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El blog no está muerto pero como podéis comprobar no puedo dedicarle el tiempo que necesita. Si alguien quiere una breve explicación del parón la encontrará aquí. Iré publicando películas y contestando a los comentarios poco a poco. Gracias por vuestra paciencia, atención e interés.

Actualmente hay 269 películas comentadas

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miércoles, marzo 04, 2009

El Yang-Tse en Llamas (The Sand Pebbles)

origen de la imagen
Para acabar el ciclo de guerras coloniales en China traigo una de esas películas que rozan la maestría, pero que desgraciadamente se están quedando como joyas clásicas escondidas para el disfrute de los cinéfilos.

También vi "El Yang-Tse en llamas" cuando era pequeño. Concretamente en el programa "Sábado cine". La tengo en la memoria porque fue una de las primeras que vi en la tele en color que había comprado mi padre y también porque es una de las primeras veces que me fuí a la cama más allá de la medianoche. La película dura 3 horas y la echaban con anuncios. Mi madre se fue a dormir hacia la mitad. Mi padre se quedó conmigo viendo las peripecias de Steve McQueen en la destartalada cañonera "USS San Pablo" mientras patrulla el río Yang-Tse en la turbulenta China de 1926.



Aviso, voy a contar detalles de la película. Si no la has visto mejor deja de leer.



La historia me enganchó desde el principio. La tensión y el drama se iban acumulando al mostrarnos a Jake Holman, un maquinista rebelde e individualista interpretado por MacQueen en medio del caos en el que estaba hundida la China de comienzos del siglo XX. La cañonera “San Pablo” es un cascarón que poseía una doble tripulación. Por cada marinero hay un sirviente chino o coolie que hace su labor. Incluso Holman tiene su contrapartida en un “jefe de máquinas” chino. El capitán interpretado por Richard Crenna, es el típico oficial jovenzuelo que prefiere mirar a otro lado y evitarse problemas. También nos muestra su amistad con el marinero Frenchy (Richard Attenborugh) y el chino Po-Han, interpretado por el japonés Mako. Holman conocerá a una misionera (Candice Bergen) de la que se enamorará. Pero la situación se va deteriorando. La cañonera recibe orden de rescatar a los misioneros amenazados por los chinos. El “San Pablo” consigue abrirse camino y llegar hasta los misioneros, unos auténticos idealistas que creen que sus ideas les harán inmunes a las balas. Crenna intenta evacuarlos, pero ellos se niegan. El jefe de los misioneros les dice que se han declarado “apátridas” y que los rebeldes chinos no les harán daño. Era la primera vez que oía esa palabra y le pregunté a mi padre que significaba. Después de escuchar la breve explicación paterna vi como el misionero caía muerto y comprendí que sus ideas no le habían protegido. También vi caer a Richard Crenna porque en ese momento decide dejar de “mirar a otro lado” y cumplir con su deber. El grupo se queda sin líder pero allí estaba Steve MacQueen tomando el mando del grupo y empuñando un BAR conseguía proteger la retirada del grupo con la chica. Cada vez había más chinos, pero estaba convencido de que al final MacQueen se salvaría pues era el bueno y tenía que besar a la chica y entonces...

¡MacQueen recibió un disparo! Se apoyó sobre una columna, se sentó, dijo: Yo estaba en casa, ¿Que ha pasado? ¿Que demonios ha pasado? y ¡¡¡se murió!!!

No podía creérmelo. El protagonista había muerto en el último momento. Y además era Steve MacQueen. No era posible. Yo había visto en otras películas que los “malos alemanes” le capturaban y le encerraban, pero no moría. No podía ser. Le pregunté a mi padre, que como era eso posible. El protagonista no podía morir así. John Wayne moría en “El Alamo” pero de forma heroica y se llevaba por delante un montón de mejicanos. Aquí era un puñado de chinos matando a MacQueen y se moría sentado diciendo una frase sin sentido. Me había tragado tres horas de película para al final ver morir a MacQueen. No tenía sentido.

Con el tiempo la volví a ver. Como es lógico entendí el porqué tenía ese final. No me gustaba, pero era lógico. MacQueen en un momento dado deja de ser el cínico individualista y se convierte en alguien que se preocupa por su chica y que se dispone a sacrificar su vida por ella. Toma dicha decisión y apechuga con ella. No muere por el deber cumplido, como le ocurre a Richard Crenna, o porque está en el momento malo y en el sitio equivocado como le ocurre al amigo chino (su muerte recuerda mucho a un determinado momento de “El último mohicano”). En mi opinión el problema de esta película es que es un dramón demasiado largo. Hacia el final sobre todo su ritmo decae bastante. Pero aún así es recomendable verla si no se ha tenido la oportunidad.

El contexto histórico de la película es la época en que China se encontraba en medio de terribles luchas intestinas a causa de la imparable caída de la dinastía Qing. Tras la nueva derrota de la revuelta Boxer, el movimiento nacionalista no desapareció, sino que se hizo más fuerte y con un carácter más modernizador. Sin embargo dicho impulso se marchitó entre las luchas de los señores de la guerra. Tras la Primera Guerra Mundial los pensamientos comunistas encontraron terreno fértil entre las masas chinas. Una nueva guerra civil comenzó. Muchas potencias extranjeras intentaron proteger a sus ciudadanos, entre ellos los USA recurriendo a la Diplomacia de las Cañoneras. Pero el problema se hacía cada vez más grave. Los japoneses estaban en plena expansión. El acontecimiento histórico en el que parece estar basado la novela es el llamado incidente de Panay, aunque este sucedió entre japoneses y norteamericanos.


