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El blog no está muerto pero como podéis comprobar no puedo dedicarle el tiempo que necesita. Si alguien quiere una breve explicación del parón la encontrará aquí. Iré publicando películas y contestando a los comentarios poco a poco. Gracias por vuestra paciencia, atención e interés.

Actualmente hay 269 películas comentadas

En los siguientes links puedes encontrar todas las películas comentadas, bien ordenadas alfabéticamente o bien clasificadas por períodos históricos.

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Si te interesan otros aspectos de las películas de guerra puedes visitar Cine de Guerra.

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miércoles, marzo 25, 2009

Aníbal (Annibale)



Ya he comentado en la anterior entrada que el cine ha sido decisivo en moldear la forma en que nos imaginamos a la Antigua Roma. Siempre ha sido representada como un imperio, bien en expansión o en decadencia. Es cierto que existe una serie de televisión sobre la leyenda de “La Eneida” y un peplum titulado "Romolo e Remo" (que no he visto) protagonizado por el forzudo Stev Reeves. No parecen existir películas sobre la posterior expansión romana por la Península Itálica. Entre los personajes del cine no encontraremos a los etruscos, ni a Cincinato, ni a Tarquino, ni a Pirro o a Régulo, ni tampoco alguna referencia a episodios como las horcas caudinas, la batalla de Heraclea o la Primera Guerra Púnica. Tan sólo un musical basado en la leyenda del rapto de las sabinas y otro peplum dedicado al asedio de Siracusa y la muerte de Arquímedes ("L'Assedio di Siracusa" que tampoco he visto).

Si hacemos un poco de arqueología cinematográfica el acontecimiento más antiguo sobre Roma recogido en el celuloide es la Segunda Guerra Púnica. Aunque es cierto que no debería extrañarnos, pues en dicha guerra luchó uno de los más grandes generales de la historia: el cartaginés Aníbal Barca.

Son varias las películas en las que Aníbal aparece como un personaje principal. De hecho actualmente se está produciendo una en la que será interpretado por el actor Vin Diesel. Se supone que debería haber sido estrenada por estas fechas, pero la IMDB dice que será en el 2011. Ya veremos. Me daré con un canto en los dientes si hacen algo mejor que el peplumAníbal”. Aunque eso no parece muy difícil.

En el blog ya se comentó que a finales de los años 50 del siglo pasado la industria italiana del cine se especializó en dirigir epopeyas históricas de bajo presupuesto conocidas como peplums (en inglés sword and sandal). Lo cierto es que habían tenido una buena escuela. Gran parte del “Ben-Hur” de 1925 se había rodado allí, y adicionalmente hubo una gran producción de películas sobre Roma durante la época del fascismo italiano. Uno podría pensar que quién mejor que los italianos para recrear la Antigua Roma. Bueno, pues lo cierto es que viendo los peplums con trasfondo histórico se cumple el refrán de que en casa del herrero...

Porque “Aníbal” es un peplum muy malo. Supongo que la productora italiana pensó que si ponía en el papel protagonista a una estrella de Hollywood especializada en dramas históricos tendría la taquilla asegurada. Así que contrataron a Victor Mature, que en aquellas fechas ya estaba pensando más en el golf que en el cine. Probablemente esta sea una de sus peores interpretaciones. Pero lo peor es que el resto del reparto no lo hace mejor. La mayor parte de los actores sobreactúan con unos diálogos y poses supuestamente “heroicos”. Y encima pronuncian mal los nombres latinos. En la versión original en italiano dicen “Varone” cuando se refieren a Cayo Terencio Varrón. Por cierto, en la película salen Terence Hill y Bud Spencer, desgraciadamente no se ponen a dar mamporros juntos, porque en ese caso al menos uno podría echarse unas risas. Añadamos a eso una pésima dirección y un guión horroroso y el bodrio está completo. Alguien debió pensar que había que meter un romance estilo Romeo y Julieta así que nada mejor que liar a Aníbal ¡con la sobrina de Quinto Fabio Máximo! en un melodramón que te dan ganas de cortarte las venas cuando ves aparecer a la mujer hispana de Annibal. Lo único salvable es que alguien debió de sentir vergüenza e introdujo algunas escenas en las que se explicaba de pasada la caída de Sagunto como origen de la guerra, el porqué de la estrategia fabiana como única forma de enfrentarse a Anibal y algunas de las intrigas políticas que condujeron al desastre de Cannas.

La cinta está ambientada en los decisivos años entre el 218 con el cruce de los Alpes, y el 216 AC con las famosas "Delicias de Capua" mostrando como el ejército cartagines comienza a ablandarse. La película merecería haber sido una superproducción. Sin embargo la escasez de peculio se nota en casi cada fotograma y no digamos ya cuando llegamos a las escenas de batallas. La cinta no empieza mal. Vemos al ejército cartaginés cruzando los Alpes con los elefantes. Luego los utilizan en una batalla pero su papel fundamental es que sirven para intentar cargarse a la amante romana de Aníbal.

En cuanto a los aspectos bélico-históricos. Veamos, primero lo bueno además de lo dicho antes: Nada, bueno sí, el parche está correctamente colocado en el ojo derecho de Aníbal. Ahora lo malo: el resto. Si esto fuera una producción yanqui podría tener un pase que el ejército romano parezca de la época de Augusto y no un ejército de la Segunda Guerra Púnica con sus velites, sus hastati y sus triarii. También podría entenderse que los legionarios lleven lanzas en lugar de pilum, y que veamos una especie de manípulos mal formados. No nos extrañaría que por motivos del guión la famosa frase “Sabes obtener victorias pero no como aprovecharlas” se diga antes de la batalla de Cannas y no después de ella. Vale también que Aníbal es el protagonista y que debe de ser retratado de manera idílica porque es el “bueno”. ¡Y ni siquiera aparece un solo Escipión!. Pero es que se supone que es una producción italiana y que están hablando de su propia historia.

