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El blog no está muerto pero como podéis comprobar no puedo dedicarle el tiempo que necesita. Si alguien quiere una breve explicación del parón la encontrará aquí. Iré publicando películas y contestando a los comentarios poco a poco. Gracias por vuestra paciencia, atención e interés.

Actualmente hay 269 películas comentadas

En los siguientes links puedes encontrar todas las películas comentadas, bien ordenadas alfabéticamente o bien clasificadas por períodos históricos.

Los links a otros sitios van en negrita, mientras que los links a videos van en verde. Al final del comentario aparece una lista de videos relacionados.

Si te interesan otros aspectos de las películas de guerra puedes visitar Cine de Guerra.

Y si quieres colaborar con el mantenimiento del sitio se agradecería mucho que clikearas en alguno de los anuncios.


martes, septiembre 12, 2006

Cold Mountain


Recientemente pusieron esta película en una cadena de televisión, y ya que estamos con la Guerra Civil Americana es un buen momento para comentarla.

Dentro del cine bélico “Cold Mountain” podría calificarse como “película sobre la retaguardia”, del mismo tipo que “Tiempo de amar, tiempo de morir”. En la película hay escasamente unos 15 minutos totales de combates, el resto en realidad es la historia entre dos personas enamoradas, desde que se conocen antes de la guerra en el pueblo de Cold Mountain en Carolina del Norte, hasta su reencuentro al final de la contienda.

La película es bastante buena en mi opinión, pero no llega a ser una gran película. Principalemente porque hay algunos momentos en las que se hace lenta. Y por otro lado me parece que no hay “magia” entre Nicole Kidman y Jude Law. La que si me gusto fue Renée Zellweger. El director es el mismo que dirigió “El paciente inglés”, y de hecho es el mismo tipo de historia, pero ahora ambientada en la GCA.

Sobre la única batalla que se muestra en la película. Se trata de la Batalla del Cráter durante el sitio de Petersburg. El general Burnside aceptó la buena idea del coronel Henry Pleasant (comandante del 48th de Pensilvania formado sobretodo por mineros del carbón) de destruir las fortificaciones confederadas mediante una mina. Se pensó que la distancia era muy grande (unos 160 metros) pero Grant dio su consentimiento. Los mineros comenzaron a excavar y lo consiguieron. Lo curioso es que los confederados detectaron las obras de excavación, pero pensaron que la distancia era tan grande que nunca llegarían. El 30 de julio, a las 4:30 de la madrugada, las fuerzas de la unión detonaron 4 toneladas de pólvora.

La mina fue todo un éxito, lo malo es que el ataque fue dirigido por el inepto de Burnside. Como curiosidad, entre dichas fuerzas estaban dos brigadas de soldados negros. Eran la segunda oleada. Grant no los quiso poner en la primera línea para evitar que les criticaran en caso de que el asalto fallara. La explosión barrió unos 200 metros de las defensas confederadas y causó un cráter de 60 metros de largo, 20 de ancho y 10 de profundidad. Una idea de la magnitud de dicha explosión es el hecho de que la primera línea de tropas asaltantes que estaban preparadas dieron media vuelta y se retiraron. Sin embargo sus oficiales consiguieron que diesen media vuelta y se lanzasen al asalto.

El desastre ocurrió cuando las tropas de la Unión se metieron en el cráter en lugar de rodearlo. Tal y como muestra la película, fueron incapaces de salir del mismo. Las tropas se amontonaron, pero no conseguían salir. En eso llego la segunda oleada compuesta de tropas negras. En la película se muestra a un soldado negro luchando, pero en realidad fueron dos brigadas y de hecho llegaron escalar la pared opuesta del cráter y luchar cuerpo a cuerpo. Sin embargo, para entonces los rebeldes habían reposicionado su artillería y estaban machacando a las tropas de la Unión. Grant ordenó la retirada. La Unión había sufrido unas 3.800 bajas, la mitad de ellos prisioneros. La división negra sufrió más de 1000 bajas, un tercio de su fuerza total, la más alta de todas las unidades participantes. Eso es algo que tristemente no se representa en la película.



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domingo, septiembre 10, 2006

Dioses y Generales (Gods and Generals)



Precuela de la película “Gettysburg”. Esta última estaba basada en el libro de Michael Shaara “The killer angels” y tuvo bastante éxito en 1975. Cuando este murió, su hijo Jeff aprovechó el éxito para publicar dos libros sobre la Guerra Civil Americana y hacer así una trilogía junto con la obra de su padre. El primero de ellos es “Gods and Generals” y el último “The Last Full Measure”. Al parecer, esta vez no han sido tan fieles al libro como lo fueron con “Gettysburg”.