El director es Robert Wise, uno de los más polifacéticos directores de Hollywood. Es el mismo de “West Side Story”, pero también de “La amenaza de Andrómeda”, “Helena de Troya” o “Ultimátum a la Tierra”. La producción fue filmada en Hong-Kong y Taiwan. La banda sonora es de Jerry Goldsmith y ciertamente realizó un buen trabajo. La historia es la adaptación de una novela homónima. El título en inglés es un juego de palabras con el nombre del barco. En inglés “San Pablo” se pronuncia de manera muy parecida a “Sand Pebbles” (guijarro de arena). Muchos encontrarán bastantes semejanzas entre lo que se cuenta aquí y la guerra de Vietnam. De hecho hay un paralelismo evidente entre esta película y “Apocalypse Now”. Pero resulta que esta película fue estrenada en 1966 y el libro es de 1962. Dicho conflicto aún estaba lejos.

Notable clásico, aunque algo largo.


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jueves, febrero 26, 2009

55 días en Pekín (55 days at Pekin)



Reconozco que le tengo cariño a esta película que vi en mi niñez cuando la tele aún era en blanco y negro. No es la mejor de las películas épicas realizadas en la España de los años 60, pero si por algún motivo oigo la palabra Pekín no puedo dejar de asociarla a la imagen de Ava Gadner con semblante agotado pero aun deslumbrante, Charlton Heston luchando a brazo partido y a David Niven manteniendo la flema británica a pesar de todas las contrariedades.


"55 días en Pekín" nos muestra el épico asedio del barrio diplomático de la capital china que sucedió durante la rebelión de los Boxers. Las semillas de dicha rebelión fueron plantadas en el conflicto comentado en la película "La Guerra del Opio". Tras la derrota, la dinastía Qing no sólo tuvo que acceder a que el comercio de dicha droga se restableciera. También tuvo que permitir el tráfico de occidentales por sus dominios. Al poco tiempo una avalancha de misioneros cristianos comenzó a evangelizar las tierras chinas. No creo ser el único que en su niñez le ponían en las manos una hucha del Domund y le decían que gracias a ese dinero que colectaba se podían bautizar nosecuantos chinitos.

Como es comprensible los chinos no vieron con mucha simpatía esa imposición de costumbres por parte de los bárbaros occidentales. Pero lo cierto es que una cultura milenaria había sido derrotada y humillada sin paliativos por aquellos "bárbaros", así que tampoco debe extrañar que muchos súbditos chinos se sintieran atraídos por dichas costumbres y por sus ideas. Tras la Segunda Guerra del Opio, tanto Gran Bretaña como Francia impusieron la apertura de embajadas en Pekín. Pero eso significó que los chinos también tuvieron derecho a abrir su embajada en dichos países europeos.

Hacia el final del siglo XIX se desató una ola de violento nacionalismo en el norte de China. La punta de lanza de dicho movimiento era la Sociedad de los Puños Justos y Armoniosos. Dicha secta creía que gracias al entrenamiento atlético, la vida ascética y el apego a las tradiciones podían desarrollar unos poderes sobrenaturales que les permitían volar y ser inmunes a las balas. Es curioso notar que esa creencia todavía está muy presente en la actual filmografía china. Para abreviar, los británicos llamaban boxers (boxeadores) a los acólitos de dicha secta amante de los puños.

Inicialmente los boxers odiaban por igual a los occidentales y a la dinastía Qing. Para empeorar las cosas, se permitió que los misioneros estuvieran exentos de algunos impuestos. Algunas de dichas ventajas también se aplicaban a los católicos practicantes. Esta prebenda fue establecida por el gobierno chino con el ánimo de permitir una modernización del interior del país gracias a la labor de los misioneros. Sin embargo muchos vieron que aquello podía desembocar en el establecimiento de colonias occidentales y la disgregación de China. La emperatriz Cixi (a la que da vida la británica Flora Robson) comenzó a apoyar el movimiento boxer y poco a poco el eslogan de estos fue "¡Viva la dinastía Qing! ¡Mueran los extranjeros!". En abril de 1900 las diferentes legaciones diplomáticas pidieron refuerzos militares a sus respectivos países.

En junio de 1900 una fuerza conjunta de boxers y soldados chinos atacó diversas instalaciones occidentales. Los miembros de las embajadas occidentales decidieron fortificar el barrio diplomático de Pekín. El 20 de junio fue asesinado el embajador alemán. El 21 de junio la emperatriz Cixi declaró la guerra a todos los países occidentales y comenzó el asedio de dicho barrio. Bajo el mando del embajador británico Claude Maxwell MacDonald, los occidentales consiguieron resistir un asedio de 55 días. El único armamento pesado del que disponían era un viejo cañón de avancarga británico montado sobre un armazón italiano cuyos proyectiles eran rusos y sus servidores norteamericanos. No es de extrañar que fuera llamado el "cañón internacional". Una unidad que se distinguió fue la fuerza japonesa de 24 marineros bajo el mando del coronel Shiba (interpretado en la película por el director de cine japonés Juzo Itami). Tuvo más de un 100% de bajas. Eso se explica porque muchos de sus miembros fueron heridos, entraron en la lista de bajas, volvieron al combate y volvieron a ser heridos. Durante el asedio ocurrió una catástrofe cultural similar a una ocurrida 1900 años antes. Los chinos prendieron fuego a una zona de viviendas cercanas al barrio diplomático para debilitar las defensas occidentales. Sin embargo el viento llevó las llamas hacia la Academia Hanlin, el equivalente chino de la Biblioteca de Alejandría.


Un breve apunte histórico. En la película sale la embajada española y el embajador español es interpretado por Alfredo Mayo. Mucho crítico progre cree que es una concesión al régimen de Franco pero lo cierto es que España tenía una embajada en Pekín. El embajador era Bernardo Cólogan y Cólogan y era el decano del cuerpo diplomático. Negoció el tratado y fue el primero en firmar los acuerdos con el gobierno chino. Además, el productor Samuel Bronston no era tonto. Si filmas en España lo más inteligente que puedes hacer es tratar bien a los anfitriones. Mucha gente del cine de este país comía gracias a las películas americanas.