Sólo se representan dos batallas: una inventada y Cannas. Y cualquier parecido a las batallas históricas entre romanos y cartagineses es pura coincidencia. En la primera se supone que es una mezcla entre Trebia y Lago Trasimeno porque sucede después de que Aníbal ha provocado a los romanos comandados por Cayo Flaminio con los incendios de los poblados, pero también se utilizan a los elefantes. Aunque en la película, para destacar el carácter bondadoso de Aníbal, explican que es él mismo el que inventa esos “rumores de devastación” como estratagema. Y digo lo de batalla inventada porque vemos a los cartagineses cruzando un río y entonces los romanos les atacan ¡montados en unas balsas! Ahí no acaban las barbaridades. Tras la derrota se nos muestra al senado romano como una sarta de explotadores de la plebe y a Fabio pidiendo ¡que se negocie con Aníbal porque está asediando Roma! Pero cuando llegamos a la parte de Cannas es para echarse a llorar. Los romanos deben de cruzar un río como si eso fuera Trebia y no la llanura de Cannas. Supongo que el equipo de efectos especiales debía de ser del todo a 100 y no habían oído hablar de técnicas de trucaje de imágenes porque en lugar de 80.000 romanos lo que vemos es una especie de excursión campestre colegial. Y cuando llegamos a la lucha en sí las famosa disciplina y formaciones de la legión romana brillan por su ausencia y en su lugar tenemos la típica escena en la que todos luchan mezclados y de manera caótica. De hecho, el momento culminante de dicha batalla es la aniquilación de la caballería romana y no el rodeo y exterminio de las legiones.



Horrible película que debería haber sido considerada un atentado contra el patrimonio cultural e histórico de la humanidad.



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lunes, marzo 09, 2009

Ben-Hur



Supongo que cualquier seguidor del blog habrá notado una gran ausencia entre las diferentes películas bélicas e históricas que han sido tratadas. Así que nada como llegar a los 200 comentarios para comenzar un ciclo dedicado a ROMA. Y para ello he escogido la película más conocida sobre dicho periodo, aunque paradójicamente es una de las menos históricas.

La archifamosa película "Ben-Hur" de 1959, de la que se cumple el 50 aniversario de su estreno, es en realidad un remake de una película muda de 1925. Y ni siquiera esa fue la primera adaptación. En 1907 se estrenó una versión de 15 minutos que tan sólo se centraba en la carrera de caballos. Como extras se contrató al personal y a los caballos del departamento de bomberos de New Jersey. La principal fama de dicho cortometraje sin embargo reside en el hecho de que fue la primera vez que se demandó a una productora cinematográfica por violar los derechos de autor de una obra escrita.

La novela "Ben-Hur, un cuento de los tiempos de Cristo" fue escrita por Lew Wallace, un antiguo general de la Unión que luchó en la Guerra Civil Nortemaricana. Participó en la batalla de Shiloh y fue miembro del consejo de guerra que juzgó al comandante del campo de Andersonville. Entre 1878 y 1881 fue gobernador de Nuevo Méjico y llegó a ofrecer el perdón a Billy el Niño si se comprometía a no seguir delinquiendo. La inspiración le vino en un viaje que realizó en tren en 1873 junto a un compañero de armas. Al parecer en dicho viaje entabló un debate sobre temas religiosos. Tras la discusión Wallace salió con su fe cristiana reforzada y se dispuso a escribir una obra que expresase sus creencias. Se inspiró en parte en sus propias experiencias bélicas y en la obra "El conde de Montecristo". En 1880 la novela vió la luz y se convirtió en un best-seller. Fueron numerosas las adaptaciones teatrales de la obra por lo que no es de extrañar que fuera un tema que se plasmara en el cine en fecha tan temprana.





Sobre el primer largometraje de "Ben-Hur" . En 1922 la Metro Goldwyn Mayer compró los derechos para la pantalla por 600.000 dólares de la época. Parte de la película se filmó en Italia, sobre todo las escenas navales llegándose a construir tres galeras a tamaño natural e incontables miniaturas. El incendio que se ve de uno de los barcos con los tripulantes saltando es real, no es un efecto especial. Se incendió y el director continuó filmando. La carrera de cuadrigas se filmó en Hollywood. Se rodaron un total de 61.000 metros de película de los que sólo se aprovecharon 229. Para hacerla más realista se decidió que se daría un premio de 100 dólares al ganador. No cabe duda que se consiguió porque la secuencia fue copiada casi fotograma a fotograma en la versión de 1959. Pero también ocurrió que uno de los especialistas tuvo un accidente mortal y desde entonces se legisló para evitar los abusos a los extras. Otras curiosidades son que las escenas ambientadas en Roma están filmadas en technicolor, que hay alguna escena "gore" y que hay más de un desnudo, tanto masculinos como femeninos, en la película. Tras gastarse un total de 4 millones de dólares la película vió la luz en 1925. A pesar de que no funcionó mal en taquilla no cubrió los gastos hasta pasado bastante tiempo, por lo que económicamente fue un fracaso. De todas formas si uno es un gran amante del cine esta película debe de verla por lo menos una vez.


Pero sin duda es la versión de 1959 protagonizada por Charlton Heston la más famosa de todas y con razón. Superó con creces a su predecesora. En mi caso particular también la vi en la niñez. Mi colegio la proyectó en el salón de actos y doy fe que quedé totalmente impactado por la escena de la batalla naval y de la carrera de cuadrigas. También me llamó la atención el hecho de que el rey Baltasar (Finlay Currie) es blanco en lugar de negro. A lo largo de mi vida la he visto infinidad de veces en la tele pues es un clásico de las películas de Semana Santa o de Navidad. Mi secuencia preferida es el duelo de voluntades a golpe de remo y timbal entre Charlton Heston y Jack Hawkins. También reconozco que me quedé clavado en la butaca al contemplar como el barco pirata irrumpe en la nave de Ben-Hur mientras vemos a los desgraciados galeotes aplastados o mutilados, una sensación que sólo la he vuelto a tener en contadas ocasiones. Soy de la opinión de que cualquier estudiante de cine debería de ver esta película obligatoriamente en pantalla grande como parte de su formación académica. Es una de las obras cumbres del CINE.


La producción de dicha película tiene su propia historia. A mediados de los años 50, la MGM se encontraba en serios problemas económicos y se jugó todo a una carta. Se decidió hacer un remake de "Ben-Hur". Esta vez iba a ser algo más barato porque no había que pagar derechos de autor ya que todavía los poseían. Como director se escogió a William Wyler, que había trabajado como director ayudante en la versión de 1925. Para la música se escogió al compositor Miklós Rózsa que realizó una de las partituras más reconocidas del cine. Nuevamente una parte del rodaje volvió a filmarse en Italia, en los estudios Cinecitta. Pero la MGM destruyó los decorados para evitar que los italianos los utilizasen para sus peplums. También se decidió que se utilizaría el formato de 65 mm que daba un espectacular aspecto panorámico. Se tuvo que construir unos 300 decorados, incluida una galera a tamaño real, y se gastaron 15 millones de dólares. Pero la película fue uno de los mayores éxitos del cine. Se recaudaron 75 millones de dólares, salvando a la MGM de la bancarrota. Fue la primera película en ganar 11 oscars, record que solo ha sido igualado por "Titanic" y "El Señor de los Anillos". Pero hay que recordar que en 1997 y en el 2003 había más categorías de premios que las que había en 1959 (por ejemplo la de Mejor Edición de Sonido). En comparación, "Ben-Hur" tiene oscars de mejor calidad que las otras dos.


