Bienvenido

El blog no está muerto pero como podéis comprobar no puedo dedicarle el tiempo que necesita. Si alguien quiere una breve explicación del parón la encontrará aquí. Iré publicando películas y contestando a los comentarios poco a poco. Gracias por vuestra paciencia, atención e interés.

Actualmente hay 269 películas comentadas

En los siguientes links puedes encontrar todas las películas comentadas, bien ordenadas alfabéticamente o bien clasificadas por períodos históricos.

Los links a otros sitios van en negrita, mientras que los links a videos van en verde. Al final del comentario aparece una lista de videos relacionados.

Si te interesan otros aspectos de las películas de guerra puedes visitar Cine de Guerra.

Y si quieres colaborar con el mantenimiento del sitio se agradecería mucho que clikearas en alguno de los anuncios.


Mostrando entradas con la etiqueta Primera Guerra Mundial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Primera Guerra Mundial. Mostrar todas las entradas

martes, enero 12, 2010

Biggles





Como en la anterior entrada, aquí traigo otro un ejemplo de una pésima adaptación de una obra literaria, que independientemente de su calidad, tenía material suficiente para haberse realizado una más que decente producción bélica. En este caso, aunque no había falta de presupuesto, si estaban los handicaps de tener un equipo técnico e interpretativo de segunda fila y un guión absurdo.


"Biggles" fue un intento de llevar a la gran pantalla el personaje literario de W.E. Johns que narra las aventuras de un piloto británico de la Primera Guerra Mundial. En principio la idea era bastante buena, porque el personaje es muy popular en el mundo anglosajón (aunque yo reconozco que no he leído nada de él). Johns escribió sus novelas dirigidas al público juvenil del período de entreguerras. Tuvo un gran éxito y continuó escribiendo hasta el año de su muerte en 1968, completando más de 100 volúmenes en los que el Capitán John "Biggles" corría diversas aventuras y pilotaba todo tipo de avión británico desde el Sopwith Camel, pasando por el Hurricane y el Spitfire, hasta el Hawker Hunter.


En principio se pensó en una película con un cierto estilo a lo Indiana Jones, pero en 1985 llegó a las pantallas la película "Regreso al futuro" y alguien tuvo la brillante idea de introducir los viajes en el tiempo el guión, una idea totalmente ausente en las novelas de Johns. Pero no se conformó con un viaje temporal "normal". No, que va. Se les ocurrió la idea de inventar un "gemelo temporal" que saltaba desde la década de los 80 a los campos de Francia en la Primera Guerra Mundial cada vez que Biggles se encontraba en peligro. Para colmo, algún guionista debió de leerse la aventura de Tintín titulada "El asunto Tornasol", porque en la trama aparece un arma sónica alemana que los protagonistas deben de destruir. Resumiendo: les salió un churro.


Por si no era suficiente, para hacerla aún más deleznable las interpretaciones son de lo peor que puede uno ver en una película. Tras verlas me asaltaron serias dudas de la existencia del famoso prestigio shakesperiano de los actores británicos. En cuanto al aspecto técnico, la escena del combate aéreo es pasable, pero el resto y teniendo en cuenta que es una película de ciencia-ficción, más que efectos son defectos especiales. Lo del rayito azul sobreimpresionado en los fotogramas cada vez que el héroe va a pegar el salto temporal estaba desfasado en los 70. Y si uno mira el video del combate aéreo notará como el actor está escondido en la carlinga y lo que hace es simplemente subir la cabeza en lugar de aparecer.


De todas formas el momento más increíble de este engendro es cuando Biggles salta a 1980 y toma prestado un helicóptero diciendo algo como: Si uno puede hacer volar un Sopwith Camel puede hacer volar cualquier cosa. No hace falta haber estudiado aeronáutica para darse cuenta de tamaña estupidez. Un avión y un helicóptero vuelan de forma muy distinta, así que lo más probable es que se hubiera pegado un morrón de aupa. Pero bueno, como era de esperar el héroe no sólo lo domina en un pis-pas, sino que se lo lleva a 1917 y consigue aniquilar la temible amenaza huna (en esa época no eran malvados nazis, eran malvados hunos).


Hay dos elementos curiosos en este desaguisado. El primero es su banda sonora. No es que sea buena o adecuada para la historia. Todo lo contrario. Lo que pasa es que también pretendieron emular el estilo de "Los Inmortales" y el grupo Queen, aunque en este caso contrataron a John Anderson y Deep Purple. El segundo es que es la última película en la que interviene el actor Peter Cushing. Una pena que este fuera su último film.



Videos relacionados


viernes, octubre 02, 2009

El Gran Dictador (The Great Dictator)



Ray Bradury dijo de tras ver esta película que - La comedia es la mejor forma de atacar un régimen totalitario. Desgraciadamente tanto la historia, como Charles Chaplin, se han encargado de quitarle la razón. Ningún régimen totalitario ha caído a base de carcajadas y el propio Chaplin dijo que si hubiera conocido todos los horrores que causó el nazismo nunca habría sido capaz de hacer esta película. Afortunadamente no los conocía en 1939, porque su película es el mejor alegato que se ha hecho hasta la fecha contra toda forma de totalitarismo.


No está muy claro cuando se le ocurrió la idea a Chaplin de realizar "El Gran Dictador". En 1931 visitó Berlín y allí parece ser que hubo algunos camisas pardas que le insultaron. En 1934, con Hitler ya en el poder, se publicó un panfleto nazi que describía a Chaplin como un asqueroso saltimbanqui judio. Un amigo le envío una copia del panfleto que se supone le inspiró. Fue el director Alexander Korda quien le hizo a notar a Chaplin la gran cantidad de similitudes que tenía con Hitler, y no sólo en su aspecto externo. Ambos habían nacido en el mismo año y en la misma semana de abril. Ambos habían tenido infancias difíciles, ambos habían tratado de abrirse camino en el mundo del arte (uno fracasó) y ambos al final habían conseguido un gran éxito en aquello a lo que se dedicaban. En 1938 parece que Chaplin tuvo una conversación con un escritor rumano sobre la idea de parodiar a los dictadores fascistas. El tal escritor le demandó por plagio en 1947 exigiéndole medio millón de dólares, aunque acabó conformándose con 95.000.


El caso es que a mediados del año 1938 Chaplin comenzó a buscar fondos para la película, pero al parecer no había mucha gente a la que le hiciera gracia producir una parodia sobre el nuevo dictador alemán. Chaplin tuvo que desembolsar 1,5 millones para su realización. Y comenzaron los problemas. El gobierno de Chamberlain le hizo saber que su película sería prohibida en el Reino Unido, pues iba en contra de la política de apaciguamiento. Sin embargo también comenzó a recibir apoyos, incluidos el del propio Roosevelt. La película comenzó a rodarse en septiembre, una semana después de haber estallado la Segunda Guerra Mundial, y su rodaje finalizó seis meses después. Durante el montaje sucedió la caída de Francia, así que Chaplin cambió el final en el que se veía a los soldados de Tomainia que abandonaban un desfile para realizar una danza popular, por el apasionado discurso en el que proclama la democracia y la esperanza.


La película fue estrenada el 15 de octubre de 1940 en los USA y en diciembre llegó a Gran Bretaña. En Francia, como en muchos otros países ocupados, no pudo ser vista hasta el año 1945. Se sabe que Hitler la vio en más de una ocasión en pases privados y según Reinhard Spitzy le gustó, aunque Chaplin dijo que hubiera dado todo lo que poseía por saber su opinión. El propio Albert Speer la definió como el mejor documental sobre el régimen nazi. En España no se estrenó hasta después de la dictadura y en Italia no se pudo ver completa hasta que murió la viuda de Mussolini. Fue la primera película sonora de Chaplin, y su mayor éxito.


En el aspecto cinematográfico podríamos destacar todos los fotogramas de esta cinta. Es impresionante la cantidad de temas que toca: la Primera Guerra Mundial, el antisemitismo, los heridos de guerra, los campos de concentración, las relaciones internacionales, la megalomanía, la demagogia, el populismo, y sobre todo, que uno debe de luchar por la libertad y por sus derechos si los quiere conservar.