La película “Gods and Generals” se centra principalmente en la figura del general “Stonewall” Jackson, aunque también salen otros personajes que ya se vieron en “Gettysburg” como Chamberlain y su hermano y Robert E. Lee (esta vez interpretado por Robert Duvall). Pero el personaje principal es Jackson, al cual vemos inicialmente como director de un colegio militar, su crucial intervención en la primera batalla de Bull Run, sus ascensos y su vida en campaña, hasta su muerte tras la batalla de Chancelorsville.

Volviendo a la película “Gods and Generals” no es ni la mitad de buena que su antecesora, pero tiene escenas interesantes sobre tres batallas de la Guerra Civil Americana, las dos mencionadas antes y sobretodo Fredericksburg. La película está dirigida por Ronald F Maxwell, el mismo director de Gettysburg, y fue de nuevo financiada por Ted Turner, que por cierto hace un cameo en la escena en la que los mandos de la Confederación están viendo una función de teatro de campaña. Desgraciadamente, la película fue tal fracaso que al parecer al Ted Turner se le han quitado las ganas de realizar la tercera parte.

Y no es de extrañar que fuera un fracaso. El primer fallo de la película es que es muy larga y lenta. Es lenta porque está llena de diálogos totalmente inútiles y pretenciosos. Además intenta divinizar a “Stonewall” Jackson. Su fanatismo religioso está bastante suavizado al igual que alguna de sus actitudes más extremas. Hay una escena en la que casi dejo de ver la película. En ella tenemos a Jackson a caballo y a su cocinero negro de pie al lado, contemplando un bonito cielo estrellado. Entonces Jackson lanza un largo discurso religioso del tipo “Gracias Señor por dejarnos contemplar tu grandeza”. A lo que el cocinero negro responde con otro largo discurso-plegaria en el que más o menos viene a decir “Oh Señor, no deberías permitir la esclavitud”. Y claro, Jackson debe de responder nuevamente con otro largo discurso-plegaria en el que viene a decir que si el Sur gana dicha guerra los esclavos serán libres. Y lo peor es que hay un montón de escenas-discurso de ese tipo (Chamberlain con su esposa, Jackson con una niña). ¡Horroroso!

Sin embargo merece la pena de ver por las representaciones de las batallas, sobretodo de la de Fredericksburg. De la primera de Bull Run, solo vemos cuando Jackson llega al campo de batalla y sirve como punto de reunión de las batidas tropas confederadas (donde se ganó su apodo de “Stonewall”) para luego lanzar un contraataque. Una detalle que me gusto es que Jackson viste un uniforme azul y no gris. Históricamente aún no había uniformes grises. De Chancelorsville vemos el ataque liderado por Jackson y que pilla completamente por sorpresa al ejército de la Unión. Se refleja muy bien como las líneas confederadas que inician el asalto se van desorganizando según van persiguiendo a los federales en los bosques y como Jackson va intentando ir al frente de las mismas para evitarlo. Al final se hace de noche y Jackson con su estado mayor son confundidos con una patrulla yanqui, recibiendo una herida que sería mortal. La muerte de Jackson está bastante bien reflejada incluyendo sus famosas últimas palabras: “Crucemos el río y descansemos a la sombra de esos árboles”.

Con respecto a Fredericksburg, el protagonismo no está en Jackson, sino en Joshua Chamberlain (nuevamente interpretado por Jeff Daniels). En la película vemos los motivos que le llevan a alistarse voluntario y la instrucción acelerada que recibe como oficial. Me gusto mucho la escena en la cual el oficial profesional explica a Chamberlain las diferentes formaciones tácticas (columna para marchar, línea para disparar), como pasar de una a otra y las dificultades inherentes al cambiar de columna a línea en medio de una batalla.

La recreación de la batalla de Fredericksburg es muy buena. Vemos desde el error de la planificación del inepto de Burnside, el consejo de Hancock de cruzar y tomar las alturas antes de que lo hicieran los confederados. La construcción de los puentes de pontones, y por supuesto la carga de los regimientos del ejército de la Unión. Nos muestra además como estos no intentaban buscar el cuerpo a cuerpo inmediato, sino que al llegar a determinada distancia se desplegaban en línea y disparaban a sus oponentes, confiando sin duda en que estos se debilitarían y facilitarían su posterior carga. Como vemos en la película y sucedió en realidad, no fue así. El ataque se convirtió en una autentica carnicería. Algunas tropas, como la liderada por Chamberlain, permanecieron toda la noche en el páramo al ser incapaces de retirarse. Después de ver ese resultado, cualquier aficionado a la historia de la Guerra Civil Americana no puede dejar de preguntarse porque Lee metió la pata ordenando la famosa carga de Pickett contra las posiciones federales en Gettysburg.