"Ben-Hur" es la quinta esencia del cine entendido como espectáculo. Una trama de amistad que se transforma en odio, una búsqueda de venganza, una historia arquetípica del héroe que cae y se vuelve a levantar, un romance entre dos personas de clases distintas, uno de los mejores papeles de malo del celuloide, la lucha contra un imperio y como guinda del pastel las espectaculares escenas de la batalla naval y de la carrera de cuadrigas. Sin embargo, como ya he indicado más arriba, lo más paradójico de esta producción es que tiene muy poca fidelidad histórica. Jesucristo es un personaje secundario que simplemente nos sirve para situar en el tiempo la historia de Juda Ben-Hur. En cuanto a la famosa escena de la carrera de cuadrigas, es muy espectacular, pero nunca hubo un circo romano en Jerusalén, ni pequeño ni grande. Respecto a los legionarios romanos que salen, más o menos están bien uniformados, aunque la lanza que llevan es muy poco parecida a un pilum de la época de Augusto. Y en cuanto a la espectacular escena de la batalla naval contra los piratas, bueno la Marina Imperial Romana no utilizaba galeotes. Los remeros de una galera de combate romana eran marinos profesionales muy bien pagados. Era imprescindible una buena coordinación para remar y eso no se conseguía con esclavos. Si un remo fallaba podía provocar una descoordinación en el grupo (así que nada de desmayos como los que salen en la escena de ¡Boga de ariete!). Adicionalmente en esa época el arma principal de los combates navales era la catapulta y no el espolón. Ciertamente los espolones aún se usaban, pero principalmente para mejorar la hidrodinámica de la galera, no para el ataque.


Y sin embargo esta película es a su vez uno de los estereotipos más extendidos que tiene la sociedad actual de la Antigua Roma. Un gran imperio que se extendía por tierra y mar, que creó ciclópeas construcciones para la diversión y para manifestar su poder, con una de las mejores máquinas militares de todos los tiempos, pero que, salvo excepciones, manifestaba una gran crueldad imperialista y sojuzgaba a todo pueblo que se cruzaba en su camino. No en vano, una de las más famosas, y equivocadas, frases de Ben-Hur es la que le dice al malvado Messala (Stephen Boyd): "Algún día Roma caerá, y entonces se oirá un gran grito de júbilo como nunca antes se había escuchado".


IMPRESCINDIBLE.



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miércoles, marzo 04, 2009

El Yang-Tse en Llamas (The Sand Pebbles)

origen de la imagen
Para acabar el ciclo de guerras coloniales en China traigo una de esas películas que rozan la maestría, pero que desgraciadamente se están quedando como joyas clásicas escondidas para el disfrute de los cinéfilos.

También vi "El Yang-Tse en llamas" cuando era pequeño. Concretamente en el programa "Sábado cine". La tengo en la memoria porque fue una de las primeras que vi en la tele en color que había comprado mi padre y también porque es una de las primeras veces que me fuí a la cama más allá de la medianoche. La película dura 3 horas y la echaban con anuncios. Mi madre se fue a dormir hacia la mitad. Mi padre se quedó conmigo viendo las peripecias de Steve McQueen en la destartalada cañonera "USS San Pablo" mientras patrulla el río Yang-Tse en la turbulenta China de 1926.



Aviso, voy a contar detalles de la película. Si no la has visto mejor deja de leer.



La historia me enganchó desde el principio. La tensión y el drama se iban acumulando al mostrarnos a Jake Holman, un maquinista rebelde e individualista interpretado por MacQueen en medio del caos en el que estaba hundida la China de comienzos del siglo XX. La cañonera “San Pablo” es un cascarón que poseía una doble tripulación. Por cada marinero hay un sirviente chino o coolie que hace su labor. Incluso Holman tiene su contrapartida en un “jefe de máquinas” chino. El capitán interpretado por Richard Crenna, es el típico oficial jovenzuelo que prefiere mirar a otro lado y evitarse problemas. También nos muestra su amistad con el marinero Frenchy (Richard Attenborugh) y el chino Po-Han, interpretado por el japonés Mako. Holman conocerá a una misionera (Candice Bergen) de la que se enamorará. Pero la situación se va deteriorando. La cañonera recibe orden de rescatar a los misioneros amenazados por los chinos. El “San Pablo” consigue abrirse camino y llegar hasta los misioneros, unos auténticos idealistas que creen que sus ideas les harán inmunes a las balas. Crenna intenta evacuarlos, pero ellos se niegan. El jefe de los misioneros les dice que se han declarado “apátridas” y que los rebeldes chinos no les harán daño. Era la primera vez que oía esa palabra y le pregunté a mi padre que significaba. Después de escuchar la breve explicación paterna vi como el misionero caía muerto y comprendí que sus ideas no le habían protegido. También vi caer a Richard Crenna porque en ese momento decide dejar de “mirar a otro lado” y cumplir con su deber. El grupo se queda sin líder pero allí estaba Steve MacQueen tomando el mando del grupo y empuñando un BAR conseguía proteger la retirada del grupo con la chica. Cada vez había más chinos, pero estaba convencido de que al final MacQueen se salvaría pues era el bueno y tenía que besar a la chica y entonces...

¡MacQueen recibió un disparo! Se apoyó sobre una columna, se sentó, dijo: Yo estaba en casa, ¿Que ha pasado? ¿Que demonios ha pasado? y ¡¡¡se murió!!!

No podía creérmelo. El protagonista había muerto en el último momento. Y además era Steve MacQueen. No era posible. Yo había visto en otras películas que los “malos alemanes” le capturaban y le encerraban, pero no moría. No podía ser. Le pregunté a mi padre, que como era eso posible. El protagonista no podía morir así. John Wayne moría en “El Alamo” pero de forma heroica y se llevaba por delante un montón de mejicanos. Aquí era un puñado de chinos matando a MacQueen y se moría sentado diciendo una frase sin sentido. Me había tragado tres horas de película para al final ver morir a MacQueen. No tenía sentido.