Las potencias occidentales no habían permanecido ociosas. Desde mayo de 1900 formaron la Alianza de las Ocho Naciones y comenzaron a realizar planes para marchar sobre Pekín. Se vieron favorecidos por el hecho de que algunas provincias no se unieron a la emperatriz Cixi. De todas formas su avance se vio entorpecido inicialmente por la feroz resistencia boxer. Pero tras aumentar sus efectivos consiguieron derrotar a los chinos. El 14 de agosto llegaron a Pekín.

La película no nos muestra lo que ocurrió después. Los contingentes occidentales se dedicaron a la represión de los boxers, pero de camino saquearon todo cuanto pudieron. El contingente alemán se caracterizó sobre todo por cumplir la orden del Kaiser Guillermo de comportarse como los hunos para que nunca más un chino mire de manera desafiante a un alemán. China tuvo que pagar una gran cantidad en indemnizaciones y aunque la emperatriz Cixi permaneció en el trono, las diferentes potencias extranjeras la convirtieron en una marioneta. Sin embargo Rusia y Japón pretendieron anexionarse diversas zonas de Manchuria y aquello conduciría a la guerra Ruso-Japonesa. Por supuesto, el odio hacia el extranjero no desapareció y el nacionalismo chino simplemente evolucionó prescindiendo del mandarinato.

Volviendo a la película, esta es famosa porque acabó con la carrera del director Nichola Ray. Éste llegó a sufrir un ataque al corazón después de una acalorada discusión con el productor, Samuel Bronston. Para la película se llegó a reproducir, incluyendo las cloacas, a toda la Ciudad Prohibida de Pekín en los estudios cinematográficos del pueblo madrileño de Las Rozas. Muchos de los fastuosos trajes chinos de la corte eran los originales que habían sido adquiridos por una familia florentina tras el colapso de la dinastía Qing. Como extras se contrató prácticamente a todos los emigrantes chinos que había en España, que eran unos 2.000 y que casi todos ellos trabajaban en restaurantes.

También fueron famosas las disputas entre Ava Gadner y Charlton Heston. En esos días, la Gadner estaba deprimida tras su tormentosa relación con el torero Luis Miguel Dominguín y raro era el día que no bebía de más. Solía olvidar los diálogos y llegó a ser tan complicado trabajar con ella que se decidió matar a su personaje en lugar de permitir el típico "happy-end" con beso final entre los protagonistas. Pero sin duda lo mejor de la película son las escenas del asedio y los combates para rechazar a las hordas de fanáticos chinos. La mayor parte de ellas fueron dirigidas por Guy Green y Andrew Marton, pues Nicholas Ray intentó dar a la cinta un toque más melodramático. Bronston pensaba que lo que el público demandaba era espectáculo y eso era lo que les iba a dar. Sin embargo se equivocaba. La película no funcionó bien en taquilla, y en mi opinión eso se debe a que falló el elemento melodramático. Adicionalmente, no ha envejecido bien y hoy en día es una película de una absoluta incorrección política. De todas formas es una de esas películas épicas que cualquier amante del cine clásico está obligado a ver al menos una vez. Muy probablemente la disfrutará.

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miércoles, febrero 18, 2009

La Guerra del Opio (Yapian zhanzheng, 鸦片战争)



En julio de 1997 expiró el mandato británico sobre el puerto chino de Hong-Kong. Entre los diferentes fastos que organizó el gobierno chino se encontraba la producción de esta película que narraba los hechos conocidos como la Primera Guerra del Opio y que condujeron al establecimiento de dicha colonia. Costó 15 millones de dólares y fue la película china más cara filmada hasta la época. Una minucia si las comparamos con los 200 millones de "Titanic".


Lo que más sorprende de "La Guerra del Opio" es que es bastante imparcial alejándose de las típicas películas de propaganda que la habían precedido. Es cierto que arrima un poco el ascua a su sardina, pero muchísimo menos de lo que cabría esperar teniendo en cuenta quién la financiaba. Los británicos no salen retratados como unos diablos-extranjeros-explotadores-inmisericordes-de-los-pobrecitos-chinos. En su mayor parte son retratados como unos mercaderes de la droga del siglo XIX que no dudan en pedir el apoyo militar de su país para llevar a cabo sus negocios, pero también salen las discusiones en el parlamento británico y las protestas por la injusticia que supone el iniciar una guerra por mantener el tráfico de una droga.



En realidad, hubo dos Guerras del Opio. La primera ocurrió entre 1839 y 1842. La segunda entre 1856 y 1860. Pero el conflicto se gestó en el siglo XVIII. En esa época el Imperio Británico actuó como un auténtico narcoestado. China seguía una política económica tremendamente proteccionista. Exportaba té, seda, porcelana y especias. Pero sólo aceptaba como pago lingotes de plata. Esto comenzó a causar graves problemas a la economía mercantilista británica. Los bienes ingleses no eran deseados por los chinos, tan sólo la plata. Así que Inglaterra se puso a buscar otro tipo de mercancía que equilibrase la balanza. Y lo que hizo fue comenzar a exportar opio de contrabando desde la India. El opio era usado como medicina por los chinos, pero los ingleses eran conscientes de que producía adicción. Los británicos aplicaron la regla número uno del capitalismo salvaje: el mejor mercado es el mercado esclavo. De esa forma dieron la vuelta a la balanza. En 1729 el problema del número de adictos era tan grave que el emperador proclamó un edicto prohibiendo la venta y consumo de opio. Pero la corte estaba en el norte, bastante alejada de sus provincias fronterizas con la India y de los puertos del sur. En 1730 la cantidad de opio exportada era de 15 toneladas. En 1838 el contrabando superaba las 1.400 toneladas.