Chaplin dijo de Hitler que éste era uno de los más grandes actores que había visto. En mi opinión no iba nada desencaminado. El talento de Hitler se manifestó en su capacidad de manipular a las masas, tal y como hacen algunos actores. Por eso creo que Chaplin consiguió con el famoso discurso final de esta película la interpretación más cercana a la del "Hitler demagogo". Porque tanto Hitler como Chaplin se dirigen al público que les está viendo con el ánimo de convencerles para luchar, aunque el contenido del discurso de uno y del otro son diametralmente opuestos. El primero pide que se luche y muera por el Reich, el segundo por la libertad y la democracia.


Todos tenemos nuestro gag y momento preferido de esta película. Los más conocidos son el discurso de Hinkel en deustchemacarronic, los investos disparatados, el encuentro entre Hinkel y Napaloni, etc. En mi caso, mi gag preferido sigue siendo la danza del globo, pero el momento que más me emociona es una pequeña secuencia que hay justo antes del discurso final. El barbero sube lentamente las escaleras de la tribuna y en el muro se lee en letras grabadas en la piedra la palabra "Libertad".



Links relacionados

La crítica de von Kleist

La crítica de Steiner

"El Gran Dictador" en CineHistoria



Videos relacionados


domingo, septiembre 27, 2009

Hitler: el reinado del mal (Hitler: the Rise of Evil)






Hitler: el reinado del mal” es una miniserie de televisión producida por la CBS de 2 horas y media de duración dedicada a uno de los hechos históricos más interesantes, pero menos representados en la pantalla: la juventud de Adolf Hitler y su llegada al poder.

Probablemente no soy el único que siente una mezcla de fascinación, curiosidad y perplejidad cuando estudia el período histórico que culminó en la llegada de Adolf Hitler al poder. El nacional-socialismo no fue la primera, ni por desgracia la última, ideología totalitaria en llegar al poder de una nación. Sus primos-hermanos, el comunismo y el fascismo, lo habían hecho antes; el primero por la fuerza de las armas tras una guerra civil, el segundo tras aprovechar las debilidades del sistema democrático para dar un golpe de estado. Ese último fue el método empleado por Hitler. Tampoco fue muy original en su forma de mantenerse en dicho poder: alienar a la sociedad en torno a un objetivo común anulando las libertades individuales, instaurar un estado policial y practicar una política expansiva hacia el exterior. En lo que fue “original” el nazismo es que llegó al poder con un personajillo como Hitler en una de las sociedades más avanzadas de mediados del siglo XX y que casi consigue llevarla a la edad de piedra en tan sólo 12 años.

Esperaba ver en esta película cómo fue posible que alguien que era un aspirante a pintor, sin estudios superiores, cuyo principal mérito es que había sido héroe de guerra, pudiera llegar a ese puesto y en esa nación. Porque cuando se compara al tío Adolfo con otros dictadores de esa época encuentra sustanciales diferencias. El tío José llegó al poder como resultado de una lucha interna dentro del PCUS, pero ese partido ya estaba mandando en la URSS. El tío Paco era general y había llegado tras ganar una guerra civil. El que más se le parece es el caso del tío Benito, pero éste tenía estudios, era periodista, y tuvo experiencia política antes de que tomara el poder. Adolfo en cambio llega utilizando una estrategia basada en ser un ídolo de masas utilizando los más modernos medios de comunicación de la época, fundamentalmente la radio y el cine. Fue un auténtico líder mediático. En opinión de Charles Chaplin, Hitler era uno de los más grandes actores porque sabía dar al público lo que éste le pedía. Manejaba a las masas como un artista, y no como un político. Viendo las cintas de los mítines y ceremonias nazis uno piensa que hay mucho de verdad en esa aseveración.

Ciertamente la película explica de manera bastante detallada los pasos que van a llevar a Hitler al poder. Veremos su fracaso para entrar en la escuela de arte, su participación en la Primera Guerra Mundial, su introducción en la política, el putsch de Munich, su encarcelamiento, sus relaciones sentimentales, y finalmente la toma del poder. Todo eso esta ahí, es la historia del "Hitler demagogo", de la formación del líder de masas que volvió loca a la llamada kulturnation. Pero la película es defraudante. Cuando termina se tiene la sensación de que se ha visto un documental dramatizado bastante mediocre a pesar del elenco de actores.

Uno de los motivos es que Robert Carlyle no hace un buen Hitler. Si hay una cosa en la que todos los estudiosos del nazismo coinciden es que Adolf era capaz de mesmerizar a las multitudes. Sin embargo cuando uno ve a Carlyle dar su primer mitin en una cervecería lo primero que piensa es que si Hitler hubiera hablado, le habrían echado monedas. El Hitler de Carlyle es demasiado histérico para ser tomado en serio. Esa histeria es la esperable en el Hitler de 1944, no en el de 1920 o el de 1930. Carlyle no es el único actor que no da la talla. El resto del reparto parece competir con él en demostrar que lo pueden hacer peor. Ernst Röhm es interpretado por Peter Stormare, que se parece a dicho personaje tanto como un huevo a una castaña. Algo similar ocurre con el personaje de Ludendorff, que es representado como un estúpido ignorante pelele manejado por Hitler. Otros rostros conocidos son Julianna Margulies (Helene Hanfstaengl), que no consigue desencasillarse de su papel de enfermera en la serie ER, Liev Schreiber (Ernst Hanfstaengl), Matthew Modine (Fritz Gerlich) y Peter O’Toole penosamente maquillado como canciller Hindenburg. Para rematar el desastre, personajes esenciales para entender el nazismo como Goebels, Hess o Goering son reducidos a meros comparsas anecdóticos, !Y Himmler ni siquiera aparece!

El segundo motivo es el maniqueísmo infantil de la cinta. Inicialmente se pensó en realizar una recreación lo más fiel posible a la historia y para ello se contrató al historiador Ian Kershaw como asesor. Pero éste abandonó el proyecto ante la gran cantidad de inexactitudes, cuando no auténticas falsedades, que tenía el guión. Y es que al parecer los productores tenían muy claro que si Hitler fue la encarnación del mal sobre la tierra, debía de serlo desde la niñez. No podía haber realizado actos buenos en ningún momento de su vida. Todo en él debía de haber sido malo o perverso. Así le vemos golpear cruelmente a su perro, cuando está comprobado que era un gran amante de los animales. Por supuesto la Cruz de Hierro de primera clase se la gana porque es un pesado con su coronel de origen judío al que no para de decirle -¡Me la ha prometido! ¡Me la ha prometido!- ¿De verdad hay alguien que se crea eso? La Cruz de Hierro es una condecoración al valor que no se daba a cualquiera (y mucho menos en plena IGM). Hitler fue condecorado dos veces y la Cruz de Hierro de primera clase sólo se daba por actos de gran valor. Hitler realizó dos actos de valentía, nos guste o no.

El resultado es que Hitler es representado como un tipejo despreciable, rencoroso y solitario (que para eso es "el malo" por si no nos ha quedado claro). En la escena de los mítines en la cervecería incluso se le ve escupir, cuando se sabe que era exageradamente pulcro. Por lo que no se puede evitar pensar que si hubiera sido una persona con esa falta de carisma y con la mitad de antipatía que se muestra en esta producción, estoy seguro de que no sólo no le hubieran dejado hablar, es que dudo mucho que le hubieran dejado entrar en cualquier cervecería de Munich. En el resto de la cinta, Carlyle se esfuerza en mostrar lo malo y retorcido que era Hitler. No sentía compasión por nadie, utilizaba a todo el mundo, era abstemio y no fumaba como si fuera un fanático religioso (en realidad bebía, aunque poco). Y sobre todo, gritaba, gritaba y gritaba, tanto en público como en la intimidad. Así que nuevamente te preguntas ¿Cómo un tipo así tuvo tantos seguidores?

Resumiendo. Mejor verse un documental como “Nazis, un aviso de la historia” a esta miniserie.




Links relacionados:
Videos relacionados:

  • Inicio (a partir de aquí pueden encontrarse el resto de enlaces)


lunes, septiembre 29, 2008

Jinetes de Leyenda (The Lighthorsemen)




Seis años después de "Gallipoli", el cine australiano volvió a realizar una película sobre la participación de sus soldados en la Primera Guerra Mundial. Pero esta vez decidieron relatar su más afamada victoria en dicho conflicto en lugar de una desastrosa derrota.