Con el tiempo la volví a ver. Como es lógico entendí el porqué tenía ese final. No me gustaba, pero era lógico. MacQueen en un momento dado deja de ser el cínico individualista y se convierte en alguien que se preocupa por su chica y que se dispone a sacrificar su vida por ella. Toma dicha decisión y apechuga con ella. No muere por el deber cumplido, como le ocurre a Richard Crenna, o porque está en el momento malo y en el sitio equivocado como le ocurre al amigo chino (su muerte recuerda mucho a un determinado momento de “El último mohicano”). En mi opinión el problema de esta película es que es un dramón demasiado largo. Hacia el final sobre todo su ritmo decae bastante. Pero aún así es recomendable verla si no se ha tenido la oportunidad.

El contexto histórico de la película es la época en que China se encontraba en medio de terribles luchas intestinas a causa de la imparable caída de la dinastía Qing. Tras la nueva derrota de la revuelta Boxer, el movimiento nacionalista no desapareció, sino que se hizo más fuerte y con un carácter más modernizador. Sin embargo dicho impulso se marchitó entre las luchas de los señores de la guerra. Tras la Primera Guerra Mundial los pensamientos comunistas encontraron terreno fértil entre las masas chinas. Una nueva guerra civil comenzó. Muchas potencias extranjeras intentaron proteger a sus ciudadanos, entre ellos los USA recurriendo a la Diplomacia de las Cañoneras. Pero el problema se hacía cada vez más grave. Los japoneses estaban en plena expansión. El acontecimiento histórico en el que parece estar basado la novela es el llamado incidente de Panay, aunque este sucedió entre japoneses y norteamericanos.


El director es Robert Wise, uno de los más polifacéticos directores de Hollywood. Es el mismo de “West Side Story”, pero también de “La amenaza de Andrómeda”, “Helena de Troya” o “Ultimátum a la Tierra”. La producción fue filmada en Hong-Kong y Taiwan. La banda sonora es de Jerry Goldsmith y ciertamente realizó un buen trabajo. La historia es la adaptación de una novela homónima. El título en inglés es un juego de palabras con el nombre del barco. En inglés “San Pablo” se pronuncia de manera muy parecida a “Sand Pebbles” (guijarro de arena). Muchos encontrarán bastantes semejanzas entre lo que se cuenta aquí y la guerra de Vietnam. De hecho hay un paralelismo evidente entre esta película y “Apocalypse Now”. Pero resulta que esta película fue estrenada en 1966 y el libro es de 1962. Dicho conflicto aún estaba lejos.

Notable clásico, aunque algo largo.


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jueves, febrero 26, 2009

55 días en Pekín (55 days at Pekin)



Reconozco que le tengo cariño a esta película que vi en mi niñez cuando la tele aún era en blanco y negro. No es la mejor de las películas épicas realizadas en la España de los años 60, pero si por algún motivo oigo la palabra Pekín no puedo dejar de asociarla a la imagen de Ava Gadner con semblante agotado pero aun deslumbrante, Charlton Heston luchando a brazo partido y a David Niven manteniendo la flema británica a pesar de todas las contrariedades.


"55 días en Pekín" nos muestra el épico asedio del barrio diplomático de la capital china que sucedió durante la rebelión de los Boxers. Las semillas de dicha rebelión fueron plantadas en el conflicto comentado en la película "La Guerra del Opio". Tras la derrota, la dinastía Qing no sólo tuvo que acceder a que el comercio de dicha droga se restableciera. También tuvo que permitir el tráfico de occidentales por sus dominios. Al poco tiempo una avalancha de misioneros cristianos comenzó a evangelizar las tierras chinas. No creo ser el único que en su niñez le ponían en las manos una hucha del Domund y le decían que gracias a ese dinero que colectaba se podían bautizar nosecuantos chinitos.

Como es comprensible los chinos no vieron con mucha simpatía esa imposición de costumbres por parte de los bárbaros occidentales. Pero lo cierto es que una cultura milenaria había sido derrotada y humillada sin paliativos por aquellos "bárbaros", así que tampoco debe extrañar que muchos súbditos chinos se sintieran atraídos por dichas costumbres y por sus ideas. Tras la Segunda Guerra del Opio, tanto Gran Bretaña como Francia impusieron la apertura de embajadas en Pekín. Pero eso significó que los chinos también tuvieron derecho a abrir su embajada en dichos países europeos.

Hacia el final del siglo XIX se desató una ola de violento nacionalismo en el norte de China. La punta de lanza de dicho movimiento era la Sociedad de los Puños Justos y Armoniosos. Dicha secta creía que gracias al entrenamiento atlético, la vida ascética y el apego a las tradiciones podían desarrollar unos poderes sobrenaturales que les permitían volar y ser inmunes a las balas. Es curioso notar que esa creencia todavía está muy presente en la actual filmografía china. Para abreviar, los británicos llamaban boxers (boxeadores) a los acólitos de dicha secta amante de los puños.

Inicialmente los boxers odiaban por igual a los occidentales y a la dinastía Qing. Para empeorar las cosas, se permitió que los misioneros estuvieran exentos de algunos impuestos. Algunas de dichas ventajas también se aplicaban a los católicos practicantes. Esta prebenda fue establecida por el gobierno chino con el ánimo de permitir una modernización del interior del país gracias a la labor de los misioneros. Sin embargo muchos vieron que aquello podía desembocar en el establecimiento de colonias occidentales y la disgregación de China. La emperatriz Cixi (a la que da vida la británica Flora Robson) comenzó a apoyar el movimiento boxer y poco a poco el eslogan de estos fue "¡Viva la dinastía Qing! ¡Mueran los extranjeros!". En abril de 1900 las diferentes legaciones diplomáticas pidieron refuerzos militares a sus respectivos países.

En junio de 1900 una fuerza conjunta de boxers y soldados chinos atacó diversas instalaciones occidentales. Los miembros de las embajadas occidentales decidieron fortificar el barrio diplomático de Pekín. El 20 de junio fue asesinado el embajador alemán. El 21 de junio la emperatriz Cixi declaró la guerra a todos los países occidentales y comenzó el asedio de dicho barrio. Bajo el mando del embajador británico Claude Maxwell MacDonald, los occidentales consiguieron resistir un asedio de 55 días. El único armamento pesado del que disponían era un viejo cañón de avancarga británico montado sobre un armazón italiano cuyos proyectiles eran rusos y sus servidores norteamericanos. No es de extrañar que fuera llamado el "cañón internacional". Una unidad que se distinguió fue la fuerza japonesa de 24 marineros bajo el mando del coronel Shiba (interpretado en la película por el director de cine japonés Juzo Itami). Tuvo más de un 100% de bajas. Eso se explica porque muchos de sus miembros fueron heridos, entraron en la lista de bajas, volvieron al combate y volvieron a ser heridos. Durante el asedio ocurrió una catástrofe cultural similar a una ocurrida 1900 años antes. Los chinos prendieron fuego a una zona de viviendas cercanas al barrio diplomático para debilitar las defensas occidentales. Sin embargo el viento llevó las llamas hacia la Academia Hanlin, el equivalente chino de la Biblioteca de Alejandría.