Ese mismo año el mandarinato confió el asunto a Lin Zexu nombrándole Gobernador de las provincias de Hunan y Hubei. Éste acabó con los funcionarios corruptos y cerró los puertos a todo tráfico comercial británico hasta que se parase el contrabando del opio. Confiscó el opio que encontró en los barcos británicos anclados en puertos chinos y lo destruyó. En 1839 llegó a enviar una carta a la Reina Victoria reprochándole que el comercio británico se basara en el tráfico de una droga ilegal dañina para la salud. Cuando los ingleses tuvieron noticias de la destrucción del opio mandaron un ejército anglo-indio apoyado por una flota que incluía barcos a vapor. El 23 de agosto tomaron el pequeño puerto de Hong-Kong como base avanzada en la desembocadura del río Zhu Jiang. Un año después tomaron la ciudad de Cantón y controlaron así el Zhu Jiang. Los diversos intentos chinos de reconquistar el terreno perdido fueron detenidos. A mediados de 1842 los británicos lanzaron una expedición contra Shangai y así controlar el río Yangtze. La superioridad técnica fue tan aplastante que los chinos fueron derrotados rápidamente. En agosto de 1842 se firmó el tratado de Nanjing por el que China no sólo debía de permitir el tráfico de opio, sino que además se vio forzada a pagar una indemnización y a ceder Hong-Kong a los británicos. El mandarinato hizo que Lin Zexu fuera el cabeza de turco y lo envió al exilio.


Lo más destacable de la película es que cuida bastante el aspecto histórico aunque a veces resulta algo confusa, sobre todo si el espectador no está familiarizado con la historia y geografía chinas. No habría estado mal si hubiera sido un documental dramatizado. Pero se supone que no es un documental, sino una película para el disfrute del público. Y en ese sentido tiene el defecto de que es bastante plana y aburrida. Se intenta asombrar al espectador con algunas escenas de masas y con espectaculares tomas al estilo de "El último emperador", pero no pasan de ser meros fuegos de artificio. Lo cierto es que tiene un peculiar aroma a película de los años 50 o 60. En las producciones occidentales de esa época, los japoneses solían ser interpretados por chinos y los pieles rojas por mejicanos. Bueno, pues en esta los ingleses parecen interpretados por rusos o alguna etnia similar, porque tiene el aspecto menos "británico" que yo jamás haya visto (ver el video de la toma de Dinghai).


Para frikis de la historia colonial británica.



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jueves, febrero 12, 2009

Resplandor en la oscuridad (Shining Through)





Cuando uno ve "Resplandor en la oscuridad" se queda con una sensación de que es una especie de mezcla de otras películas más conocidas. Así a bote pronto, hubo escenas que me recordaron a "Cuando Harry encontró a Sally", Melanie Griffith parece que repite el papel de "Armas de mujer", en cuanto al guión me recordó a "Sonrisas y lágrimas" pero sin música y por lo que le pasó durante el rodaje podríamos estar frente a "El guateque".


El argumento es el de una novela con el mismo nombre, pero al parecer la historia sufrió cambios bastante significativos. Según los que han leído la novela tan sólo se utilizó la última cuarta parte del libro, obviándose el tono más distendido de la novela y para colmo rejuvenecieron al personaje de Linda obviando su entrenamiento como espía. La verdad es que Melanie Griffith resulta bastante increíble como espía con la misión de encontrar los documentos sobre el desarrollo de los cohetes alemanes y cuya única formación y entrenamiento es la receta del strudel y el visionado de películas de intriga de los años 30.


La película fue promocionada por un lado por su reparto pues contaba con las dos estrellas del momento: Michael Douglas y Melanie Griffith. Entre los secundarios estaba Liam Neeson y John Gieguld. También se promocionó en base a que fue una de las primeras producciones filmadas justo después de la unificación Alemana. Algunas escenas se rodaron en el Berlín Oriental, lo malo es que los exteriores se parecían bastante poco al Berlín de la IIGM. Por ello se tuvieron que construir decorados a mansalva (la ambientación es lo mejor de la película). Uno de estos decorados costó la friolera de medio millón de dólares y debía de ser reventado en la escena del bombardeo de la ciudad. Lo malo es que la primera vez que se explosionó, ninguna cámara estaba rodando.


Cuando se estrenó fue un auténtico desastre de crítica y público. La cinta se llevó el Razzie a la peor película y al peor director. Lo cual no debe de extrañar si uno se para a analizar la historia. Está llena de sinsentidos, no hay intriga ni suspense y las interpretaciones son pésimas. Es probable que el libro explique algo mejor las cosas, pero aparte de lo dicho antes sobre la el personaje de Melanie Griffith, es realmente difícil de imaginar que un oficial de la OSS que no tiene ni idea del idioma alemán sea enviado al corazón del Tercer Reich para salvar a su amante. Aunque si tuviera que elegir cual fue el peor momento de la película, me quedaría con la escena final de la frontera suiza. Es uno de los finales más artificialmente melodramáticos y almibarados de la historia del séptimo arte.


Mejor pasar de ella.




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jueves, febrero 05, 2009

El ojo de la aguja (Eye of the Needle)


El ojo de la aguja” es la adaptación cinematográfica del best-seller homónimo escrito por Ken Follet. Personalmente opino que es una película bastante maja que combina muy bien los elementos del “thriller” y del melodrama.

El punto de partida es muy interesante. “Aguja” es el nombre en clave de un agente alemán en Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial. Donald Sutherland da vida a este espía frío, calculador y despiadado. Éste descubre que el tan cacareado Primer Ejército de Patton que está preparado para lanzarse sobre el paso de Calais es en realidad un ejército falso (La famosa operación “Fortitude). y que el desembarco real será en Normandía. El problema es cómo transmitir la información a Alemania. Como la información es difícil de creer se le ordena regresar a Alemania a informar personalmente y entregar el material fotográfico que ha conseguido. Pero el servicio de contraespionaje británico le sigue de cerca. “Aguja” se ve obligado a escapar hasta Escocia donde tomará un bote para ser recogido por un submarino que le llevará a su patria. Sin embargo el mal tiempo se cruza en su camino. Su pequeño bote naufraga pero consigue llegar a la Isla de las Tormentas. Allí sólo hay cuatro personas: un pastor de ovejas, y una familia en el que el marido está paralítico por un accidente de coche, una esposa resignada a su suerte y un hijo de unos tres años. "Aguja" será acogido por sus habitantes y tendrá un romance al estilo “El amante de Lady Chaterlay” con la esposa (Kate Nelligan).