Mi consejo. Si se dispone de la película en DVD o video, utilizar el mando “forward” a menudo. O incluso hacer una copia “personal’s cut” eliminando el 70% de los diálogos y dejando las escenas principales. Y un último consejo, procurar verla en inglés porque el doblaje español es terrible.

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viernes, septiembre 08, 2006

La Fortaleza Maldita (The Keep)


Para terminar de comentar películas que mezclan cine bélico y cine de terror traigo la que podría llamarse la precursora de todas ellas. Aquí se conoció como "La Fortaleza Maldita" (The Keep) para diferenciarla de la película bélica de 1969 "La Fortaleza" (Castle Keep) protagonizada por Burt Lancaster.

Esta "película" epitomiza el punto que he indicado en los anteriores comentarios de que no existen buenas películas bélicas y de terror. Es un auténtico bodrio. Y sigue la misma pauta que las anteriores, un buen comienzo, un desarrollo espantoso y un final defraudante, pero multiplicado por 10.

Y la verdad es que no entiendo como pudo haber salido tan mal. Si uno lee que una película está dirigida por Michael Mann (el mismo director de la excelente "El último mohicano"), que los actores principales son Scott Glenn, Jürgen Prochnow, Ian McKellen y Gabryel Byrne, que la banda sonora es de Tangerine dream, y que está basada en un best-seller (con cuatro estrellas según Amazón.com), lo que espera es por lo menos algo medio decente y entretenido. Pero lo que salío fue un pestiñó sin pies ni cabeza.

Lo único bueno que tiene la película es el comienzo, que dura unos 15 minutos. Un destacamento alemán llega a un poblado de los Cárpatos donde se levanta una fortaleza. Lo más llamativo es que dicha fortaleza parece estar diseñada no como una defensa contra agresores externos, sino para evitar que algo salga. Las piedras internas de dicha fortaleza tienen incrustadas unas extrañas cruces metálicas. Los alemanes creen que son de plata, pero un guardian les dice que son de zinc y les recomienda que no las arranquen. Los alemanes de todas formas se establecen en el interior del recinto.

Durante la guardia nocturna, una de las cruces comienza a brillar y los dos soldados de guardia deciden arrancarla de la piedra. Al hacerlo, la piedra se suelta del muro y los soldados creen que quizás guarde un pasadizo hacia un tesoro. Descubren un tunel y uno de ellos se mete dentro mientras que su compañerop se queda fuera. Se arrastra hasta una nueva piedra con otra cruz y el soldado consigue apartarla. Al hacerlo, descubre un enorme abismo con una peculiar construcción en el fondo. De dicha construcción sale una luz fantasmagórica. Oímos de repente un viento huracanado y mediante un traveling, la cámara nos lleva desde la construcción del fondo a la cara del aterrorizado soldado aleman. La siguiente escena que vemos es que el compañero que se ha quedado fuera ve con horror que del soldado del tunel solo quedan las piernas. De dicho tunel sale ahora una especie de luz cedgadora seguida de un viento huracanado. Tras un tremendo trueno, el soldado alemán es despedazado por una fuerza invisible. Evidentemente todo el destacamento se despierta creyendo que están en medio de un ataque, pero lo que se ha hecho es que se ha liberado una fuerza demoniaca.

Después de estos primeros 15 minutos, la película cae en la más absoluta confusión. Aparece un tipo de otro lugar que dice que busca destruir al demonio, un judio debe colaborar con los alemanes para hacer no se que conjuro. La fuerza misteriosa a veces acaba con algun personaje secundario. Como están muriendo alemanes llegan las SS para dar un escarmiento. Hay una chica, pero no se muy bien cual es su papel. Los efectos especiales serían de saldo incluso para los años 40. De hecho me dormí hacia la mitad y cuando me desperté lo que ví fue a la dichosa "fuerza" encarnada en una especie de "action-man" de tamaño King-Size que tras haber acabado con los nazis es destruida por el Scott Glenn y su amiga con una especie de palito luminoso. Y se ve que el día que hicieron la banda sonora Tangerine dream no estaban inspirados. Y del resto de los actores, mejor no hablar. Yo creo que se pusieron de acuerdo para interpretar de la peor forma posible.