Un breve apunte histórico. En la película sale la embajada española y el embajador español es interpretado por Alfredo Mayo. Mucho crítico progre cree que es una concesión al régimen de Franco pero lo cierto es que España tenía una embajada en Pekín. El embajador era Bernardo Cólogan y Cólogan y era el decano del cuerpo diplomático. Negoció el tratado y fue el primero en firmar los acuerdos con el gobierno chino. Además, el productor Samuel Bronston no era tonto. Si filmas en España lo más inteligente que puedes hacer es tratar bien a los anfitriones. Mucha gente del cine de este país comía gracias a las películas americanas.

Las potencias occidentales no habían permanecido ociosas. Desde mayo de 1900 formaron la Alianza de las Ocho Naciones y comenzaron a realizar planes para marchar sobre Pekín. Se vieron favorecidos por el hecho de que algunas provincias no se unieron a la emperatriz Cixi. De todas formas su avance se vio entorpecido inicialmente por la feroz resistencia boxer. Pero tras aumentar sus efectivos consiguieron derrotar a los chinos. El 14 de agosto llegaron a Pekín.

La película no nos muestra lo que ocurrió después. Los contingentes occidentales se dedicaron a la represión de los boxers, pero de camino saquearon todo cuanto pudieron. El contingente alemán se caracterizó sobre todo por cumplir la orden del Kaiser Guillermo de comportarse como los hunos para que nunca más un chino mire de manera desafiante a un alemán. China tuvo que pagar una gran cantidad en indemnizaciones y aunque la emperatriz Cixi permaneció en el trono, las diferentes potencias extranjeras la convirtieron en una marioneta. Sin embargo Rusia y Japón pretendieron anexionarse diversas zonas de Manchuria y aquello conduciría a la guerra Ruso-Japonesa. Por supuesto, el odio hacia el extranjero no desapareció y el nacionalismo chino simplemente evolucionó prescindiendo del mandarinato.

Volviendo a la película, esta es famosa porque acabó con la carrera del director Nichola Ray. Éste llegó a sufrir un ataque al corazón después de una acalorada discusión con el productor, Samuel Bronston. Para la película se llegó a reproducir, incluyendo las cloacas, a toda la Ciudad Prohibida de Pekín en los estudios cinematográficos del pueblo madrileño de Las Rozas. Muchos de los fastuosos trajes chinos de la corte eran los originales que habían sido adquiridos por una familia florentina tras el colapso de la dinastía Qing. Como extras se contrató prácticamente a todos los emigrantes chinos que había en España, que eran unos 2.000 y que casi todos ellos trabajaban en restaurantes.

También fueron famosas las disputas entre Ava Gadner y Charlton Heston. En esos días, la Gadner estaba deprimida tras su tormentosa relación con el torero Luis Miguel Dominguín y raro era el día que no bebía de más. Solía olvidar los diálogos y llegó a ser tan complicado trabajar con ella que se decidió matar a su personaje en lugar de permitir el típico "happy-end" con beso final entre los protagonistas. Pero sin duda lo mejor de la película son las escenas del asedio y los combates para rechazar a las hordas de fanáticos chinos. La mayor parte de ellas fueron dirigidas por Guy Green y Andrew Marton, pues Nicholas Ray intentó dar a la cinta un toque más melodramático. Bronston pensaba que lo que el público demandaba era espectáculo y eso era lo que les iba a dar. Sin embargo se equivocaba. La película no funcionó bien en taquilla, y en mi opinión eso se debe a que falló el elemento melodramático. Adicionalmente, no ha envejecido bien y hoy en día es una película de una absoluta incorrección política. De todas formas es una de esas películas épicas que cualquier amante del cine clásico está obligado a ver al menos una vez. Muy probablemente la disfrutará.

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miércoles, febrero 18, 2009

La Guerra del Opio (Yapian zhanzheng, 鸦片战争)



En julio de 1997 expiró el mandato británico sobre el puerto chino de Hong-Kong. Entre los diferentes fastos que organizó el gobierno chino se encontraba la producción de esta película que narraba los hechos conocidos como la Primera Guerra del Opio y que condujeron al establecimiento de dicha colonia. Costó 15 millones de dólares y fue la película china más cara filmada hasta la época. Una minucia si las comparamos con los 200 millones de "Titanic".


Lo que más sorprende de "La Guerra del Opio" es que es bastante imparcial alejándose de las típicas películas de propaganda que la habían precedido. Es cierto que arrima un poco el ascua a su sardina, pero muchísimo menos de lo que cabría esperar teniendo en cuenta quién la financiaba. Los británicos no salen retratados como unos diablos-extranjeros-explotadores-inmisericordes-de-los-pobrecitos-chinos. En su mayor parte son retratados como unos mercaderes de la droga del siglo XIX que no dudan en pedir el apoyo militar de su país para llevar a cabo sus negocios, pero también salen las discusiones en el parlamento británico y las protestas por la injusticia que supone el iniciar una guerra por mantener el tráfico de una droga.



En realidad, hubo dos Guerras del Opio. La primera ocurrió entre 1839 y 1842. La segunda entre 1856 y 1860. Pero el conflicto se gestó en el siglo XVIII. En esa época el Imperio Británico actuó como un auténtico narcoestado. China seguía una política económica tremendamente proteccionista. Exportaba té, seda, porcelana y especias. Pero sólo aceptaba como pago lingotes de plata. Esto comenzó a causar graves problemas a la economía mercantilista británica. Los bienes ingleses no eran deseados por los chinos, tan sólo la plata. Así que Inglaterra se puso a buscar otro tipo de mercancía que equilibrase la balanza. Y lo que hizo fue comenzar a exportar opio de contrabando desde la India. El opio era usado como medicina por los chinos, pero los ingleses eran conscientes de que producía adicción. Los británicos aplicaron la regla número uno del capitalismo salvaje: el mejor mercado es el mercado esclavo. De esa forma dieron la vuelta a la balanza. En 1729 el problema del número de adictos era tan grave que el emperador proclamó un edicto prohibiendo la venta y consumo de opio. Pero la corte estaba en el norte, bastante alejada de sus provincias fronterizas con la India y de los puertos del sur. En 1730 la cantidad de opio exportada era de 15 toneladas. En 1838 el contrabando superaba las 1.400 toneladas.