El principal handicap de la película es que hay secuencias que están grabadas de un modo bastante chapucero. No lo digo por el anacronismo del helicóptero, sino porque hay escenas en las que se nota demasiado que se han hecho en el decorado de un estudio y en las que se lanzaba los cubos de agua a los protagonistas. Y no digamos la secuencia en la que la cinta va hacia atrás y se ve el humo de la casa ¡entrando por la chimenea!


Afortunadamente la mayor parte de la película no es así. La banda sonora de Miklós Rózsa es muy buena, así como la fotografía de las desoladas costas escocesas. Me gustó bastante el modo en que el MI-5 va cerrando el cerco en torno a "Aguja". También es de destacar la magnífica situación de suspense que se crea cuando nos damos cuenta de que en la isla hay 5 personas y una de ellas es un asesino sin escrúpulos. Pero lo que más me gustó es la evolución de la psicología de los personajes. El marido hace de típico paralítico amargado por el estúpido accidente del que tuvo la culpa. Lo hemos visto muchas veces en otras producciones, pero sin embargo descubrirá que aún tiene algo por lo que luchar, aunque su descubrimiento será tardío y trágico (ver video). La mujer frustrada descubrirá que aún es deseable por otro hombre. Y el despiadado “Aguja” se humanizará por su amor a una enemiga de su país. Lo que más me gustó de la película es el momento en que ella descubre que él es un espía. A partir de ahí los dos toman la misma decisión dejando a un lado sus sentimientos. Ambos se quieren, pero ambos están obligados a cumplir un deber hacia sus respectivos países, aunque Donald Shuterland mostrará ser el más débil. Él intentará llegar a Alemania procurando no hacerle daño a su amante. Ella en cambio tiene muy claras cuales son las prioridades cuando él desiste en rendirse. Su enfrentamiento es una guerra a pequeña escala, pero igual de destructiva.


Muy recomendable



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Crítica en el blog de Von Kleist
Crítica en Pablocine

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sábado, enero 31, 2009

Clandestino y Caballero (Cloak and Dagger)





Cuando uno ve esta película acaba con una sensación de déjà vu. Y no le faltará razón porque es el precedente de al menos dos películas que seguro que habrá visto, aunque las dos son mucho más modernas que esta.


"Clandestino y caballero" es una película de espías estrenada justo al año de haber acabado la IIGM. Su título original significa "A capa y espada", y lo cierto es que parece un folletín del Barroco pero ambientado en el siglo XX. Cuenta la historia de Alvah Jesper (interpretado por Gary Cooper), un científico del proyecto Manhattan que es reclutado por la OSS para ir a Suiza e intentar contactar con una científica europea que trabajaba para los nazis y de los cuales ha conseguido escapar. Su misión consistirá en informarse sobre el estado del desarrollo del proyecto atómico alemán. Los nazis no se quedaran cruzados de brazos y las circunstancias le obligaran a viajar a Italia donde gracias a la resistencia contactará con otro científico italiano al que intentará convencer para que deserte. Pero éste se niega a ser evacuado a menos que su hija sea puesta a salvo. Entre los resistentes está la bella Gina (Lilli Palmer) que como era de esperar se enamorará del profesor Jesper. Lógicamente los nazis no pondrán las cosas fáciles, aunque el valeroso grupo de resistentes italianos intentará que Jesper cumpla su misión.


Seguramente los seguidores del blog habrán adivinado ya una de las películas que tiene un cierto parecido con la trama aquí resumida. Sí, se trata de "Cortina rasgada" de Hitchcock, pero allí el papel de científico lo interpretaba Paul Newman, y es bastante mejor que esta. La segunda, bueno, prefiero que el lector lo adivine viendo los videos que aparecen al final del comentario. Y el final también recuerda a una tercera película, pero esa es anterior a esta.


Esta película es una obra menor del director Fritz Lang. La trama es más bien ingenua porque es difícil de creer que un científico del Proyecto Manhattan, aunque fuera el último mono, sea puesto en riesgo de ser capturado en la Europa de Hitler. Y no digamos ya que ese científico tuviera entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo. Pero hay que entenderlo, Cooper es el protagonista. Tiene de todas formas algunos momentos interesantes. A mi me gustó uno en el que el personaje de Cooper se pasa de listo. Es aquel en el que nada más llegar a Suiza se da cuenta de que hay una persona que fotografía a los pasajeros que abandonan el aeropuerto. Así que Cooper se tapa el rostro con el sombrero. Cuando le explica muy ufano a su contacto de la OSS en Suiza lo que ha hecho este le echa un jarro de agua fría al indicarle que de esa forma lo único que ha conseguido es llamar la atención y que seguramente los espías alemanes saben ahora quién es él. También me gustó la forma en que consiguen chantajear a una doble agente alemana o el asalto a la casa donde tienen escondida a la científica que Jesper ha ido a buscar.


Como anécdota de la película está el hecho de que se censuró un diálogo en el que Cooper se quejaba de la gran cantidad de dinero que se estaba gastando en fabricar un arma atómica y el poco dinero que se daba a la mejora de la sanidad o la alimentación. Estaba claro que la Guerra Fría ya hacía estragos.