La traducción correcta del título "The Lighthorsemen" debería haber sido "Los jinetes de caballería ligera", pero esta claro que a la distribuidora le sonó muy poco épico. Que yo sepa la película nunca fue estrenada en pantalla grande y reconozco que conocí de su existencia gracias a que la vi de casualidad un día que la echaban por la segunda cadena de TVE. Ahora gracias a la santa mula la he podido volver a ver otra vez, aunque aviso de que hace falta la paciencia de un santo para que baje (valga la redundancia).


Desde el punto de vista histórico la película es bastante buena. El director Simon Wincer (cuyo trabajo más conocido es "Liberad a Willy") contó con uno de los mayores presupuestos del cine australiano por lo que consiguió recrear de manera bastante decente, no sólo a un regimiento de caballería ligera, sino incluso a los tanques Mark utilizados en la Segunda Batalla de Gaza.


El comienzo de la película es precisamente la secuencia dedicada a dicha batalla. Y en ella se nos hace presentación de los protagonistas de la cinta. En un momento dado, el general alemán Friedrich von Kressenstein que está al mando de la guarnición de Gaza observa junto a uno de sus ayudantes la aparición de una fila de jinetes en el horizonte. El asistente le dice que es caballería pero el general le corrige diciendo que es Infantería Montada australiana, reconocible por el penacho de sus sombreros. Evidentemente suelta el primer piropo diciendo que son unos grandes soldados si los británicos supieran como usarlos. A continuación observamos que los jinetes desmontan y comienzan a formar en guerrilla tratando de avanzar hacia las posiciones turcas bajo un tremendo fuego de artillería.


Al igual que la Primera, la Segunda Batalla de Gaza fue una grave derrota aliada de tal calibre que provocó la sustitución del General Murray por el General Allenby en el mando de la fuerzas del Imperio Británico en dicha zona. La importancia estratégica de la ciudad de Gaza se debe a que es un paso obligado si uno quiere seguir la ruta costera para invadir Palestina. Su principal defensa es que está en medio del desierto, por lo que cualquier fuerza sitiadora tiene que resolver primero el problema del suministro de agua. Por si so no bastaba y para detener el avance británico los turcos fortificaron la línea que va desde Gaza a la ciudad de Beersheba, situada 50 kilómetros en el interior.


Allenby decidió planear un ataque sobre el punto más débil de dicha línea. Si tomaba Beersheba habría destruido la línea defensiva y podría flanquear las defensas de Gaza. Pero debido a los problemas con el suministro de agua a las tropas Beersheba debería ser tomada en un sólo día. Para engañar a los turcos, el oficial de inteligencia, Major Richard Meinertzhagen, ideó una estratagema que se representa correctamente en la película. Los turcos fueron inducidos a creer que el ataque sería una finta y que el principal sería sobre Gaza. Pero a pesar de ser tomados por sorpresa y ser superados en una proporción de 10 a 1, los defensores turcos consiguieron aguantar la mayor parte del día. Los mando británicos comprendieron que se estaban quedando si tiempo y a la desesperada decidieron que la 4ª de Caballería Ligera Australiana cargara sobre las trincheras turcas, pues era la unidad más cercana. Este es el climax de la película y hay que reconocer que la escena es bastante espectacular.


No se sabe bien si realmente les dieron la orden de cargar o si es que los australianos se calentaron y decidieron que era mejor seguir en lugar de desmontar y combatir a pie (no olvidemos que ese era su adiestramiento). El caso es que consiguieron sobrepasar las defensas turcas, tan sorprendidas que olvidaron ajustar las miras para apuntar a unos objetivos cada vez más cercanos. La toma de las trincheras fue tan rápida que los turcos se desmoralizaron y se rindieron en masa lo que permitió tomar intactos 15 de los 17 pozos. En la película se nos muestra que los interruptores de los detonadores para volar los pozos se encuentran en un sólo edificio, pero al parecer cada pozo estaba minado de manera independiente.


La batalla por Gaza no había terminado. Beersheba cayó el 31 de octubre y se desarrollarían numerosas luchas hasta que Gaza fuera tomada el 7 de noviembre en la Tercera Batalla que sufrió dicha ciudad. Sin embargo el ejército turco aunque fue derrotado consiguió retrasar al británico de forma que evitó el ser rodeado y destruido.


Supongo que para asegurarse buenas críticas esta cinta no es tan "antibritánica" como sus antecesoras. Hay un par de bromas hacia ellos como la escena en la que un típico coronel inglés de largos bigotes se queja de que los soldados no deberían ir con pantalones cortos y que deberían saludar a los superiores. En la siguiente secuencia vemos a los aussies sin pantalones pero saludando correctamente. Pero Wincer estuvo dispuesto a plasmar que entre las tropas británicas y australianas había mucha más camaradería que competencia. La secuencia más representativa es aquella en la que los aussies entran en un bar lleno de ingleses buscando pelea y en cuanto entran los primero se levantan, hacen un brindis por ellos y comienzan a cantar "Australia will be there".


Desgraciadamente desde el punto de vista cinematográfico la película no es tan redonda. Por un lado no contó con buenos actores. Por otro no contó con un buen guionista. Además de abusar un poco de clichés con los alemanes y turcos, la historia de amor entre uno de los protagonistas y la enfermera, aunque esta basada en un hecho real, es tan melodramática que consigue que suene a falsa. Y Wincer intenta "copiar" en algunas secuencias a otras parecidas de películas famosas anteriores, como la ya mencionada de "Gallipoli", o el remedo de "Carros de fuego" con los jinetes montando a pelo los caballos y cabalgando por la orilla del Mediterráneo. Puede que en su tiempo fuera una película de gran presupuesto, pero no deja de parecer una especie de "Estrenos TV" con aires de grandeza,


Resumiendo, buena desde el punto de vista histórico, normalilla desde el punto de vista cinematográfico



Links relacionados:



Videos relacionados:

martes, septiembre 16, 2008

Gallipoli



"Gallipoli" fue la película que dio fama mundial al director Peter Weir y consagró como estrella a Mel Gibson. El film seguía la estela de "Breaker Morant" incidiendo en el tema de poner en tela de juicio las relaciones entre Australia y el Imperio Británico. Pero la superó con creces en éxito y fama.

El título de la película es el de la península turca donde tuvo lugar una de las más grandes derrotas del Imperio Británico. La campaña de Gallipoli o de los Dardanelos fue larga y muy sangrienta. Se extendió desde marzo de 1915 hasta enero de 1916 y se contaron más de medio millón de bajas entre ambos bandos. Es la sexta batalla con más bajas de toda la Primera Guerra Mundial.

La cinta sólo se centra en la participación australiana, Así que se obvia por completo el porqué de dicha batalla y su desarrollo. Pero tiene su lógica. Weir intenta hacernos ver desde el principio que los australianos tampoco tenían mucha idea de porque iban a luchar y morir en un lugar tan lejano a su tierra. Fue una superproducción que pudo llevarse a cabo gracias al magnate Rupert Murdoch. El padre de Murdoch había sido un periodista que había cubierto dicha batalla.


La campaña de Gallipoli comenzó con una idea de Winston Churchill, que en esa época era Lord del Almirantazgo, para abrir una ruta que conectase a Francia e Inglaterra con Rusia. Churchill creyó los informes del futuro Lawrence de Arabia sobre la debilidad de las fuerzas turcas en la zona. Así que mandó una flota de obsoletos acorazados para forzar el paso a través del estrecho de los Dardanelos y amenazar Estambul. A la operación se unieron los franceses. Si la operación tenía éxito podrían incluso sacar a Turquía de la guerra, Lawrence tenía razón en una cosa, las fuerzas turcas eran escasas pero eran suficientes para manejar los cañones que guardaban el estrecho. La operación naval fue un desastre, llegando a perder los aliados hasta 6 acorazados.


El secretario de guerra, Lord Kitchener, razonó que si el problema eran las fortificaciones turcas lo que había que hacer era tomarlas pero asaltándolas desde el otro lado. Una idea que luego repetirían los japoneses en Singapur. Lo malo es que el ataque naval había puesto a los turcos sobre aviso de las intenciones aliadas, así que inmediatamente comenzaron a reforzar la península con unidades de infantería.


El 25 de abril comenzaron los desembarcos. Pero entre que los turcos estaban preparados y que los mapas aliados eran completamente erróneos, -la península de Gallipoli aparecía como terreno llano en lugar de montañoso -, las fuerzas aliadas fueron bloqueadas en las playas. Una gran parte de dichas fuerzas era el ANZAC, y su participación en dicha batalla marcó el nacimiento de la conciencia nacional de Australia y Nueva Zelanda (el 25 de abril es el ANZAC's day).