Realmente HORROROSA

jueves, septiembre 07, 2006

R-point



Empiezo a pensar que existe la siguiente maldición en torno a la mezcla de cine bélico y cine de terror:


No podrá existir una buena película de terror y guerra


Un nuevo ejemplo lo tenemos en esta película coreana. "R-point" creo que podría haber sido considerada una buena película si no fuera porque al final también hace aguas. Pero al contrario de lo que ocurre en "El bunker" y "Deathwatch", donde flojea es en el aspecto militar, no en el de terror.

Estamos en Vietnam y un grupo de soldados surcoreanos son enviados a una determinada localización denominada “Romeo Point” o “R-point” donde ha desaparecido otro pelotón de soldados surcoreanos enviado previamente, pero del que de vez en cuando se reciben mensajes por radio pidiendo ayuda. En dicho punto hay un edificio construido sobre un lugar donde en la antigüedad hubo una masacre de campesinos vietnamitas por parte de los chinos. La leyenda dice que “todo aquel que entre con manos manchadas de sangre, no regresará”. La patrulla surcoreana no es la única fuerza que ha desaparecido en el “R-point”. Durante la guerra de Indochina todo un destacamento francés también desapareció. Se supone que aniquilado por el ejército vietnamita.

De nuevo tenemos el típico guión de “casa encantada”. Un grupo que entra en un sitio maldito y van cayendo uno a uno como ya se comentó en “Deathwatch”. Aunque a diferencia de la anterior aquí hay escenas bastante logradas que hacen que la película merezca la pena verse. En dichas escenas podemos notar influencias de “El sexto sentido”, “Los otros” o “The grudge”, pero sin llegar a ser una burda copia y sin abusar del gore. Prefiero no comentar dichas escenas para no destruir las sorpresas.

Sin embargo la película no acaba de ser redonda. Y es sobretodo por el aspecto estrictamente militar. Algunos comportamientos y situaciones de la patrulla distan mucho de ser creíbles si de verdad se encontrasen en una situación de guerra. La lección “cuando se está en medio de un territorio hostil se debe de actuar con sigilo y pasar desapercibido” no parece que fuera conocida por el guionista. Si no fuera por los fantasmas, el pelotón de soldados habría sido aniquilado por los del Viet-Cong con la mayor de las facilidades. Otras escenas que mueven a la risa son las guardias nocturnas. Parece que están diciendo "venir aquí, no vigilamos, hacemos ruido y somos un blanco fácil".

El colmo es que el final acaba siendo previsible, lo cual no es malo en una película bélica, pero lo es y mucho en una película de terror.

miércoles, septiembre 06, 2006

Deathwatch


"Deathwatch" podría haberse titulado “La trinchera encantada”, porque en el fondo sigue la misma pauta y tópicos de las películas dedicadas a las casas encantadas: grupo de personas que llegan a un lugar que parece seguro pero que en el fondo es una trampa mortal. Poco a poco van muriendo de forma horripilante envueltas en alambre de espino o se van matando entre ellas. Generalmente los personajes lascivos o violentos suelen tener una muerte horrible (un principio en el que sentó cátedra “Scream”). Al final solo queda el chiquillo (interpretado por el actor protagonista de “Billy Elliot”) que es el más inocente de todos.

El comienzo es interesante. Un ataque nocturno británico que acaba en casi desastre. Lo malo es que se corta en un momento bastante tenso (uno de los mandos completamente enganchado en el alambre de espino) para a continuación saltar a una escena en la que es de día y sale todo el pelotón marchando entre la niebla ¿diurna? Al poco llegan hasta la “trinchera encantada” y allí es donde empezarán a morir. En cierta forma es una copia del guión de “El bunker” pero ahora es la IGM en lugar de la IIGM, esta vez si hay fenómenos sobrenaturales explicitos y es mucho más gore. Sin embargo debo decir que aguante mejor esta que su predecesora. Quizás porque ya sabía previamente de que iba y no me mosqueé al comprobar que nuevamente se desaprovechaba una buena historia. Pero, en retrospectiva creo que “El Bunker” está mejor que esta película. Sobretodo porque “Deathwatch” peca de pretenciosa pues además del misterio de la trinchera, la película toca el antibelicismo, la responsabilidad y debilidades del mando, el sadismo, y tantas otras cosas, pero de forma tan superficial que lo único que consigue es confundir y aburrir por su metraje.

Desde el punto de vista histórico no esta mal la ambientación de una trinchera de la IGM. Pero poco más se puede decir, porque también tiene algunos errores, como por ejemplo la metralleta que sale al final. Ese arma no estuvo presente en la IGM hasta 1918 y la película establece al principio que es 1917. Otro “casi error” es la radio, pues en la IGM normalmente se usaban teléfonos de campaña, sobretodo los alemanes. Y otro es que el pelotón inglés está compuesto de soldados británicos de diversos sitios, a la manera yanqui. Los ingleses solían organizarse en regimientos “locales”. Es decir, todos los hombres tenían un origen geográfico común, luego no podemos encontrar al “típico escocés” en esa unidad.