En el lado histórico la trama se basa en las experiencias de Michael Burke, un agente de la OSS que intervino en Francia y en Italia. Su misión era precisamente la de contactar con científicos en esos países para determinar el grado de avance de la tecnología del Eje e intervino en la misión Alsos. De hecho llegó a participar como asesor en el rodaje e incluso filmó algunas escenas, pero estas fueron luego eliminadas. En 1950 participó en una operación secreta en Albania y después se retiró. Llegó a ser presidente de los New York Yankees.


Una película típica de su tiempo. Interesante para los amantes del cine clásico en blanco y negro.



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Final de la película (Sólo falta Cafeaulait)

jueves, enero 22, 2009

Espía por mandato (The Counterfeit Traitor)



"Espía por mandato" es una notable película de espías de principios de los 60. Reconozco que me gusta más el título en español que el original (El falso traidor sería una posible traducción). porque el protagonista es obligado a trabajar para los aliados. Inicialmente no lo hace por convicciones morales o por ningún sentido del deber. Lo hace por negocios.


William Holden protagonizó esta cinta sobre la vida de Eric Erickson, un sueco-americano que espío la capacidad de producción de petróleo sintético alemana durante la IIGM. El verdadero Erickson se ofreció voluntariamente a la OSS norteamericana y llegó a visitar Alemania unas 30 veces entre 1939 y 1945. Sin embargo en la película el personaje de Holden es mucho más reluctante por lo que el servicio británico le "persuade" bajo amenaza de destruir sus negocios si no colabora. A destacar el actor secundario Hugh Griffith (el jeque árabe de "Ben-Hur") que interpreta al cínico Collins, miembro del servicio secreto británico que reclutará a Erickson. Es antológica su respuesta a la pregunta que le lanza Holden sobre la falta de escrúpulos que demuestra- Ver Londrés en llamas por las bombas alemanas ayuda muchísmo.


Para llevar a cabo su tarea Holden debe de transformarse en un simpatizante nazi, aunque eso le costará su matrimonio y sus amistades, incluida la de su mejor amigo que es de origen judío. Una vez en Alemania se encontrará con su contacto, Marianne (una gran Lilly Palmer) una mujer con un profundo sentido religioso y moral sobre lo que es el bien y el mal. Gracias a ella el personaje de Erickson sufrirá un cambio y se dará cuenta de que su deber es luchar para acabar con los nazis. Creo que la evolución de los personajes queda perfectamente resumida en el diálogo entre el Barón Gerhard y Erickson: -Es extraño, puedes leer sobre cientos de atrocidades, oir sobre millares, pero basta ver solo "una"- para que él se convierta en tu hermano.


Lo mejor de la película es que no se limita a ser una intriga de espías. Intenta profundizar en la psicología de los personajes y en sus motivaciones. Collins por ejemplo está chantajeando a un ciudadano de un país neutral y se nota que no dudaría en destruirle. Eso es algo que uno esperaría de un nazi, no de un agente aliado. Por eso Holden no ve tanta diferencia entre unos y otros al principio. Luego gracias a Marianne y a otros resistentes descubrirá que los dos bandos no son iguales. Que su labor probablemente signifique la muerte de inocentes, pero que seguramente acortará la guerra y la matanza. Y que sus negocios no significan nada mientras que su conciencia lo es todo.


La producción tiene una forma bastante curiosa de representar el mal que significaba el régimen nazi y es en el personaje del niño repelente de las juventudes hitlerianas (Helo Gutschwager). Todo un ejemplo de lo que puede llegar a hacer un regimen totalitario con una mente inocente. Otro momento en que se nos muestra el grado de perversión del nazismo es en la escena del confesionario.


Un aspecto singular de este film es que gran parte del mismo fue grabada en los escenarios históricos como es la carcel de Berlin Moabit. Y como dato curioso es que volvemos a ver a Klaus Kinski, en un papel totalmente opuesto al que realizó en "Tiempo de amar, tiempo de morir". En esta es un judío que intenta escapar de los nazis. Es una gran película y mi secuencia favorita de ella es la final, cuando vemos quien recibe a Erickson después de haber terminado su odisea. Todo un canto a la amistad.


Grandes actores, grandes interpretaciones, gran historia, gran película.






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lunes, enero 12, 2009

39 Escalones (The 39 Steps)





En 1915, el escritor John Buchan publicó una novela de espías ambientada en los momentos anteriores al estallido de la Primera Guerra Mundial titulada "Los treinta y nueve escalones". La obra fue un éxito de ventas y llegó a sr un "best-seller" de las trincheras. La popularidad de la obra se mantuvo incluso después de acabada la guerra.


Tras la llegada de Adolf Hitler al poder, los miedos a una Alemania agresiva renacieron en Gran Bretaña y Francia, por lo que no es de extrañar que se volvieran a poner de moda las obras y películas sobre espías y conspiraciones teutonas. En 1934, el director Alfred Hitchcock estrenó su primera adaptación de "El hombre que sabía demasiado", que tuvo una buena acogida. Un año después Hitchcock adaptó la obra de Buchan. "39 escalones" fue un absoluto éxito de taquilla. Aunque en ningún momento de la película se alude a que la organización de espías enemigos que actúan en Gran Bretaña sea de nacionalidad germana, eso no importa. Tanto para los británicos que conocían la obra de Buchan, como para cualquier espectador, está muy claro a que país pertenecen los malos.


"39 escalones" es famosa en la historia del cine por muchos motivos. Está considerada la primera obra maestra del genio británico desarrollando el tema de tipo normal que está en el lugar equivocado en el momento equivocado y que llevará al virtuosismo en "Con la muerte en los talones". La película es muy corta (75 minutos) y su ritmo trepidante hace que incluso parezca tener una duración menor. En su contra está el hecho de que quizás la trama puede pecar de ingenua en algunas ocasiones, pero todos los elementos de lo que luego sería conocido como género de Suspense están ahí.