Pero los aliados no se dieron por vencidos. Cometieron el tremendo error de subestimar al ejército turco. No se dieron cuenta de que estaban invadiendo suelo turco y que iban a luchar con mucha mayor desesperación que ellos. No en vano, allí nació la figura política de Ataturk, considerado el padre de la Turquía moderna. Así que siguieron enviando tropas y tropas confiando en que en algún momento serían capaces de romper la resistencia turca. No lo consiguieron. El 9 de enero de 1916 evacuaron las playas. Winston Churchill fue forzado a abandonar el Almirantazgo y se creía que su carrera política había acabado.


En la película de Peter Weir desde el principio se nos deja claro que la guerra europea es un asunto lejano. Algunos australianos, como el joven Archy interpretado por Mark Lee, creen que deben de ir a luchar para cumplir su deber como miembros del Imperio Británico. Archy es un prometedor atleta pero está ansioso de aventura y de conocer el mundo. En una carrera conoce a Frank (Mel Gibson) que representa a los australianos que sienten que dicha guerra es algo que no tiene nada que ver con Australia y que si los europeos se quieren matar entre ellos es su problema.


Debido a su juventud Archy no puede alistarse en la Caballería Ligera (eso es un error, a los 18 años se podía uno alistar en Australia). Pero junto con Frank comienza un viaje a la ciudad de Perth para alistarse pues allí nadie le conoce. En el camino se ven obligados a cruzar 50 millas de desierto y es así como forjaran una amistad. Es precisamente esa amistad la que finalmente hará que el escéptico Frank acabe alistándose en la infantería para luchar en una guerra que no le importa.


La segunda parte de la película nos muestra la perdida de la inocencia de los protagonistas narrándonos el adiestramiento del ANZAC en Egipto. Weir nos muestra de forma bastante realista la vida en aquellas condiciones: la instrucción, los juegos de rugby, el abierto desprecio hacia los mandos británicos, los burdeles. Allí Frank y Archy vuelven a encontrarse y su amistad queda revalidada en las cámaras con su simbólica ascensión a las pirámides para grabar sus nombres al lado de los grafitis dejados por otros soldados en otros tiempos.


La tercera parte se dedica a la batalla de Gallipoli y culmina con la fatídica carga de dos regimientos de la 3ª Brigada de Caballería Ligera en la batalla de Nek. Weir nuevamente vuelve a hacer un ejercicio de virtuosismo histórico. La recreación de las trincheras de Gallipoli son realmente buenas teniendo en cuenta que los decorados fueron establecidos en Port Lincoln, Australia. Se realizó un gran trabajo de documentación que luego fue plasmado en algunas secuencias del film como por ejemplo la escena del francotirador ayudado con un periscopio. Incluso el personaje de Archy está basado al parecer en uno de los soldados que participaron en dicha batalla. Se trataba de Wilfred Harper que fue visto por última vez corriendo hacia las trincheras turcas como si estuviera en una carrera.

Aunque la cinta tiene su propia banda sonora compuesta por Brian May, los temas musicales más recordados son algunos extractos del album Oxígeno de Jean Micheal Jarre y el Adagio de Albinoni. El primero fue utilizado en los momentos en que los protagonistas están corriendo o marchando por el desierto. Sin embargo, el tema más conocido de dicho albúm no fue utilizado en la película. Para los títulos de crédito iniciales y finales, además de los momentos más oscuros y tristes, Weir utilizó el Adagio.

En el aspecto histórico, "Gallipoli" fue criticada por ser algo antibritánica. De hecho en la película, la orden de la carga suicida de la 3ª brigada parece que está dicha por un inflexible oficial británico, aunque en realidad, tanto el plan como las órdenes fueron responsabilidad de oficiales australianos. Otra muestra de "antibritanismo" es cuando se hace referencia a los desembarcos de la bahía de Suvla diciendo que "están parados tomando el té" cuando en realidad fue una lucha tan sangrienta como la de Nek. Que hubieran dicho en aquellos tiempos si hubieran visto "Braveheart".


Personalmente, lo que más me gusta de esta película es como va cambiando su tono a lo largo de su duración. Comienza como si fuera una especie de comedia, y poco a poco te va sumergiendo en el drama y la desolación de la guerra. Hasta que te deja sin palabras en su último fotograma.


Links relacionados:


Videos relacionados:

domingo, septiembre 07, 2008

Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia)




Seguramente "Lawrence de Arabia" es la película ambientada en la Primera Guerra Mundial mejor conocida por el gran público.


Thomas Edward Lawrence era un arqueólogo que conocía bastante bien la zona de Oriente Medio. Al estallar la guerra fue reclutado y enviado al servicio de inteligencia de las fuerzas británicas que luchaban en el frente de Oriente Medio. Allí, el llamado Bureau Árabe del Foreign Office había diseñado una estrategia para ocupar a las fuerzas otomanas en la región. Emplear fondos en originar y mantener lo que sería conocido como Revuelta Árabe, esperando que por cada libra gastada, unas 200.000 al mes, los turcos tuvieran que gastar 10 veces más en recursos y hombres para pacificar la zona. La estrategia fue un completo éxito y causó innumerables problemas a los turcos. Lawrence fue enviado para la coordinación de dicha revuelta con la estrategia ofensiva de las fuerzas británicas alcanzando cierta fama y prestigio en su país. Llegó participar en la Conferencia de Paris dentro de la delegación del rey Faisal.


Tras la guerra, Lawrence decidió publicar sus memorias, pero probablemente no habría pasado de ser una nota interesante en los libros de Historia si no hubiera sido por el estreno en 1920, de la película "With Allenby in Palestine and Lawrence in Arabia". Dicha producción había sido realizada a partir del material recopilado por el periodista norteamericano Lowell Thomas cuando en 1918 acompañó a las fuerzas árabes dirigidas por Lawrence. La película fue un completo éxito y Lawrence la apoyó porque dio una gran publicidad a su libro autobiográfico, "Los siete pilares de la sabiduría". Incluso llegó a posar en un estudio de Londres con sus vestimentas árabes para obtener nuevas fotografías publicitarias. Su fama fue tal que Winston Churchill le tomo como consejero de asuntos árabes en la Oficina Colonial. Con el tiempo Lawrence se enemistaría con Thomas llegando a decir que nunca le había gustado dicha película y que consideraba a Thomas como un hombre vulgar que se había aprovechado de su imagen. Thomas en cambio nunca dejo de defenderle y admirarle.


Tras su muerte en 1935 hubo algunos intentos de llevar su historia a la pantalla. El más serio fue el de Alexander Korda en 1940 con Laurence Olivier en el papel protagonista. Pero su hermano A.W. Lawrence había heredado los derechos de sus obras y se negó persistentemente en dejar que se realizase ninguna película basada en la vida de su hermano, principalmente por el turbio asunto de la homosexualidad y el masoquismo confeso de Lawrence. Y así fue hasta 1960.


En esos años el proceso de descolonización estaba en pleno auge. Tras el éxito de "El puente sobre el río Kwai", el avispado productor Sam Spiegel y el director David Lean habían decidido embarcarse en un proyecto sobre la vida de "Gandhi", pero fue abandonado por considerarse inviable. Spiegel y Lean decidieron entonces cambiar de objetivo y como la crisis de Suez estaba aún reciente había un renovado interés en la historia de los países árabes. Así que pensaron en llevar a la pantalla la biografía de T.E. Lawrence.


Spiegel comenzó a moverse inmediatamente para evitar que su proyecto fuera "robado" por otra compañía rival y se realizara una versión de bajo presupuesto. Compró los derechos de autor de cualquier obra sobre Lawrence que había sido publicada hasta la fecha, incluyendo el libro de Lowell Thomas sobre la revuelta árabe. También intentó que la obra de teatro "Ross", que trataba la homosexualidad de Lawrence y que estaba protagonizada por Alec Guinness, fuera retirada de los carteles londinenses, aunque no lo consiguió. Paradójicamente, la obra clave del proyecto eran "Los siete pilares", pero el hermano no parecía dispuesto a ceder los derechos. Al final Spiegel logró convencerle con 25.000 libras asegurándole que se le dejaría revisar el guión y que el tema de la homosexualidad de Lawrence sería tratada de forma muy sutil. Posteriormente el hermano no quedó satisfecho con el resultado y denunció que "ese no era su hermano".