Resumiendo. Entretenida y poco más.

miércoles, agosto 30, 2006

Depredador (Predator)



Uno podría pensar que el género de terror y el género de guerra podrían hacer un buen cóctel. Sin embargo, dicha mezcla tiene un problema en su origen y es que es difícil imaginar que haya algo más terrorífico que una situación de combate. Y a tenor de los resultados en las películas que han mezclado ambos géneros empiezo a pensar que la idea de la mezcla está equivocada. Sin embargo, creo que esta película es la excepción que confirma la regla “no hay buenas películas de terror y guerra”. Aunque en este caso es más bien ciencia-ficción, terror y cine bélico.

Considero que “Depredador” puede ser considerada una película de cine bélico pues inicialmente describe una “situación bélica” de guerra no convencional. Un grupo de las fuerzas especiales USA (el típico “equipo A”) es enviado a un país centroamericano para rescatar a unas determinadas personas que han caído en poder de la guerrilla local. La trama no parece ser distinta de la que podemos encontrar en “Rambo” o en “Desaparecido en combate” salvo que no estamos en el Vietnam y que el mayor problema de Schwarzy y sus muchachos no van a ser los “sandinistas”.

A pesar de que suene a guión cinematográfico, la trama “grupo de comandos que deben rescatar a prisioneros” no es ficción. La incursión más famosa fue en 1970, cuando los norteamericanos realizaron una incursión sobre el campo de prisioneros de Son Tay en Vietnam del Norte. El grupo incursor era de unos 60 comandos y pensaban liberar a un centenar de prisioneros. Tras meses de entrenamiento la incursión se realizó en noviembre y fue un éxito salvo por un pequeño detalle. El campo estaba vacío porque los prisioneros habían sido trasladados.

Volviendo a “Depredador”. Lo bueno de esta película es que consigue reflejar muy bien el que los comandos acaben teniendo más miedo a “algo” desconocido que a los guerrilleros que podrían capturarles. Los cazadores pasan a ser presas. A pesar de toda la potencia de fuego, de su experiencia y de todo el entrenamiento de combate, los soldados norteamericanos van cayendo como moscas. Añadamos a eso una serie de escenas de acción trepidantes, unos buenos efectos especiales, un buen duelo final y algún que otro golpe de humor y tenemos un éxito cinematográfico. Resumiendo, una muy buena película de acción.

lunes, agosto 28, 2006

Duelo en el Atlántico (The enemy below)

origen de la imagen

Bueno, después del largo paréntesis estival, volvemos por aquí, y con una película en cierta forma refrescante. “Duelo en el Atlántico” es de 1957, y junto con “El submarino” y “Estado de alarma” es para mi una de las mejores películas bélicas sobre submarinos.

La historia no es nueva y se ha repetido en varias películas (incluida la moderna "Master and Commander"). Narra una caza del gato y el ratón entre dos buques de guerra. La originalidad es que el duelo es entre un submarino alemán y un destructor americano en medio del Atlántico Sur. Pero sin duda lo mejor de todo es que te muestra los dos lados de la historia.

En el lado norteamericano tenemos una historia tipo “Moby Dick”. Un destructor tiene un nuevo capitán (interpretado por Robert Mitchum). Este capitán tuvo un mando anterior en un destructor que fue hundido por un submarino, así que la tripulación desconfía de él. De hecho, el capitán no se deja ver hasta que la película lleva ya un tiempo. Sin embargo, poco a poco se va ganando la confianza de sus hombres hasta convertirlos en una eficaz tripulación de combate.

En el lado alemán tenemos a una experta tripulación comandada por un capitán (Curd Jürgens) que aunque ha dejado de creer en la victoria final e incluso ha perdido a sus hijos en la guerra, sigue combatiendo porque es su deber para con su patria. En esa tripulación también tenemos al típico nazi que a la hora de la verdad es un cobardica. Es sorprendente que se retrate a los alemanes como humanos después de 12 años de haber acabado la guerra.

Durante la película vemos como la iniciativa de la caza va pasando de uno a otro de los buques con lo que el cazador se convierte en cazado y viceversa. Todo se reduce a una lucha de ingenio de los dos capitanes en el que el premio es su barco y las vidas de los tripulantes. Sin embargo ambos contendientes están muy igualados, por lo que al final la lucha termina en un empate. Aunque dicho resultado cumple el paradigma de todas las guerras, todos pierden. Los dos buques acaban en el fondo del mar.

