantallla.


La película The gathering storm de 1974 está interpretada por Richard Burton y dirigida por Herbert Wise (su trabajo más conocido es la dirección de la mítica serie "Yo, Claudio"). La película comprende los años 1936 hasta el año 1940, cuando Churchill llega a ser primer ministro. En la ficha técnica se reconoce que es una adaptación de la obra de Churchill. Desgraciadamente no he visto este telefilm, por lo que no puedo opinar mucho sobre él. De hecho, creo que nunca ha sido emitido en España.





La segunda película se trata de "Amenaza de tormenta" y recoge la vida de Churchill desde el año 1933 hasta septiembre de 1939 cuando es llamado de nuevo para dirigir el Almirantazgo. En esta ocasión Churchill es interpretado por Albert Finney (el abogado de Erin Brockovich") . Sin embargo este film nos da un retrato mucho más intimista y familiar de Winston Churchill. Le veremos no solo como el gran estadista que llegará a ser, sino que también como un autentico tirantuelo caprichoso, o un vanidoso político manipulador.

La película comienza con un sueño que tiene Churchill sobre la batalla de Blenheim, la gran victoria del Duque de Marlborough. Churchill se siente predestinado a jugar un papel en la historia similar al que jugo su antepasado. Sin embargo su situación real está completamente alejada de dichos sueños. Está casi en la ruina, su hija quiere dedicarse a bailarina de variedades, su hijo es un manirroto y un mal político, su mujer (Vanessa Redgrave) esta un pelín harta de él, y en su partido le tienen por un viejo chiflado con sueños sobre el "Gran Imperio Británico" que debería de retirarse porque no se adapta a los nuevos tiempos. En una escena lanza uno de sus famosos discursos frente a un Parlamento casi vacio.

Debido a la sangría que supuso la Primera Guerra Mundial, tanto Gran Bretaña como Francia no quieren volver a oir hablar de una nueva guerra, asi que siguen una política de apaciguamiento para contrarrestar la política agresiva del nuevo canciller alemán: Adolf Hitler. A pesar de lo que mucha gente cree, la paz es más rentable para los negocios que la guerra. Por lo que el gobierno inglés piensa que no es rentable indisponerse con un cliente tan bueno como Alemania. Y no duda en venderle motores de aviación que se supone que serán usados para aviones de transporte.

Churchill cree que eso es un error y que se pagará caro en el futuro. En el caso de los motores, el hace notar que pueden ser facilmente transformados para su uso por aviones militares. Pero no tiene pruebas más sólidas que apoyen sus tesis. Entra entonces en escena un funcionario del Foreign Office que cambiará dicha situación. Se trata de Ralph Wigram, tiene un hijo con parálisis cerebral, y sabe lo que ocurre con dichos niños en la Alemania nazi. Wigran no quiere que eso mismo ocurra en Gran Bretaña, por lo que comienza a pasar informes y datos a Churchill.

Nuevamente vemos a Churchill lanzando uno de sus famosos discursos, pero esta vez el Parlamento está abarrotado y ya no se burlan de él. Alemania ha vuelto a ocupar con sus tropas diversos territorios vedados por el tratado de Versalles. El Primer Ministro Stanley Baldwin (Derek Jacobi) cada vez está más preocupado y se siente más débil. Al final se verá forzado a dimitir ante el deterioro de la situación. Baldwin será sustituido por Chamberlain, que continuará la nefasta política de apaciguamiento y que desembocará finalmente en la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, esta última parte de la Historia casi no se refleja en la película. De hecho vemos a un Churchill que no solo debe de enfrentarse a los problemas políticos, también a los caseros pues su mujer se coge unas "largas vacaciones" de cuatro meses yéndose a una expedición a la isla de Komodo con un amigo. Y en cuanto a la situación política, lo que vemos es como se incrementa la presión sobre Wigran y como éste fallece repentinamente (las causas están poco claras).

En las escenas finales, la radio británica anuncia el estado de guerra en Gran Bretaña, mientras Churchill recibe la notificación de que ha sido puesto de nuevo al frente del Almirantazgo porque es el único que ha previsto la terrible tormenta que se cernirá sobre el mundo durante los siguientes seis años. Como dice el protagonista: "Winston ha vuelto".