Ese mismo año el mandarinato confió el asunto a Lin Zexu nombrándole Gobernador de las provincias de Hunan y Hubei. Éste acabó con los funcionarios corruptos y cerró los puertos a todo tráfico comercial británico hasta que se parase el contrabando del opio. Confiscó el opio que encontró en los barcos británicos anclados en puertos chinos y lo destruyó. En 1839 llegó a enviar una carta a la Reina Victoria reprochándole que el comercio británico se basara en el tráfico de una droga ilegal dañina para la salud. Cuando los ingleses tuvieron noticias de la destrucción del opio mandaron un ejército anglo-indio apoyado por una flota que incluía barcos a vapor. El 23 de agosto tomaron el pequeño puerto de Hong-Kong como base avanzada en la desembocadura del río Zhu Jiang. Un año después tomaron la ciudad de Cantón y controlaron así el Zhu Jiang. Los diversos intentos chinos de reconquistar el terreno perdido fueron detenidos. A mediados de 1842 los británicos lanzaron una expedición contra Shangai y así controlar el río Yangtze. La superioridad técnica fue tan aplastante que los chinos fueron derrotados rápidamente. En agosto de 1842 se firmó el tratado de Nanjing por el que China no sólo debía de permitir el tráfico de opio, sino que además se vio forzada a pagar una indemnización y a ceder Hong-Kong a los británicos. El mandarinato hizo que Lin Zexu fuera el cabeza de turco y lo envió al exilio.


Lo más destacable de la película es que cuida bastante el aspecto histórico aunque a veces resulta algo confusa, sobre todo si el espectador no está familiarizado con la historia y geografía chinas. No habría estado mal si hubiera sido un documental dramatizado. Pero se supone que no es un documental, sino una película para el disfrute del público. Y en ese sentido tiene el defecto de que es bastante plana y aburrida. Se intenta asombrar al espectador con algunas escenas de masas y con espectaculares tomas al estilo de "El último emperador", pero no pasan de ser meros fuegos de artificio. Lo cierto es que tiene un peculiar aroma a película de los años 50 o 60. En las producciones occidentales de esa época, los japoneses solían ser interpretados por chinos y los pieles rojas por mejicanos. Bueno, pues en esta los ingleses parecen interpretados por rusos o alguna etnia similar, porque tiene el aspecto menos "británico" que yo jamás haya visto (ver el video de la toma de Dinghai).


Para frikis de la historia colonial británica.



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jueves, febrero 12, 2009

Resplandor en la oscuridad (Shining Through)





Cuando uno ve "Resplandor en la oscuridad" se queda con una sensación de que es una especie de mezcla de otras películas más conocidas. Así a bote pronto, hubo escenas que me recordaron a "Cuando Harry encontró a Sally", Melanie Griffith parece que repite el papel de "Armas de mujer", en cuanto al guión me recordó a "Sonrisas y lágrimas" pero sin música y por lo que le pasó durante el rodaje podríamos estar frente a "El guateque".


El argumento es el de una novela con el mismo nombre, pero al parecer la historia sufrió cambios bastante significativos. Según los que han leído la novela tan sólo se utilizó la última cuarta parte del libro, obviándose el tono más distendido de la novela y para colmo rejuvenecieron al personaje de Linda obviando su entrenamiento como espía. La verdad es que Melanie Griffith resulta bastante increíble como espía con la misión de encontrar los documentos sobre el desarrollo de los cohetes alemanes y cuya única formación y entrenamiento es la receta del strudel y el visionado de películas de intriga de los años 30.


La película fue promocionada por un lado por su reparto pues contaba con las dos estrellas del momento: Michael Douglas y Melanie Griffith. Entre los secundarios estaba Liam Neeson y John Gieguld. También se promocionó en base a que fue una de las primeras producciones filmadas justo después de la unificación Alemana. Algunas escenas se rodaron en el Berlín Oriental, lo malo es que los exteriores se parecían bastante poco al Berlín de la IIGM. Por ello se tuvieron que construir decorados a mansalva (la ambientación es lo mejor de la película). Uno de estos decorados costó la friolera de medio millón de dólares y debía de ser reventado en la escena del bombardeo de la ciudad. Lo malo es que la primera vez que se explosionó, ninguna cámara estaba rodando.


Cuando se estrenó fue un auténtico desastre de crítica y público. La cinta se llevó el Razzie a la peor película y al peor director. Lo cual no debe de extrañar si uno se para a analizar la historia. Está llena de sinsentidos, no hay intriga ni suspense y las interpretaciones son pésimas. Es probable que el libro explique algo mejor las cosas, pero aparte de lo dicho antes sobre la el personaje de Melanie Griffith, es realmente difícil de imaginar que un oficial de la OSS que no tiene ni idea del idioma alemán sea enviado al corazón del Tercer Reich para salvar a su amante. Aunque si tuviera que elegir cual fue el peor momento de la película, me quedaría con la escena final de la frontera suiza. Es uno de los finales más artificialmente melodramáticos y almibarados de la historia del séptimo arte.


Mejor pasar de ella.




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jueves, febrero 05, 2009

El ojo de la aguja (Eye of the Needle)


El ojo de la aguja” es la adaptación cinematográfica del best-seller homónimo escrito por Ken Follet. Personalmente opino que es una película bastante maja que combina muy bien los elementos del “thriller” y del melodrama.

El punto de partida es muy interesante. “Aguja” es el nombre en clave de un agente alemán en Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial. Donald Sutherland da vida a este espía frío, calculador y despiadado. Éste descubre que el tan cacareado Primer Ejército de Patton que está preparado para lanzarse sobre el paso de Calais es en realidad un ejército falso (La famosa operación “Fortitude). y que el desembarco real será en Normandía. El problema es cómo transmitir la información a Alemania. Como la información es difícil de creer se le ordena regresar a Alemania a informar personalmente y entregar el material fotográfico que ha conseguido. Pero el servicio de contraespionaje británico le sigue de cerca. “Aguja” se ve obligado a escapar hasta Escocia donde tomará un bote para ser recogido por un submarino que le llevará a su patria. Sin embargo el mal tiempo se cruza en su camino. Su pequeño bote naufraga pero consigue llegar a la Isla de las Tormentas. Allí sólo hay cuatro personas: un pastor de ovejas, y una familia en el que el marido está paralítico por un accidente de coche, una esposa resignada a su suerte y un hijo de unos tres años. "Aguja" será acogido por sus habitantes y tendrá un romance al estilo “El amante de Lady Chaterlay” con la esposa (Kate Nelligan).