Antes incluso de haber comprado los derechos se comenzaron a buscar los exteriores, aunque Lean tenía claro que la parte del león debería de ser realizada en el desierto de Jordania sin importar los gastos. Pero el dinero no iba a ser el único problema. Como productor, Spiegel quería estar en el lugar del rodaje. Pero Jordania es un país árabe que en esa época estaba en "alto en fuego" con el estado de Israel y Spiegel era judío. Se llegó a contratar a un diplomático británico a tiempo completo para tratar el asunto. Sin embargo parece ser que el propio Spiegel fue el que resolvió la situación. Viviría en su lujoso yate que permanecería anclado en el puerto de Aqaba.


Otro problema fue el reparto, sobre todo quien iba a interpretar a Lawrence. Alec Guinness fue descartado por su edad, pero se le dio el papel de Faisal. Spiegel anunció que iba a ser Marlon Brando, pero Lean se negó a que un norteamericano interpretase a un héroe británico. El propio Brando resolvió la disputa al aceptar el papel protagonista de "Motín a bordo". El siguiente en la lista fue Albert Finney. Realizó unas pruebas que están consideradas como increíblemente buenas, pero cuando se le ofreció el contrato lo rechazó en plan divo diciendo que esa superproducción podía destruir al actor que interpretase al protagonista. Así que medio a la desesperada se hizo una prueba a un actor teatral con fama de juerguista y mujeriego llamado Peter O'Toole. Éste se preparó a conciencia para la prueba pues comprendió que era una oportunidad única. Tuvo éxito y solo le pusieron una condición para darle el papel. Debía de operarse la nariz.


El 15 de mayo de 1961 comenzó el rodaje en Jordania. Lean se tomó el rodaje como una auténtica operación militar y se llegó a construir una pequeña ciudad para alojar al equipo de realización. O'Toole tuvo que aprender a montar a camello y para no acabar con un "bloody irish ass" se puso gomaespuma debajo. El invento tuvo tal éxito que ahora todos los camelleros lo usan. O'Toole aguantó todo lo que Lean le echaba. Incluso le obligó a permanecer con los ojos abiertos sin pestañear en la escena de la tormenta de arena. Durante el rodaje en Jordania el actor que debía de interpretar a Sherif Ali fue sustituido por un actor egipcio desconocido llamado Omar Shariff. También se le impuso una condición para darle dicho papel. Debía de extirparse un lunar de la cara. Mi escena favorita de la película es precisamente la aparición de Omar Shariff. Su lenta y fantasmagórica aparición en el horizonte, la inesperada muerte que causa, el aparente capricho y crueldad de sus decisiones.

Guinnes y Quinn también participaron en el rodaje de Jordania. Quinn, uno de los actores más polifacéticos que han existido, debía de interpretar a Auda abu Tayi, el líder de los Howeitas. Y su entrada fue sonada. Se hizo maquillar antes de entrar en el campamento y cuando los beduinos le vieron aparecer comenzaron a gritar: -¡Auda! ¡Auda! - y a seguirle. David Lean vio la escena y dijo: -Rescindir el contrato de Quinn. Quiero a ese árabe.


Las escenas de la toma de Aqaba, los asaltos a los trenes y todas las escenas ambientadas en El Cairo, Jerusalén y Damasco están grabadas en España. En Sevilla se grabaron la mayor parte de las escenas urbanas, mientras que en Almeria se realizaron las tomas de las batallas. En la primera toma de la entrada triunfal de Allenby la multitud no mostraba mucho entusiasmo. Pedro Vidal, uno de los asistentes españoles tuvo una idea genial. Dijo que quien estaba entrando era el torero Antonio Ordoñez . Los soldados españoles interpretaron a los soldados ingleses avanzando hacia Damasco. Para la famosa escena de Aqaba se reconstruyó la ciudad en un abanico fluvial del cauce seco del río Alias, al norte de Carboneras en Almería. Era una serie de fachadas falsas y la toma requirió la participación de 150 camellos y 450 caballos. Fue un espectáculo grandioso y la expectación fue tal que al lugar llegaron aldeanos desde pueblos situados a 100 km de distancia. Sin embargo, la participación española más reconocible es la del actor Fernando Sancho como malvado sargento turco.

Después de España, el rodaje se continuó en Marruecos. Allí se grabó la escena de la masacre de Tafas en un páramo desértico y gris. En principio iba a ser mucho más larga pero los soldados marroquíes exigieron más dinero y Lean decidió acortarla.


En líneas generales la película intenta mostrar los hechos históricos pero los impregna de una gran dosis de romanticismo. Al parecer, el primer guión escrito por Michael Wilson era mucho más fiel a los sucesos que se dieron. Pero Spiegel y Lean coincidieron en que querían filmar una aventura épica, no un documental. El trabajo de reescribirlo se le encargó Robert Bolt y éste decidió algo fundamental. Escribió un guión que mostrase lo que Lawrence le hubiera gustado que fuera, no lo que fue. Así, se exagera el número de deserciones de su ejército para realzar su obstinación en continuar la lucha. La desunión árabe que se nos muestra no sucedió así. Faisal fue expulsado de Siria por los franceses en 1920 y coronado rey de Irak por los ingleses en 1921. Tampoco está claro que fuera azotado y sodomizado en Deera por el general turco Hajim Bey. Después de la guerra Hajim Bey tuvo una vida normal y nunca fue acusado de nada por los británicos. Adicionalmente, se sabe que Lawrence se inventaba muchas cosas y en sus diarios de campaña, la semana en la que se supone que sucedió dicha violación fueron arrancadas.


"Lawrence de Arabia" fue todo un éxito de crítica y público. David Lean había tratado de emular al maestro John Ford de "Centauros del desierto" y había conseguido a su vez alzarse como un nuevo maestro. Su influencia puede verse en producciones posteriores y tan dispares como "La guerra de las galaxias" o "Grupo salvaje". Ganó siete oscars, incluyendo el de mejor película, director y banda sonora (inolvidable tema de Maurice Jarre), pero O'Toole y Shariff se quedaron sin sus oscars.


Una producción digna de la épica del personaje a la que estaba dedicada.

Links relacionados:

Hilo de discusión en el Foro Primera Guerra Mundial
Comentario de Poilu en su Blog sobre la Gran Guerra

lunes, septiembre 01, 2008

La patrulla perdida (The Lost Patrol)

origen de la imagen


Ya estamos de vuelta de las vacaciones y primeramente me gustaría agradecer a todos los asiduos del blog sus mensajes. Una vez dicho esto y ya que estamos con la arena de la playa aun entre las ropas nada mejor que este título para continuar con la ambientación.


"La patrulla perdida" es un remake sonoro de una película muda británica del mismo título (y que no he visto) realizada en 1929. La historia está basada en una novela escrita por Philip MacDonald, un veterano de la Primera Guerra Mundial que luchó en la campaña de Mesopotamia. Dicha campaña es bastante poco conocida, en mi opinión por dos motivos. El primero es que los contingentes no eran muy numerosos y se luchaba en una zona lejana y árida. El segundo es que inicialmente fue un desastre para los británicos y que engloba a una de las mayores meteduras de pata militares de aquel país: el asedio de Kut.


"La patrulla perdida" está ambientada en la campaña del año 1917 cuando los británicos contraatacaron y recuperaron el terreno perdido. Sin embargo tanto los británicos como los turcos no sólo luchaban entre si, sino también contra las numerosas tribus árabes que hostigaban a los contendientes para saquearlos. La trama es bastante simple, y recuerda mucho a las de otras producciones, bélicas y no bélicas, pasadas y actuales. Un pequeño grupo de soldados británicos queda atrapado en un oasis rodeado de saqueadores árabes. No me extraña que Ford decidiera dirigir este remake, si cambiamos "oasis" por "fuerte" y a los "árabes" por "pieles rojas", tenemos la típica producción del Far West.