Dos curiosidades, la primera es que a pesar de usarse maquetas y decorados, gran parte de la filmación se realizó en un autentico destructor de la IIGM. Y la segunda, el guión tuvo mucho éxito y fue reproducido en la serie “Star Trek” en el episodio “El equilibrio del terror” (Balance of terror, 1966). En ese episodio, el capitán Kirk y su nave “Enterprise” hace de destructor estelar y debe de localizar a una nave romulana que dispone de un dispositivo de ocultamiento lo que la convierte en un submarino estelar. Pero en la versión espacial solo la nave romulana es destruida.


Una pequeña joya clásica imprescindible



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miércoles, julio 26, 2006

Escuadrón 633 (633 Squadron)





"Escuadrón 633" es la típica película de “misión suicida pero vital para ganar la guerra”. Unas veces son unos cañones, otras una presa, aquí una fábrica. Sin embargo la película tiene varios buenos puntos.

El guión es simple: Un escuadrón de cazabombarderos Mosquito tiene que volar una fábrica para combustible de cohetes enclavada en el fondo de un fiordo noruego. La única forma de aproximarse a esa fabrica es maniobrando a lo largo del fiordo para al final soltar las bombas sobre unas rocas. De esa forma se producirá un desprendimiento que sepultará a la fabrica. Así que gran parte de la película se dedica a mostrar los entrenamientos. Pero también a mostrarnos los personajes y su relaciones sentimentales cuando están de permiso. En esta parte la película se centra sobretodo en el romance del comandante. Llega el día de la misión. A la dificultad de maniobrar por el fiordo se añade que este está erizado de defensas antiaéreas alemanas. Los aviones caen uno tras otro, pero al final el último de ellos lo consigue. Misión cumplida.

Cuales son sus puntos buenos. Bueno, pues el primero de ellos que sirvio como inspiración para una de las obras cumbres del cine.

Si en lugar de aviones Mosquito ponemos cazas espaciales “X-Wing” y en lugar de fabrica de combustible ponemos “Estrella de la Muerte” caemos en la cuenta de que estamos ante el precedente que utilizó George Lucas para su escena final en “La guerra de las galaxias”.

Pero tiene otras cosas. La banda sonora es muy buena. Realmente es una fanfarria de las que te hace desear volar en uno de los Mosquitos.

Los efectos especiales para la época no estaban nada mal hechos. Estamos en 1964. Nada de efectos digitales. Todo a base de maquetas.

Y otra de las mejores cosas que tiene. Es realista. Del escuadrón de Mosquitos no queda un solo avión. El comandante (interpretado por Cliff Robertson ) muere a pesar de haber conseguido hacer aterrizar su avión. Solo el copiloto del comandante sobrevive pero es cogido prisionero. Uno piensa, “bueno , al menos los buenos han ganado” Y entonces viene la última escena. Los mandos que han ordenado la misión están hablando entre ellos. Uno dice “Al menos los cohetes no volaran”. Y el otro, un vice-mariscal del aire, contesta “¡Oh! No lo harán hoy, pero problabmente lo haran otro día. Solo lo hemos retrasado”. El primero que ha hablado dice “Pero, entonces ¿para que ha servido el sacrificio de todo ese escuadrón?”. Y el vice-mariscal contesta. "Ha sido una operación exitosa. Nadie puede matar a un escuadrón”. Una autentica misión suicida.



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jueves, julio 06, 2006

El nacimiento de una nación (The Birth of a Nation)



"El nacimiento de una nación" es una obra maestra pues marca un antes y un después en el cine. No es la que más me gusta de Griffith, pues prefiero "Intolerancia" pero hay que reconocer que es buena.

Esta película es una pionera del lenguaje cinematográfico tal y como lo conocemos ahora y está en el mismo nivel que "El acorazado Potemkin". Las escenas de batalla de la Guerra Civil Americana están muy logradas incluso para lo que se ve hoy en día. De hecho, hay que tener en cuenta que en esa época todavía vivían veteranos de dicha guerra (fue rodada en 1915).