Hay varias otras secuencias destacables y que luego Hitchcock volvería a utilizar en sus posteriores producciones. Una es la del discurso político totalmente lleno de demagogia que debe de soltar el protagonista en un determinado momento mostrándonos lo fácil que puede llegar a ser el manipular a las multitudes. Otra son las diferentes peripecias que suceden en el tren. Pero probablemente lo mejor de la película es el momento en que los protagonistas están esposados y deben de sortear una serie de situaciones dignas de la mejor comedia. Asimismo, hay escenas bastante insinuantes con un contenido erótico algo subidillo para la época, como puede verse en la secuencia del vendedor de sujetadores, o por supuesto la escena de la media cuando ambos protagonistas deben de pasar la noche esposados. Es conocida la broma pesada que Hitchcock gastó a los dos protagonistas. Parece ser que decidió comenzar el rodaje con un ensayo de una de las escenas en la que son esposados. Después de rodar una escena algo insulsa les dijo que se habían perdido las llaves y no les liberó hasta varias horas después. Y una curiosidad, es la primera película en la que sale un autogiro como elemento de la trama.


Asimismo, es la primera vez en la que Hitchcock utiliza la técnica del MacGuffin. Se supone que es la trama principal de la historia y por la cual los malos y los buenos se pelean, pero en el fondo carece de importancia para el argumento de la historia. En "39 escalones" lo importante son las aventuras de Robert Donat y Madeleine Carrol, mientras que el MacGuffin son los famosos planos de un nuevo motor, pero podía haber sido perfectamente la receta de como hacer un Haggis. Hitchcock llegó a decir que en historias de rufianes siempre es un collar, y en historias de espías siempre son los documentos.



Podría decirse que "39 escalones" fue el primer escalón de la maestría de Hitchcock


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martes, enero 06, 2009

Canaris (Admiral Canaris - Ein Leben für Deutschland)




Si hay un personaje enigmático en la historia de la IIGM ese personaje sin duda es el almirante Wilhelm Canaris, cabeza de la Abwehr, los servicios de información de las fuerzas armadas alemanas.

Recientemente se ha comercializado una serie de DVDs dedicados a películas bélicas alemanas de los años 50 que nunca habían sido estrenadas a las pantallas españolas. Ello ha permitido conocer a los aficionados al cine bélico algunas obras con cierto interés. “Canaris” es una de ellas. En mi modesta opinión, la biografía de Canaris es lo suficientemente interesante como para que esta película se hubiera convertido en un clásico del cine de espías. Sin embargo, la productora alemana cometió dos errores. Por un lado intentar imitar el estilo de las producciones de Hollywood de los años 40 y 50 al estilo de “Casablanca”, pero en este caso insertando un romance bastante insulso en el guión. Por otro, caer en el sempiterno tono de autojustificación. Ya desde el principio se observa dicho tono en el título original alemán: “Almirante Canaris, una vida por Alemania”.

Inicialmente nos sitúa en la Alemania de 1935, cuando Canaris ya está al frente de la Abwehr. Nada veremos de su participación en los Freikorps, su papel en la caída de la República de Weimar y el ascenso al poder de Hitler o la implicación en la Guerra Civil Española. Sin embargo ya se nos muestra enfrentado con su anterior subordinado, el infame Reinhard Heydrich, cabeza de la temible RSHA, y cuya ambición es concentrar todo el poder de los servicios secretos alemanes bajo su mando. La trama es bastante simplona tratándose de una película de espías. Heydrich quiere destruirlo y para ello no duda en chantajear a Irene, la hija de un amigo de Canaris, para que le traicione. Como era de esperar Canaris descubre dicho intentó, así que tras asegurarse la lealtad de Irene le pasa información irrelevante para que a su vez se la pase a Heydrich. Esto le permitirá a Canaris seguir con su labor de inteligencia. La cinta nos mostrará diversos momentos cruciales para la vida de Canaris que explican la evolución de su postura de partidario de Hitler a conspirador contra él. Mientras tanto Irene se convertirá en una espía destinada en España donde se enamorará de uno de sus compañeros. A pesar de la muerte de Heydrich, Canaris caerá en desgracia. En parte debido a sus fútiles intentos de hacer ver a Hitler los preparativos soviéticos que desembocarían en el desastre de Stalingrado. Todos sus colaboradores serán detenidos y ejecutados. Finalmente, el también sufrirá idéntico destino.

En los aspectos destacables de la cinta está el que el actor O.E. Hasse muestra un gran parecido con el verdadero Canaris y en la ambientación general. Veremos algunas de las técnicas desarrolladas por la inteligencia alemana como el micropunto o el uso de sellos de correos para el envío de mensajes cifrados. También se nos muestra algunas de las hazañas de dichos servicios secretos, usando incluso agentes de origen español, en la obtención de material clasificado de Gran Bretaña y Francia y se nos insinúa el importante papel que tuvieron en las operaciones que culminaron en la anexión de Austria. Canaris es retratado como un patriota que sólo busca la recuperación alemana y que cuando vislumbra la senda de destrucción hacia la que se encamina la Alemania de Hitler trata de dar un golpe de estado para apartarle del poder. También veremos sus denodados esfuerzos para intentar una paz por separado con los aliados occidentales, pero estos solo aceptan la “rendición incondicional”.

En mi opinión, el principal defecto de esta producción es que es demasiado hagiográfica. Solo vemos las partes claras del personaje y poca, o ninguna, de las partes oscuras. El Canaris cinematográfico es demasiado bonachón, e incluso un auténtico padrazo con el personaje de Irene. Algo paradójico si tenemos en cuenta que el verdadero Canaris estaba casado y tenía dos hijas, pero eran ignoradas por él, algo que también hace la película. El único aspecto familiar que vemos es la pareja de perritos daschunds por los que sentía un gran cariño. También brilla por su ausencia el doble juego desarrollado por dicho personaje. Probablemente Canaris fue el más importante de los opositores al nazismo. Pero también sabemos que mientras que con una mano conspiraba, con la otra detenía a aquellos que también luchaban contra Hitler y sus secuaces. Otro interesante aspecto ausente son sus contactos con el servicio secreto británico y el muy probable paso de información para la planificación del atentado que causaría la eliminación de Heydrich, su rival.