Hay varias cosas que destacan en esta película. En primer lugar su corta duración: 65 minutos. En segundo lugar, que no está protagonizada por grandes estrellas. Boris Karloff es el más famoso de todos que da vida al fanático religioso que acaba desquiciado. El otro protagonista es Victor McLaglen, un habitual de las producciones de Ford y que interpretaría al inolvidable y terco Will Danaher en "El hombre tranquilo". En esta cinta es "el sargento", un veterano que quedará al mando de la patrulla tras perder a su oficial. La tercera es su añeja incorrección política. Los árabes no debían de caerle muy bien a Ford y al guionista porque cuando se refieren a ellos lo hacen siempre de forma despectiva y hasta en un determinado momento uno de los personajes dice que "acabar con ellos" es una de las cosas placenteras de la vida en las que cree.


Ford supo sacar partido a su maestría en el rodaje de paisajes, en este caso las grandes extensiones del desierto, marcando los contrastes entre las diminutas figuras oscuras de los soldados y la extenuante claridad de las arenas. A pesar de la brevedad de la cinta, Ford consigue que el espectador tenga empatía hacia los personajes simplemente mostrando unas breves pinceladas de su vida antes de la guerra. Así nos encontramos al jovencito con la cabeza llena de sueños heroicos, al "padre de familia" que es feliz en su ignorancia sobre lo que ha hecho su mujer, o al aventurero fanfarrón que lo que busca es vivir la vida con intensidad. Otro acierto de Ford fue procurar que no viéramos a los árabes hasta el último momento, realzando así que la lucha de los aislados soldados no es contra ese puñado de desarrapados, sino contra todo un medio ambiente hostil. Parece ser que Ridley Scott utilizó el mismo recurso en "Alien". La tripulación va cayendo uno a uno y el monstruo no sale hasta el final.


Hay dos secuencias que me gustaron mucho. Una es la inicial: contemplamos la silueta de un jinete solitario sobre la inmensidad del desierto y de repente escuchamos un tiro. El jinete se derrumba mientras el caballo contempla con indiferencia al cadáver. A su lado entonces corren los dos suboficiales de la patrulla. Por las palabras del sargento nos enteramos que es el oficial de la patrulla, el típico jovenzuelo petimetre que por arrogancia no había informado a su sargento de la misión y de la situación del grupo. Así, la estupidez de un solo hombre condena a toda la patrulla. No es la única vez que se hará referencia a la estupidez de dichos oficiales. Basta ver la escena del piloto. En cuanto a la segunda secuencia es la de Boris Karloff vestido de ermitaño del desierto y avanzando por las arenas.


Como curiosidad está el hecho de que en la primera versión de esta obra el personaje de "el sargento" estaba interpretado por Cyril McLaglen, el hermano de Victor. Y que el propio Victor era un veterano de la campaña de Mesopotamia.

"La patrulla perdida" creo escuela y puede que sea una de las obras menores de John Ford, pero hay que tener en cuenta que la dirigió una leyenda y que probablemente sería considerada una obra maestra si la hubiera realizado cualquier otro director. Un gran clásico.

Links relacionados: Hilo de discusión en el foro sobre la IGM

Crítica en el blog Otros Clásicos

Videos relacionados:

martes, diciembre 04, 2007

El Sargento York (Sergeant York)



Como se ha visto en los post anteriores, el sentimiento pacifista que provocaron los horrores de la Primera Guerra Mundial se había extendido por gran parte de las sociedades occidentales. Sin embargo la llegada al poder de Hitler cambió por completo la percepción de algunos políticos que preveían una nueva guerra mundial tal y como se muestra en "Amenaza de tormenta". El expansionismo nazi y el estallido de la Guerra Civil Española provocó que muchos se replantearan sus anteriores posiciones pacifistas (Jean Renoir realizó "La Marsellesa" un año después de "La gran ilusión"). Pero ya era demasiado tarde, y en septiembre de 1939 comenzó la Segunda Guerra Mundial.

Al comienzo de dicha conflagración, la mayor parte de la población norteamericana lo veía una repetición del conflicto que acabó 21 años antes. Algo lejano que sólo afectaba a los europeos. Sin embargo había grandes diferencias con lo ocurrido anteriormente. El sentimiento aislacionista y el deseo de evitar la intervención era mucho mayor por varias causas. En primer lugar porque sentían que dicho conflicto fue ganado por los agotados aliados gracias a la intervención de las tropas norteamericanas y que sus muertos sirvieron simplemente para mantener los caducos imperios europeos, sin traer ningún beneficio para su país. En segundo lugar, la Gran Depresión fue en parte consecuencia de la Primera Guerra Mundial, por lo que si evitaban intervenir en esta se evitarían problemas futuros. En tercer lugar, las reclamaciones alemanas no parecían tan descabelladas y Hitler tenía mejor prensa que Stalin para una parte significativa de la población. Finalmente, la expansión de la influencia norteamericana se estaba dando hacia el Pacífico, no hacia el Atlántico.

Sin embargo el gobierno de Franklin D. Roosevelt previó que los Estados Unidos entrarían en la guerra y actuó en consecuencia. No sólo comenzó a prepararse materialmente ordenando el reclutamiento de tropas e incrementando la producción de armamento. También comenzó a prepararse moralmente y así dio comienzo una campaña para concienciar a la sociedad norteamericana. Como era de esperar, Hollywood tuvo un papel destacado en esta concienciación y así vieron la luz películas como "Blockade" o "El gran dictador". Sin embargo, aunque en ambas se denunciaba el peligro del fascismo, también contenían mensajes pacifistas. Y lo que no se buscaba era que la sociedad norteamericana quedará desmovilizada como ocurrió con la sociedad francesa en 1940.

Entonces en septiembre de 1941 llegó a las pantallas "El sargento York". En dicha película se narraba la vida y la hazaña realizada por el sargento Alvin York durante la 1GM. En principio parece el típico film de propaganda que anima al alistamiento. Pero no lo es. Lo que diferenciaba a está película de otras películas bélicas coetáneas es que Alvin York era un pacifista.

Inicialmente se nos muestra a un Alvin York, un granjero de Tenesse pendenciero y bebedor que se reforma gracias a la religión. Cuando estalla la guerra, esta parece muy lejana para los montañeses de Tenesse. Pero cuando es llamado a filas en su interior se inicia un profundo debate interno. Por un lado sus creencias le impulsan a la objeción de conciencia, pero por otro lado el considera que la causa norteamericana está justificada. Sus mandos perciben que es un hombre con madera de líder y le permiten que se tome un tiempo para reflexionar. Éste se retira a un monte donde implorando la ayuda divina espera no tener que verse obligado a matar a un hombre. Finalmente decide que la causa es lo suficientemente justa como para luchar y arriesgar su vida.

Antes de partir para Europa, York es ascendido a cabo. Una vez en Francia su unidad se ve involucrada en la ofensiva del Mosa y el Argonne. Se les encomienda la misión de atacar una posición fuertemente defendida con ametralladoras. Las bajas son numerosas y York queda al cargo de los siete hombres que quedan de su grupo. Se da cuenta de que Dios le está poniendo a prueba y que si cumple con su deber podrá acortar la guerra aunque eso signifique que tenga que matar a seres humanos. Gracias a su estupenda puntería consigue poner fuera de combate a las ametralladoras germanas (se estima que acabó con unos 20 alemanes). Incluso consigue tomar prisionero a un oficial alemán, el teniente Paul Jürgen Vollmer, al que conminó para que rindiera sus tropas. Parecerá increíble, pero York y sus siete hombres tomaron prisioneros a 132 alemanes. Al caer dicho sector, el Regimiento de Infantería 328º pudo tomar el ferrocarril de Decauville. Por ello no es de extrañar que fuera ascendido a sargento, recibiera la Medalla de Honor del Congreso de manos del General Pershing y que Francia le diese la Legión de Honor. En sus propias palabras: "A higher power than man power guided and watched over me and told me what to do."

A su vuelta a los Estados Unidos, York recibió varios honores, pero no aceptó dinero en metálico porque según él matar gente no era algo por lo que uno debía de enorgullecerse. Durante bastante tiempo se pensó en llevar su proeza al cine, pero se negó. Cuando los vientos de guerra comenzaron nuevamente a soplar cambió de opinión y accedió a que se realizara la película. Pero Alvin York insistió en que fuera Gary Cooper quien le interpretase (se pensó en James Stewart y en Ronald Reagan). La película fue todo un éxito, cumplió su objetivo propagandístico y por este papel Cooper ganó el oscar.

Imprescindible tanto para los amantes del cine como para los aficionados a la historia.