El principal handicap de la película es que hay secuencias que están grabadas de un modo bastante chapucero. No lo digo por el anacronismo del helicóptero, sino porque hay escenas en las que se nota demasiado que se han hecho en el decorado de un estudio y en las que se lanzaba los cubos de agua a los protagonistas. Y no digamos la secuencia en la que la cinta va hacia atrás y se ve el humo de la casa ¡entrando por la chimenea!


Afortunadamente la mayor parte de la película no es así. La banda sonora de Miklós Rózsa es muy buena, así como la fotografía de las desoladas costas escocesas. Me gustó bastante el modo en que el MI-5 va cerrando el cerco en torno a "Aguja". También es de destacar la magnífica situación de suspense que se crea cuando nos damos cuenta de que en la isla hay 5 personas y una de ellas es un asesino sin escrúpulos. Pero lo que más me gustó es la evolución de la psicología de los personajes. El marido hace de típico paralítico amargado por el estúpido accidente del que tuvo la culpa. Lo hemos visto muchas veces en otras producciones, pero sin embargo descubrirá que aún tiene algo por lo que luchar, aunque su descubrimiento será tardío y trágico (ver video). La mujer frustrada descubrirá que aún es deseable por otro hombre. Y el despiadado “Aguja” se humanizará por su amor a una enemiga de su país. Lo que más me gustó de la película es el momento en que ella descubre que él es un espía. A partir de ahí los dos toman la misma decisión dejando a un lado sus sentimientos. Ambos se quieren, pero ambos están obligados a cumplir un deber hacia sus respectivos países, aunque Donald Shuterland mostrará ser el más débil. Él intentará llegar a Alemania procurando no hacerle daño a su amante. Ella en cambio tiene muy claras cuales son las prioridades cuando él desiste en rendirse. Su enfrentamiento es una guerra a pequeña escala, pero igual de destructiva.


Muy recomendable



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Crítica en el blog de Von Kleist
Crítica en Pablocine

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sábado, enero 31, 2009

Clandestino y Caballero (Cloak and Dagger)





Cuando uno ve esta película acaba con una sensación de déjà vu. Y no le faltará razón porque es el precedente de al menos dos películas que seguro que habrá visto, aunque las dos son mucho más modernas que esta.


"Clandestino y caballero" es una película de espías estrenada justo al año de haber acabado la IIGM. Su título original significa "A capa y espada", y lo cierto es que parece un folletín del Barroco pero ambientado en el siglo XX. Cuenta la historia de Alvah Jesper (interpretado por Gary Cooper), un científico del proyecto Manhattan que es reclutado por la OSS para ir a Suiza e intentar contactar con una científica europea que trabajaba para los nazis y de los cuales ha conseguido escapar. Su misión consistirá en informarse sobre el estado del desarrollo del proyecto atómico alemán. Los nazis no se quedaran cruzados de brazos y las circunstancias le obligaran a viajar a Italia donde gracias a la resistencia contactará con otro científico italiano al que intentará convencer para que deserte. Pero éste se niega a ser evacuado a menos que su hija sea puesta a salvo. Entre los resistentes está la bella Gina (Lilli Palmer) que como era de esperar se enamorará del profesor Jesper. Lógicamente los nazis no pondrán las cosas fáciles, aunque el valeroso grupo de resistentes italianos intentará que Jesper cumpla su misión.


Seguramente los seguidores del blog habrán adivinado ya una de las películas que tiene un cierto parecido con la trama aquí resumida. Sí, se trata de "Cortina rasgada" de Hitchcock, pero allí el papel de científico lo interpretaba Paul Newman, y es bastante mejor que esta. La segunda, bueno, prefiero que el lector lo adivine viendo los videos que aparecen al final del comentario. Y el final también recuerda a una tercera película, pero esa es anterior a esta.


Esta película es una obra menor del director Fritz Lang. La trama es más bien ingenua porque es difícil de creer que un científico del Proyecto Manhattan, aunque fuera el último mono, sea puesto en riesgo de ser capturado en la Europa de Hitler. Y no digamos ya que ese científico tuviera entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo. Pero hay que entenderlo, Cooper es el protagonista. Tiene de todas formas algunos momentos interesantes. A mi me gustó uno en el que el personaje de Cooper se pasa de listo. Es aquel en el que nada más llegar a Suiza se da cuenta de que hay una persona que fotografía a los pasajeros que abandonan el aeropuerto. Así que Cooper se tapa el rostro con el sombrero. Cuando le explica muy ufano a su contacto de la OSS en Suiza lo que ha hecho este le echa un jarro de agua fría al indicarle que de esa forma lo único que ha conseguido es llamar la atención y que seguramente los espías alemanes saben ahora quién es él. También me gustó la forma en que consiguen chantajear a una doble agente alemana o el asalto a la casa donde tienen escondida a la científica que Jesper ha ido a buscar.


Como anécdota de la película está el hecho de que se censuró un diálogo en el que Cooper se quejaba de la gran cantidad de dinero que se estaba gastando en fabricar un arma atómica y el poco dinero que se daba a la mejora de la sanidad o la alimentación. Estaba claro que la Guerra Fría ya hacía estragos.


En el lado histórico la trama se basa en las experiencias de Michael Burke, un agente de la OSS que intervino en Francia y en Italia. Su misión era precisamente la de contactar con científicos en esos países para determinar el grado de avance de la tecnología del Eje e intervino en la misión Alsos. De hecho llegó a participar como asesor en el rodaje e incluso filmó algunas escenas, pero estas fueron luego eliminadas. En 1950 participó en una operación secreta en Albania y después se retiró. Llegó a ser presidente de los New York Yankees.


Una película típica de su tiempo. Interesante para los amantes del cine clásico en blanco y negro.



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Final de la película (Sólo falta Cafeaulait)

jueves, enero 22, 2009

Espía por mandato (The Counterfeit Traitor)



"Espía por mandato" es una notable película de espías de principios de los 60. Reconozco que me gusta más el título en español que el original (El falso traidor sería una posible traducción). porque el protagonista es obligado a trabajar para los aliados. Inicialmente no lo hace por convicciones morales o por ningún sentido del deber. Lo hace por negocios.