La parte que más me gustó de la película es aquella en la que están planeando y desarrollando el golpe de estado de 1939, en plena reclamación de Hitler por los Sudetes. Todo el mundo cree que va a haber guerra, por lo que Canaris y sus camaradas encuentran apoyo en amplios sectores del ejército para el derrocamiento de Hitler. Lo único que esperan es el ultimátum de Gran Bretaña y Francia. Es entonces cuando llega el jarro de agua fría que supuso la conferencia de Munich. En ese preciso momento Canaris se da cuenta de que todo está perdido y que Hitler no parará en sus demandas. La guerra será inevitable. Otro aspecto destacable desde el punto de vista histórico es que no involucran a Canaris con la elaboración de la operación Valkiria, un error bastante frecuente que se ve en otras partes. En esas fechas, Canaris ya había sido apartado de la cabeza de la Abwehr y estaba bajo arresto domiciliario. Sin embargo, como un antiguo colaborador suyo si participó, el también fue acusado de haber participado. Otra paradoja más de su interesante vida, el conspirador más importante no participó en la complot que casi acaba con Hitler.

Entretenida e interesante, pero podría haber sido mucho mejor.


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domingo, diciembre 21, 2008

Ike: Desembarco en Normandía ( Ike: Countdown to D-day)



Lo bueno que tienen algunos telefilmes es que no buscan hacer una gran taquilla. Tan sólo hacer con pocos medios, un producto decente y que entretenga al espectador medio cuando son programados en la caja tonta. A veces lo consiguen e incluso aprueban con nota. Es el caso de "Ike: Desembarco en Normandía".


Reconozco que tengo bastante simpatía por el personaje de Eisenhower. Como ya comenté en el post anterior, la serie de TV dedicada a dicho general me dejó una pequeña huella. No había mucha acción bélica y si mucha discusión entre personajes históricos. No entendí muy bien el porque un general hacía más de político que de militar. MacArthur le había definido como el mejor oficinista que había tenido bajo sus órdenes. Según iba leyendo y aprendiendo sobre el tema de la IIGM más curioso y paradójico me resultaba Eisenhower. Era el comandante supremo, pero al mismo tiempo casi no había tenido experiencia de combate y era el más joven que la mayoría de todos los generales famosos del bando aliado. Bradley era más joven, pero había conseguido llegar a general antes que Ike. Con el tiempo comprendí la arriesgada decisión que tomó Marshall, apoyado por Roosevelt, de dar a Eisenhower el mando supremo de la fuerza expedicionaria aliada. Habían seguido la máxima de Clemencau que dice que la guerra es un asunto muy serio para dejárselo a los militares y comprendieron que dicho cargo requería más a un diplomático que a un militar. Las capacidades administrativas, organizativas y políticas desplegadas por Ike durante el conflicto demostraron que no se equivocaron.


La producción nos muestra dichos aspectos centrándose en los 90 días que transcurrieron desde el nombramiento de Ike como comandante supremo hasta la culminación de la operación más importante de su carrera: el desembarco de Normandía. Ike es interpretado por un correcto Tom Selleck. Otras caras conocidas son Timothy Bottoms interpretando a Bedell Smith y James Remar en el papel del general Bradley. El resto de personajes históricos son interpretados en su mayor parte por actores neozelandeses, muchos de ellos con participación en la trilogía de "El señor de los anillos". El motivo es simple, la película está filmada en Nueva Zelanda.


El tempo de la cinta es casi el de un documental dramatizado, al que solo le falta la voz en off del narrador. En las dos horas que duran se resumen diversos aspectos que tuvieron que solventar durante la Operación Overlord como es el hecho de elegir el mejor día para el desembarco, el número de lanchas disponibles, si la arena de las playas podría aguantar a los tanques, etc. También nos muestra algunos de sus contratiempos como la devastación causada por el ataque de torpederas alemanas que sorprendieron a un grupo de desembarco en plenas maniobras, o la famosa indiscrección del General Henry Miller. Pero el meollo de la película son las diferentes conversaciones que tiene Ike con las otras vedettes del show: Churchill, Monty, Patton y DeGaulle. Debe de reconocerse que Ike supo tener mucha mano izquierda para lidiar con dichos personajes. Una secuencia que destacaría es aquella en la que deben de explicar el plan al rey de Inglaterra y Ike, tras una breve introducción, cede el protagonismo a Monty.


Personalmente, lo que más me gustó es que muestran que Ike no buscaba los focos y las portadas de periódicos (al menos no los buscaba tan desesperadamente como el resto de los mandos aliados) y que estaba dispuesto a aceptar la responsabilidad del fracaso si este se hubiera producido. No me molestó mucho que fuera tan pro-americana. Es lo esperable en una producción para la televisión yanqui. No me gustó en cambio que la única mención del asunto Kay Sommersby es una fugaz aparición en su papel de chofer y que lo único que se mostrase del "lado humano" de Ike fuera su famosa visita a un grupo de paracaidistas de la 101.


La película también tiene unos cuantos gazapos. Uno afecta a la escena arriba indicada. Se dice que es el 6 de junio cuando ocurrió el 5 de junio. Pero el que más llama la atención es precisamente la cuenta atrás. Como cualquier aficionado a la IIGM sabe, inicialmente se pensaba desembarcar el 5 de junio pero se tuvo que aplazar 24 horas por causa del mal tiempo. Sin embargo la cuenta atrás permanece como si el 6 fuera el día elegido con antelación. Otro gazapo es que en un determinado momento están viendo la película de Laurence Olivier sobre Enrique V cuando dicha película fue estrenada 11 días después del desembarco.


Resumiendo, un telefilm por encima de la media y que hará disfrutar a cualquier aficionado a la historia de la IIGM.


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