Videos relacionados

viernes, noviembre 30, 2007

La gran ilusión (La grande illusion)



origen de la imagen

Tras la Primera Guerra Mundial muchos intelectuales pensaron que aquella fue la guerra que acabaría con todas las guerras. Aunque ahora sabemos que estaban terriblemente equivocados, lo cierto es que el sentimiento pacifista se generalizó en la sociedad europea de entreguerras. Y ese sentimiento quedó perfectamente reflejado en diversas manifestaciones artísticas, entre ellas el cine. Se originó así la paradoja de que los mejores mensajes antibelicistas se encontraban en las buenas películas de guerra. Y en opinión de muchos críticos cinematográficos, el mejor ejemplo de película antibelicista se trata de "La gran ilusión" dirigida por Jean Renoir y estrenada en 1937.

La historia de las peripecias de esta película podrían ser un buen guión cinematográfico. En esa época Jean Renoir era uno de los artistas plenamente comprometidos en propagar las ideas políticas del Frente Popular que gobernaba en Francia. Y en ese momento lo que convenía era el pacifismo y la fraternidad entre los pueblos. El título hace referencia a un ensayo del economista Norman Angell publicado en 1909. En este ensayo, Angell defendía que la economía de los países europeos había llegado a tal grado de desarrollo y cooperación que la guerra se había convertido en una futilidad y el militarismo en obsoleto. En 1914 la historia se encargó de rebatir su hipótesis por lo que no es de extrañar que le dieran el Nobel de la Paz en 1933. Seis años después la Historia volvió a refutar su hipótesis.

"La gran ilusión" fue un completo éxito en toda Europa y los Estados Unidos, siendo la primera película extranjera nominada a mejor película en los Oscars. Como era de esperar la cinta fue prohibida en la Alemania nazi donde Jean Renoir fue definido por Goebbels como el "enemigo público cinematográfico Nº 1". También fue prohibida en Bélgica y en la Italia fascista a pesar de ganar el premio en el Festival de Venecia. Incluso en Francia la censura obligó a eliminar 18 minutos (¡Y eso que gobernaba el Frente Popular!).

Se cuenta que la película gustó tanto a Hitler como a Mussolini. Cada uno la vio en pase privado, pero evidentemente no podían permitir que dicha película se proyectara bajo sus regímenes. Tras la invasión alemana de Francia, se impartió la orden de confiscar todas las copias y el original. En 1942 se pensó que estas habían sido destruidas a causa de un bombardeo británico sobre las instalaciones donde se habían depositado los rollos de película.

En 1958 se encontraron copias de la película. A pesar de su mal estado, en la restauración intervino el propio Jean Renoir y la película pudo ser reestrenada en 1960. Sin embargo en 1990 se reencontró el negativo original. Durante la ocupación, Frank Hansel, un oficial alemán que había sido archivista cinematográfico, envió la película en secreto al Reichsfilmarchiv donde estaría segura de cualquier daño. Cuando Berlín fue ocupada, dichos archivos estaban en la zona rusa y estos fueron confiscados y enviados a Moscú. En 1960, el negativo fue devuelto a Francia, pero se pensó que era una copia más y durante 30 años permaneció oculto en la Cinemateca de Toulouse. Fue encontrado durante una inspección rutinaria de los archivos.

Volviendo a la película, en "La gran ilusión" no se ve ni una escena bélica propiamente dicha. Inicialmente Renoir nos presenta a la guerra como un asunto divertido (véase el cartel de la cantina francesa) y que se resuelve entre caballeros como cuando von Stroheim invita a comer a los oficiales franceses capturados que acaba de derribar (interpretados por Pierre Fresnais y Jean Gabin). El personaje de Fresnais es un oficial de carrera como el de von Strodheim e inmediatamente se establece un vínculo entre ambos personajes. Gabin en cambio interpreta a un oficial de origen popular. Posteriormente ambos son llevados a un campo de prisioneros que más bien recuerda una especie de internado. Pero poco a poco vamos comprobando que la guerra es un terrible trasfondo que ha alterado por completo la vida de los personajes y tan sólo veremos sus consecuencias. Renoir es tremendamente sutil y en lugar de mostrar explosiones, mutilaciones y locura, nos muestra ausencias y recuerdos de tiempos felices. Como dice amargamente la campesina alemana cuando contempla tristemente la foto de su marido con sus hermanos: "Mi esposo murió en Verdún, y sus hermanos en Lieja, Charleroi y Tannenberg. Nuestras mayores victorias."

Si no me equivoco, "La gran ilusión" es la primera película de uno de los más famosos subgéneros del cine bélico: el cine de campos de prisioneros. Este subgénero es muy atractivo porque contiene elementos del cine negro carcelario como los intentos de fuga. Pero esta vez el espectador puede identificarse plenamente con los prisioneros pues estos no han cometido ningún crimen, sino todo lo contrario; están allí por haber luchado por su país. Incluso se representa el típico castigo carcelario de la celda de aislamiento al que es sometido Gabin tras incitar a cantar "la Marsellesa" al conocerse que el fuerte Douaumont ha sido reconquistado.

Durante la película la camaradería se entabla entre los oficiales de diferentes naciones, clases y razas: pobres, ricos, franceses, ingleses, rusos, judios, incluso hay un oficial negro francés. Pero esa camaradería también se extiende hacia los alemanes. No hay brutalidad por parte de ellos hacia sus prisioneros. Cuando matan a un prisionero es porque éste ha intentado escapar y lo lamentan profundamente. Sólo cumplen con su deber. No hay malas personas en esta película, ni en los soldados, ni en los oficiales, ni siquiera en los altos mandos cuando salen.

La tesis del economista Angell sobre “la gran ilusión” queda expuesta gracias a la relación entre los personajes interpretados por Fresnais y von Stroheim. Fresnais comprende que el mundo de los militares de carrera está condenado a desaparecer, pero von Stroheim aun cree que no y se aferra a su código de caballerosidad. Su personaje confía en la palabra de un igual, no en la de los oficiales que provienen de la vida civil. Por eso Fresnais prefiere morir a sobrevivir a la guerra, pues piensa que en el futuro los militares serán tan inútiles como el tullido von Strodheim.

Es en la última parte de la película cuando se el alegato pacifista llega a su punto álgido. Bajo un mismo techo nos encontraremos a una viuda alemana con su hija junto a dos oficiales franceses fugados compartiendo la Navidad y elaborando un belén. Y allí todos comprenden lo que han perdido y vislumbran la felicidad que pueden recuperar una vez la guerra haya terminado. De forma magistral Renoir demostró que puede hacerse una película antibelicista mediante un mensaje optimista.

Humanismo en celuloide

Videos relacionados
- Discusión entre Fresnais y Von Stroheim

miércoles, noviembre 28, 2007

Cuatro de Infantería (Westfront 1918)


origen de la imagen


"Cuatro de Infantería" se estrenó en Alemania en 1930, el mismo año en que en los USA se estrenaba "Sin novedad en el frente". En consonancia a los tiempos en los que fue realizada tenemos una película con un poderoso mensaje antibelicista que no es tan famosa como la de Milestone, aunque compartió el mismo destino. Fue prohibida en la Alemania nazi acusada de extender el derrotismo. A pesar de no ser tan conocida, cuando una la ve percibe que la cinta de G.W. Pabst también influyó poderosamente en posteriores producciones bélicas.

Al contrario que en la película de Milestone, la trama se sitúa en la Alemania del final de la Primera Guerra Mundial y sus protagonistas cuatro soldados alemanes. A partir de sus experiencias, Pabst denunciará la insensatez de la guerra y sus efectos devastadores tanto en los soldados como en los civiles. Nos muestra descarnadamente la insignificancia de los seres humanos en un conflicto tan gigantesco que puede resumirse en el fotograma de la mano sobresaliendo del fango entre el devastado campo de batalla.

Pabst no sólo muestra el horror que significó la guerra de trincheras. También nos enseña el daño producido en la sociedad civil alemana de 1918, cuando uno de los soldados regresa de permiso a su casa. Allí contemplará las largas colas producto del racionamiento y la escasez de alimentos. Debido al largo sufrimiento y las privaciones los civiles han comenzado a carecer de dignidad propia. La retaguardia se ha convertido en un nuevo tipo de frente con sus propias reglas de supervivencia.