William Holden protagonizó esta cinta sobre la vida de Eric Erickson, un sueco-americano que espío la capacidad de producción de petróleo sintético alemana durante la IIGM. El verdadero Erickson se ofreció voluntariamente a la OSS norteamericana y llegó a visitar Alemania unas 30 veces entre 1939 y 1945. Sin embargo en la película el personaje de Holden es mucho más reluctante por lo que el servicio británico le "persuade" bajo amenaza de destruir sus negocios si no colabora. A destacar el actor secundario Hugh Griffith (el jeque árabe de "Ben-Hur") que interpreta al cínico Collins, miembro del servicio secreto británico que reclutará a Erickson. Es antológica su respuesta a la pregunta que le lanza Holden sobre la falta de escrúpulos que demuestra- Ver Londrés en llamas por las bombas alemanas ayuda muchísmo.


Para llevar a cabo su tarea Holden debe de transformarse en un simpatizante nazi, aunque eso le costará su matrimonio y sus amistades, incluida la de su mejor amigo que es de origen judío. Una vez en Alemania se encontrará con su contacto, Marianne (una gran Lilly Palmer) una mujer con un profundo sentido religioso y moral sobre lo que es el bien y el mal. Gracias a ella el personaje de Erickson sufrirá un cambio y se dará cuenta de que su deber es luchar para acabar con los nazis. Creo que la evolución de los personajes queda perfectamente resumida en el diálogo entre el Barón Gerhard y Erickson: -Es extraño, puedes leer sobre cientos de atrocidades, oir sobre millares, pero basta ver solo "una"- para que él se convierta en tu hermano.


Lo mejor de la película es que no se limita a ser una intriga de espías. Intenta profundizar en la psicología de los personajes y en sus motivaciones. Collins por ejemplo está chantajeando a un ciudadano de un país neutral y se nota que no dudaría en destruirle. Eso es algo que uno esperaría de un nazi, no de un agente aliado. Por eso Holden no ve tanta diferencia entre unos y otros al principio. Luego gracias a Marianne y a otros resistentes descubrirá que los dos bandos no son iguales. Que su labor probablemente signifique la muerte de inocentes, pero que seguramente acortará la guerra y la matanza. Y que sus negocios no significan nada mientras que su conciencia lo es todo.


La producción tiene una forma bastante curiosa de representar el mal que significaba el régimen nazi y es en el personaje del niño repelente de las juventudes hitlerianas (Helo Gutschwager). Todo un ejemplo de lo que puede llegar a hacer un regimen totalitario con una mente inocente. Otro momento en que se nos muestra el grado de perversión del nazismo es en la escena del confesionario.


Un aspecto singular de este film es que gran parte del mismo fue grabada en los escenarios históricos como es la carcel de Berlin Moabit. Y como dato curioso es que volvemos a ver a Klaus Kinski, en un papel totalmente opuesto al que realizó en "Tiempo de amar, tiempo de morir". En esta es un judío que intenta escapar de los nazis. Es una gran película y mi secuencia favorita de ella es la final, cuando vemos quien recibe a Erickson después de haber terminado su odisea. Todo un canto a la amistad.


Grandes actores, grandes interpretaciones, gran historia, gran película.






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lunes, enero 12, 2009

39 Escalones (The 39 Steps)





En 1915, el escritor John Buchan publicó una novela de espías ambientada en los momentos anteriores al estallido de la Primera Guerra Mundial titulada "Los treinta y nueve escalones". La obra fue un éxito de ventas y llegó a sr un "best-seller" de las trincheras. La popularidad de la obra se mantuvo incluso después de acabada la guerra.


Tras la llegada de Adolf Hitler al poder, los miedos a una Alemania agresiva renacieron en Gran Bretaña y Francia, por lo que no es de extrañar que se volvieran a poner de moda las obras y películas sobre espías y conspiraciones teutonas. En 1934, el director Alfred Hitchcock estrenó su primera adaptación de "El hombre que sabía demasiado", que tuvo una buena acogida. Un año después Hitchcock adaptó la obra de Buchan. "39 escalones" fue un absoluto éxito de taquilla. Aunque en ningún momento de la película se alude a que la organización de espías enemigos que actúan en Gran Bretaña sea de nacionalidad germana, eso no importa. Tanto para los británicos que conocían la obra de Buchan, como para cualquier espectador, está muy claro a que país pertenecen los malos.


"39 escalones" es famosa en la historia del cine por muchos motivos. Está considerada la primera obra maestra del genio británico desarrollando el tema de tipo normal que está en el lugar equivocado en el momento equivocado y que llevará al virtuosismo en "Con la muerte en los talones". La película es muy corta (75 minutos) y su ritmo trepidante hace que incluso parezca tener una duración menor. En su contra está el hecho de que quizás la trama puede pecar de ingenua en algunas ocasiones, pero todos los elementos de lo que luego sería conocido como género de Suspense están ahí.


Hay varias otras secuencias destacables y que luego Hitchcock volvería a utilizar en sus posteriores producciones. Una es la del discurso político totalmente lleno de demagogia que debe de soltar el protagonista en un determinado momento mostrándonos lo fácil que puede llegar a ser el manipular a las multitudes. Otra son las diferentes peripecias que suceden en el tren. Pero probablemente lo mejor de la película es el momento en que los protagonistas están esposados y deben de sortear una serie de situaciones dignas de la mejor comedia. Asimismo, hay escenas bastante insinuantes con un contenido erótico algo subidillo para la época, como puede verse en la secuencia del vendedor de sujetadores, o por supuesto la escena de la media cuando ambos protagonistas deben de pasar la noche esposados. Es conocida la broma pesada que Hitchcock gastó a los dos protagonistas. Parece ser que decidió comenzar el rodaje con un ensayo de una de las escenas en la que son esposados. Después de rodar una escena algo insulsa les dijo que se habían perdido las llaves y no les liberó hasta varias horas después. Y una curiosidad, es la primera película en la que sale un autogiro como elemento de la trama.


Asimismo, es la primera vez en la que Hitchcock utiliza la técnica del MacGuffin. Se supone que es la trama principal de la historia y por la cual los malos y los buenos se pelean, pero en el fondo carece de importancia para el argumento de la historia. En "39 escalones" lo importante son las aventuras de Robert Donat y Madeleine Carrol, mientras que el MacGuffin son los famosos planos de un nuevo motor, pero podía haber sido perfectamente la receta de como hacer un Haggis. Hitchcock llegó a decir que en historias de rufianes siempre es un collar, y en historias de espías siempre son los documentos.



Podría decirse que "39 escalones" fue el primer escalón de la maestría de Hitchcock


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