Es fácil criticarla por su mensaje racista, pero como he indicado antes, es una película de su tiempo. En 1915 el mundo del cine era racista. ¡Pero si hasta "El cantor de Jazz" está interpretado por un blanco!. Quedarse en lo de "racista" es como decir que los "fusilamientos del 3 de mayo" de Goya son una mala obra porque son antieuropeos ya que se ve a los franceses matando españoles. En 1915 solo habían pasado 50 años desde el fin de la Guerra Civil y los perdedores intentaban ganar en la pantalla lo que habían perdido en el campo de batalla. Por si nadie se ha dado cuenta, generalmente las películas sobre la Guerra Civil americana suelen mostrar a los del Sur como unos auténticos caballeros y a los del Norte como unos patanes, incluso hoy en día (ejemplo: Ang Lee y su "Cabalgando con el diablo" o "Cold Mountain"). Paradójicamente, una situación parecida sucede en este país con nuestra Guerra Civil. Los perdedores son sistemáticamente pintados de mejor forma que los ganadores a pesar de haber cometido barbaridades semejantes.

Evidentemente "El Nacimiento de una Nación" es manipuladora e intenta describir una determinada situación a través de un determinado prisma, pero ¿que película no lo es? Lo que pasa es que su mensaje político afortunadamente ha sido superado. Exigirle rigor histórico a una película de 1915 cuando ni siquiera las actuales lo tienen, me parece pedir peras al olmo. Solo hay que ver "Syriana" para ver una película que describe una determinada situación desde un prisma "anti-Bush" que ahora está de moda. Pero estoy convencido que dentro de 10 años todavía se seguirá viendo y escribiendo sobre "El nacimiento de una nación" mientras que "Syriana" ni siquiera estará en los video-clubs.

Si nos olvidamos del racismo por un momento, la mejor escena es la del padre dispuesto a matar a sus hijas antes de permitir que caigan en manos de los soldados negros (en realidad son actores blancos pintados de negro, hasta en eso es racista) y la resolución con la carga del Ku-Klux-Klan salvando en el último minuto a los blancos ha sido repetida hasta la saciedad en muchas otras películas.

En cuanto a historia bélica. La escena de la carga liderada por "El Pequeño Coronel" es una carga durante el asedio de Petersburg. Desconozco si hubo realmente un contraataque confederado de ese tipo durante las fases finales del asedio de dicha ciudad, pero lo dudo. En dicha secuencia aparece una de los más famosos fotogramas de la película que es cuando el pequeño coronel, único superviviente de la carga suicida, hinca la bandera confederada en el cañón de la Unión. Supongo que debió de ser impactante en su tiempo la escena después de la carga con el campo de batalla abarrotado de muertos y un título que reza "War's peace". Lo que si es curioso es que este asedio es la segunda vez que sale en pantalla grande (al menos que yo sepa). La otra vez que ha salido en una película es precisamente en las escenas iniciales de "Cold Mountain".

Otra cosa llamativa es que aparece por primera vez la recreación de la rendición de Robert E. Lee a Ulysses Grant en Appomatox Court House. Y finalmente una cosa llamativa. En la escena en que las tropas confederadas se van a la guerra aparecen en primer plano una banda de musica compuesta de Zuavos. Aunque generalmente estas llamativas unidades eran componentes del ejército de la Unión en la primera parte de la guerra, lo cierto es que también hubo unidades de zuavos en el ejército confederado.

domingo, julio 02, 2006

Almas en la hoguera (Twelve O'clock High)



Todo empieza con un señor que está de compras en Londres y encuentra una jarra de cerveza de esas que representan una cabeza, en este caso una especie de Robin Hood enmascarado. La compra extasiado y lo siguiente que vemos es que coge el tren y se va a la campiña inglesa. Tras un paseo en bici llega a un prado con vacas en el que se introduce. Entonces cambia el tempo musical y la cámara nos ofrece una panorámica de una pista de aterrizaje abandonada. Empezamos a escuchar voces lejanas cantando típicas canciones de taberna mientras vemos los edificios totalmente descuidados. La cámara vuelve a tomar un plano del señor del principio pero ahora la hierba a su alrededor comienza a agitarse por el viento mientras oímos el ruido de potentes hélices. La siguiente escena es un bombardero B-17 intentando aterrizar en dicha pista.

Así empieza “Almas en la hoguera”. Una película sobre el tema de los bombardeos estratégicos sobre Alemania. Como la película “El gran secreto”, está estrenada al poco tiempo de terminar la IIGM. A los cuatro años para ser exactos. Y personalmente creo que hasta el estreno de “Menphis Belle” fue la mejor película sobre dicha temática. De hecho la película tuvo bastante éxito y el tema era lo suficientemente atractivo como para que en los 60 se realizara una serie para la televisión. Si no me equivoco dicha serie nunca se estreno en España, pero creo que en los USA se siguió con interés.

Según mi opinión, es bastante fiel a lo que era la vida “normal” para las escuadrillas de B-17 norteamericanos que bombardearon Alemania. Y enfatizo lo de “normal” porque casi no se ven escenas de combate. Sólo al final y, como se indica al principio de la cinta, corresponden a escenas de combate real filmadas bien por los norteamericanos o por los alemanes.

Otra cosa que sorprende de esta película es que no hay ningún romance y las únicas féminas que salen son las chicas de servicios auxiliares que reparten café a los pilotos y la enfermera del hospital. Hay que tener en cuenta que insertar romances en las películas bélicas era y es algo bastante típico, aunque dichos romances sean superfluos y no aporten nada a la trama principal. Pero aquí brillan por su ausencia y eso que el actor principal es Gregory Peck y la película dura más de dos horas. Solo por eso esta película ya merece un notable.

Lo que más me gusta de esta película es que refleja muy bien lo que se conoce como “decisiones de mando” y la “fatiga de combate”. Gregory Peck interpreta a un general que toma el mando de un escuadrón de bombarderos B-17 después de haber criticado el comportamiento de su anterior comandante, a pesar de que éste es su amigo. Para el anterior comandante, lo más importante son sus hombres no la misión. Peck opina lo contrario. Un mando debe de mantenerse aislado de sus hombres y pensar en completar la misión, porque de lo contrario alguien tendrá que volver para completarla, lo cual causará más bajas a la larga.

Después de tomar el mando y soltar unas cuantas reprimendas, incluido el hijo de un general y al oficial responsable de la base (el civil del principio que compró la jarra), se propone levantar la moral del escuadrón e insuflarle un auténtico esprit de corps. Evidentemente lo consigue. Poco a poco el escuadrón pasa de bombardear objetivos en Francia a Alemania. Eso se observa en el techo de la cantina donde las misiones aparecen escritas con el humo de los mecheros. Las bajas son cada vez menores y la moral cada vez más alta. Por cierto, la jarra de Robin Hood es la señal para indicar que “mañana hay bombardeo”.

Finalmente llega la “gran misión que todos esperan”. Se trata de bombardear la fábrica de rodamientos de Schweinfurt. Todo está preparado pero justo antes de montarse en el avión, Peck se desmorona. Sus nervios no pueden más, porque ha tratado de mantenerse alejado de sus hombres pero no ha podido. El resto de la misión lo pasa en la base sentado en un sillón, mirando al infinito. Pero él “está allí, en los cielos, con sus hombres”. Solo cuando se oye el ruido de los motores de los B-17 regresando y se da el parte de bajas (“no han regresado 2”) es cuando el personaje de Peck se relaja y se va a dormir agotado. La misión ha sido un éxito.

Bueno, es en esta última parte donde patina algo la película desde el punto de vista histórico. Se supone que lo que se representa es el primer raid sobre Schweinfurt que se realizó el 17 de agosto de 1943. En esa misión participaron 230 B-17, pero el objetivo principal era Ragensburg y Schweinfurt el secundario. De los 230 B-17, 36 fueron derribados (un 15 % de bajas). La producción de rodamientos bajo un 34% y por eso se tomó la decisión de repetirla, pero con más aviones. La segunda misión de bombardeo de Schweinfurt fue realizada el 14 de octubre de 1943 y es conocida entre las fuerzas aéreas americanas como el “Jueves negro”. Para la misión se dispuso de 60 B-24 y 291 B-17. Sin embargo, el aeródromo con los B-24 se encontró con mal tiempo y 26 B-17 tuvieron que dar la vuelta por problemas técnicos. Solo 265 B-17 bombardearían el objetivo. A la altura de Aachen la escolta de Thunderbolts tuvo que regresar. A partir de ese momento la Luftwaffe no dejo de atacar a los B-17. Se perdieron 82 bombarderos (un 30 % del total que atacaba) 65 de ellos derribados y los otros tan dañados que no volvieron a volar. Para colmo la producción de rodamientos no se vio detenida por mucho tiempo pues los nazis descentralizaron la producción. El desastre para la Octava Fuerza Aérea fue tal que se decidió que las incursiones profundas de B-17 sin escolta se suspenderían hasta que hubiera un caza que pudiese escoltar a dichos bombarderos. Schweinfurt fue vuelta a bombardear en febrero de 1944 pero el efecto sobre la producción fue mínimo.

Pero claro, a ver quien es el guapo que en 1949 pone como final de una película bélica que a los americanos les dan una paliza. A pesar de ello es una película digan de verse y disfrutar. Por cierto, la película acaba con el señor del principio volviendo a su casa mientras se siguen oyendo los cantos de aquellos que combatieron.