Hay que tener en cuenta que "Cuatro de Infantería" está realizada durante las etapas finales de la República de Weimar. En ese momento Alemania estaba en medio de una crisis nacional que podría haber conducido a su desintegración. Pabst intenta transmitir en su película el mensaje de que fue una sociedad corrupta la que originó de la guerra. Y que si no se arreglan dichas injusticias sociales, la guerra volvería a suceder. Desgraciadamente, la historia no le dio la razón. Una de las características del Nacional-Socialismo fue que consiguió la igualdad social y económica de los miembros de una raza, pero a costa de la explotación de las otras naciones y etnias (vease "La utopía nazi" de Aly Gotz).

En el aspecto técnico lo más destacable de la película, además de su crudo realismo, es el sonido ambiental. El cine sonoro acababa de nacer, y Pabst lo aprovechó para intentar crear un ambiente tenso y al mismo tiempo monótono, mediante los silbidos y explosiones continuas que se oyen de fondo. En el aspecto del realismo y de la crudeza de las imágenes creo que esta cinta podría enseñar a más de un director como hacer bien las cosas en lugar de abusar de los efectos digitales. El mejor ejemplo es la escena en la que un refugio de trinchera amenaza con colapsarse enterrando a sus ocupantes mientras sus compañeros tratan frenéticamente de rescatarlos.

El climax de la película es la secuencia del ataque francés, cuando se nos muestra la deshumanización total que supuso la 1GM en forma de ataque de tanques surgiendo de la niebla. (Para los frikis de la historia el tanque es una especie de mezcla entre el FT-17 y el St. Chamond). Es llamativo como en un momento dado se nos muestra dicho ataque desde el punto de vista subjetivo de un soldado en una trinchera. Todo un alarde de modernidad y que demuestra que dicha técnica es bastante antigua y no es tan novedosa como algunas cintas actuales pretenden.

La película es muchísimo más oscura, pesimista y deprimente que "Sin novedad en el frente". La secuencia final en el hospital de campaña es una especie de resumen de todos los horrores causados por la guerra en forma de muertes, mutilaciones y locura (creo que es la primera vez que se ve en pantalla la psicosis de guerra). La escena final mostrando a un soldado alemán yaciendo al lado de uno francés es de completa desesperanza, sobretodo al ver impresionado en la pantalla la palabra "Ende?!"

Un clásico injustamente olvidado.

jueves, noviembre 22, 2007

Sin novedad en el frente (All Quiet on the Western Front)




Creo sinceramente que "Sin novedad en el frente" es, tanto literaria como cinematográficamente, una de las obra maestras claves del siglo XX.

El famoso libro del alemán Erich Maria Remarque vio la luz el mes de enero de 1929. En sólo ocho meses había vendido en todo el mundo 2'5 millones de ejemplares y había sido traducido a veinticinco lenguas. En abril de 1930, Hoolywood realizó la adaptación del libro. Fue todo un acontecimiento. La película de Lewis Milestone es pionera en muchos aspectos de lo que hoy entendemos por cine bélico. El propio Spielberg reconoció que la obra de Millestone influyó notablemente en su forma de rodar "Salvar al soldado Ryan".

El mensaje antibelicista es contundente. La escena más representativa en este aspecto es aquella en la que Katczinsky (Louis Wolheim) opina que la solución de los conflictos debería consistir en disponer a los gobernantes del mundo en un campo para que resolvieran sus diferencias a puñetazos dejando al resto del mundo tranquilo.

Este mensaje se refuerza gracias al realismo de la cinta. No era la primera vez se mostraban los horrores de la guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial. Pero era la primera vez que se mostraban con tanta crudeza (la secuencia del ataque de la infantería francesa con el plano de las manos en la alambrada es antológica) y denunciando que morir por la patria no es hermoso, es una aberración. Además, no sólo vemos la destrucción física de los seres humanos, también vemos su destrucción psicológica cuando el protagonista descubre que no puede vivir de manera "normal" cuando vuelve de permiso a su casa. Y comprobamos que dicha destrucción se produce tanto en los civiles como en los militares.

Otro tema que trata es la importancia de la camaradería entre los soldados. Tan importante llega a ser, que en un momento dado el protagonista (Lew Aryes) se siente "como en casa" cuando vuelve al frente con sus compañeros y se encuentra desplazado cuando descubre que los soldados de su pelotón son nuevos. La tesis "al final, solo luchas por el hombre de al lado" ha sido recalcada por muchos estudios contemporáneos como "El rostro de la batalla" de Keegan, y en películas más modernas como "Black Hawk derribado".

También nos encontramos con un tema recurrente en muchas obras tanto literarias como cinematográficas. El paso de la adolescencia a la madurez por causa de un acontecimiento crucial, en este caso tremendamente traumático. Inicialmente vemos a los chiquillos arengados por su maestro para que se conviertan en héroes. Al fondo de las ventanas de la clase vemos el fastuoso desfile marcial de las tropas marchando al frente entre pétalos de flores. Cuando al cabo de los años el protagonista vuelve a su pueblo, él no se siente como un héroe y tampoco hay desfiles triunfales. Los civiles actuan como generales de salón. El maestro suelta su mismo discurso a otros chiquillos que vuelven a soñar con muertes gloriosas a pesar de que delante de ellos está uno que fue como ellos y que ahora es un hombre adulto pero destruido internamente.

Otra muestra de anticipación es que una película norteamericana nos enseña el punto de vista sobre el conflicto desde el lado enemigo. Los protagonistas eran alemanes y tan sólo habían pasado 11 años desde el fin de la Primera Guerra Mundial. Y vemos que esos soldados alemanes son seres humanos. No son los tontos graciosos de "Armas al hombro" o los despiadados hunos de "The sinking of the Lusitania". No se volverá a ver un tratamiento similar de los soldados alemanes en películas norteamericanas hasta "La Cruz de Hierro" de Sam Peckinpah. Quizás la escena más representativa de la humanidad de los alemanes es aquella en haciendo un paralelismo con el soldado americano de "El gran desfile", Paul y sus amigos consiguen una cita amorosa con tres francesas. Otra escena similar a una de la anterior película es aquella en que Paul acaba con un francés en un cráter de bomba.

Asimismo aparecen dos personajes muy típicos del cine bélico: el sargento instructor y el sargento "mama ganso". En el primer caso vemos como el cartero del pueblo se transforma en un presumido y despiadado sargento instructor que goza al ordenar cuerpo a tierra en el fango. Su contrapunto es Katczinsky. Es el veterano bondadoso que cuidará de sus cachorros en todo lo que pueda, enseñándoles las reglas básicas de la supervivencia y buscando comida para todos. Es memorable la secuencia en la que, tras escuchar una explosión en la que hasta uno se caga literalmente en los pantalones, les explica a los recién llegados que se protejan hundiendose en la madre tierra.

Milestone intentó que la exactitud histórica fuera la mejor posible. Está rodada en California (en la escena del ataque al cementerio vuelven a verse los famosos eucaliptos californianos), pero procuró que su equipo se documentase exhaustivamente sobre como era el ejército alemán que combatió entre 1914 y 1918. Un botón como muestra. Cuando el protagonista y sus amigos se alistan llevan el casco alemán con punta. Después de un tiempo vemos que ya llevan el famoso casco de acero con protección de la nuca y sin la punta. La forma de conseguir tanta exactitud fue sencilla. Contrato a todo emigrante alemán del área de Los Angeles que hubiera participado en la 1GM, y les dio el papel de oficiales y suboficiales del ejército alemán. No sólo eso, hicieron también de instructores para que los extras marchasen y desfilasen como si fueran auténticos soldados alemanes. Y a fe mía que lo consiguieron.

Dado el carácter abiertamente antibelicista, la película fue prohibida en la Italia fascista y en Alemania en cuanto los nazis llegaron al poder. Pero eso no impidió que muchos alemanes viajaran a Francia para verlas. Incluso se fletaban trenes especiales. Paradójicamente, la película parece que consiguió lo contrario de lo que buscaba. Algunos jóvenes se alistaron en la Wehrmatch buscando precisamente esa "maravillosa camaradería". Los regímenes totalitarios no fueron los únicos en prohibirla. Australia no permitió su exhibición hasta 1941.

La obra de Remarque fue adaptada nuevamente en 1979 en una producción para la TV y en la que Ernest Borgnine interpretó a Katczinsky. Actualmente se está preparando una nueva adaptación cinematográfica que se estrenará en el 2009.

Y el FINAL, no hay palabras para describir ese final.


Videos relacionados: